¿Pensando en emigrar, pero sin saber por dónde empezar? Esta guía te ayudará.
¿Pensando en emigrar, pero sin saber por dónde empezar? Esta guía te ayudará.

Todos quienes piensan en explorar opciones de trabajo y estudio en el extranjero comienzan realizando un exhaustivo análisis de los pros y los contras de la decisión.

Cuando, finalmente, se llega a la verbalización de la acción, “me quiero ir”, comienza entonces una nueva fase de preguntas, muchas veces sin respuestas, que se reduce a esta interrogante: ¿Por dónde empiezo?

La solución se resume en siete acciones esenciales:

1. Define tu perfil de emigrante
2. Verifica tus competencias en idiomas extranjeros
3. Determina cuánto dinero requieres para el proyecto
4. Selecciona el destino adecuado a tu perfil
5. Busca el programa de inmigración más conveniente
6. Solicita ayuda profesional, si la necesitas
7. Prepara la documentación básica.

Cada uno de esos puntos se explica en la siguiente guía, dirigida a trabajadores de cualquier edad y de diferentes áreas laborales, quienes saben que con sus competencias y destrezas pueden tener una excelente oportunidad de vida en el exterior.

De modo que, si quieres emigrar, sigue en primer lugar los siete pasos básicos, descritos en detalle a continuación:


1. Define tu perfil de emigrante
Se trata de una autoevaluación profunda y honesta para el inventario de las fortalezas, las competencias profesionales y las habilidades personales, en conjunto con la identificación de los aspectos menos favorecedores con que cuentas.

Una autoevaluación profunda te ayudará a determinar tus reales posibilidades de emigrar.
Una autoevaluación profunda te ayudará a determinar tus reales posibilidades de emigrar.

Al finalizar este ejercicio, el interesado sabrá con exactitud cuáles son sus reales posibilidades de emigrar. Además, podrá precisar los ajustes que necesita su perfil para acrecentar sus probabilidades de éxito.

“Debo mejorar el manejo del inglés”, “urge que termine mi maestría”, “requiero más experiencia profesional”, “voy a estudiar un oficio técnico que multiplique mis opciones de conseguir un empleo en el exterior”. Estos son ejemplos de algunas de las tareas que los futuros inmigrantes pueden emprender, como paso previo a la emigración, una vez trazado su perfil.

Para facilitar la autoevaluación, se listan los recursos más importantes que coadyuvan a definir las ventajas y los puntos críticos de un aspirante a la emigración. Son factores claves que los países clásicos de inmigración toman en cuenta para la selección de los extranjeros:

Edad: es un indicador fundamental en el proceso de selección de emigrantes conocido como “sistema de puntos” (vigente en Canadá, Australia y Nueva Zelanda), mediante el cual los candidatos obtienen una valoración cuantitativa según sus habilidades y competencias. La juventud es considerada una ventaja competitiva y los interesados con menos de 40 años logran un mayor puntaje. Los solicitantes en edades comprendidas entre 41 y 55 años compensan la pérdida de puntos demostrando más años de estudios formales (maestría y Ph.D) con los correspondientes diplomas, aparte de una amplia experiencia laboral en una ocupación que sea del interés de la nación receptora.

Conviene señalar que sí hay oportunidades de emigrar para personas de mediana edad. Un ejemplo de ello es el Programa de Trabajadores Calificados de Nueva Zelanda, que admite extranjeros hasta de 55 años de edad. Canadá y Australia destacan, igualmente, por su apertura a profesionales calificados mayores de 45 años.

Sin embargo, cuando se habla de la edad ideal para emigrar, se piensa que va desde los 25 a los 35 años, pues se cree que, en esta etapa vital, se posee la energía suficiente para adaptarse con eficacia a los grandes cambios que implica la emigración. Por ejemplo, el aprendizaje de lenguas extranjeras y “el volver a empezar” en el campo laboral, que tantas veces enfrentan los emigrados.

• Ocupación: este aspecto resulta determinante en la escogencia de extranjeros calificados. Las naciones como Canadá, Australia y Nueva Zelanda elaboran listas de ocupaciones requeridas que se deben revisar a fondo. En ellas se destacan las áreas económicas donde existen más oportunidades de empleo para los inmigrantes calificados.

Aquellos cuyas profesiones aparecen entre las más solicitadas verán facilitada la selección por parte de los gobiernos y, a la larga, encontrarán ventajas a la hora de buscar una colocación. Ese es el caso de los ingenieros de distintas especialidades, los técnicos de la construcción, los expertos en gas y petróleo, los mineros, los consejeros en finanzas y seguros, los especialistas en mercadeo y ventas, los enfermeros, los especialistas en manejo de equipos médicos, los informáticos, los expertos en telecomunicación y los especialistas en sistemas, entre otros.

Al contrario, hay carreras cuyo ejercicio para los extranjeros es limitado. Nos referimos a las reguladas por colegios profesionales, tales como el derecho, la medicina y la odontología. Por añadidura, las reválidas para la práctica de estas ciencias suelen ser costosas y complicadas.

Si a un graduado en alguna de esas áreas le aprueban una visa de inmigrante, tendrá que aceptar la idea de que, con probabilidad, deberá reinventarse profesionalmente para trabajar. Se mencionan odontólogos trabajando como higienistas dentales, abogados ejerciendo cargos de asistentes legales o médicos desempeñándose como técnicos del área de la salud. En estas situaciones, los trabajadores han cursado estudios que los acrediten para el ejercicio de las ocupaciones indicadas.

• Diplomas y nivel de estudios: los aspirantes a la emigración tienen que demostrar, con títulos y diplomas, su acreditación para el desempeño de una actividad altamente cotizada en la nación de acogida. Los títulos académicos deben ser legalizados y, en algunos casos, apostillados por las autoridades educativas y de relaciones exteriores del país de origen del solicitante. Canadá, Australia y Nueva Zelanda exigen también una evaluación de los diplomas por una autoridad designada, para determinar la equivalencia entre los estudios extranjeros y los estándares de la nación de acogida.

El nivel de estudios necesario dependerá de la nación de destino y del programa de inmigración seleccionado. Canadá, verbigracia, estimula la entrada de diplomados en oficios técnicos especializados mediante el Programa de Mano de Obra Calificada.

Asimismo, Australia, Nueva Zelanda y Estados Unidos promueven la entrada de trabajadores de distintas áreas técnicas (estudios de dos y tres años), tales como: enfermeros, técnicos dentales, operadores de equipos médicos, informáticos, técnicos en ingeniería y del área de la construcción, mecánicos, electricistas, soldadores, albañiles, plomeros, carpinteros, mineros y chefs de cocina.

Como se explicó antes, los candidatos cuya edad resulta una desventaja, en la valoración cuantitativa del sistema de puntos, pueden alcanzar el mínimo fijado demostrando un nivel de estudios de maestría o doctorado.

• Experiencia laboral: se trata de un criterio básico para la selección de trabajadores extranjeros, junto con los diplomas y el nivel de estudios. Debe demostrarse experiencia en el ejercicio de una ocupación para la cual se está acreditado. El voluntariado no cuenta para efectos migratorios; solo es válida la práctica en una actividad remunerada a tiempo completo. Según el tipo de programa de inmigración, la exigencia abarca uno o dos años de experiencia laboral continua, acumulada en los cinco años anteriores a la presentación de la solicitud de inmigración.

• Experiencia en el exterior: cualquier experiencia en el extranjero es válida al emigrar. Por ejemplo, estudios previos en el país de destino constituyen una ventaja relevante destacable en el perfil del emigrante. Los lazos familiares o amistades, así como vínculos con personas establecidas en el exterior, agregan valor al expediente de un candidato. Estos elementos de éxito son denominados “factores de adaptabilidad” y miden la capacidad de integrarse a la sociedad de acogida y de relacionarse con los locales. Del mismo modo, sirven para probar la conexión con una región geográfica específica, lo cual beneficia a los solicitantes de un programa territorial (emigración a provincias o regiones con baja densidad poblacional).

Al planificar un proceso de emigración, hazte las siguientes preguntas: ¿Tengo familiares o amigos cercanos en el exterior? ¿Pueden ser lazos o contactos que posibiliten mi desplazamiento geográfico? Si las respuestas son afirmativas, se exhorta a cultivar el acercamiento. Una llamada telefónica o un correo electrónico conducen, en insospechadas circunstancias, a una ayuda adicional valiosa.

Familiares incluidos en el proceso: el candidato principal agrega en su expediente a todos los familiares que viajarán con él, estos son el cónyuge y los hijos dependientes, menores de edad. El cónyuge o la pareja de facto juegan un rol importante, pues con sus habilidades y competencias pueden contribuir con el aumento del puntaje en el sistema de valoración cuantitativa de inmigrantes (sistema de puntos). Esto indica que el acompañante del solicitante principal llevará a cabo su propia autoevaluación para determinar su perfil de emigrante, analizando cada uno de los factores arriba señalados.


2. Verifica tus competencias en idiomas extranjeros
El manejo de idiomas extranjeros es fundamental para emigrar. De hecho, es uno de los requisitos que permiten determinar el perfil del inmigrante. No obstante, por tratarse de un criterio tan decisivo, se expone por separado, como segundo punto de esta guía.

El manejo de la lengua extranjera es la clave del éxito del inmigrante.
El manejo de la lengua extranjera es la clave del éxito del inmigrante.

Para iniciar un proceso de solicitud de una visa de inmigrante, el candidato deberá demostrar, con exámenes de suficiencia idiomática, el nivel que posee de la lengua oficial del país escogido. En el caso concreto de Canadá, este requisito significa probar los conocimientos de uno de los dos idiomas oficiales: el inglés o el francés. Se advierte, asimismo, que casi todos los programas de inmigración canadiense exigen un buen dominio de al menos uno de los dos idiomas.

En general, se afirma que hablar con fluidez la lengua del país receptor es indispensable para la integración social y la búsqueda de empleo. Por consiguiente, el conocimiento idiomático puede condicionar el triunfo o el fracaso en el exterior.

En general, se necesita un nivel avanzado en la producción oral y escrita y en la comprensión y la lectura de la lengua foránea. Si esta competencia no se posee, se recomiendan los estudios pertinentes de inmediato. Si el interesado puede pagarse los cursos en el exterior, le convendría tomarlos en la nación elegida para emigrar. Así aprovecharía la estancia como un viaje exploratorio.


3. Determina cuánto dinero requieres para el proyecto
Las naciones que reciben inmigrantes calificados exigen que los recién llegados cuenten con ahorros suficientes para su sostenimiento durante los primeros meses de la instalación, mientras se busca un empleo.

Saber con cuánto dinero se cuenta es importante a la hora de emigrar.
Saber con cuánto dinero se cuenta es importante a la hora de emigrar.

Dependiendo de la nación, se estima una cantidad equivalente a tres o seis meses de estadía sin trabajo. Estos montos no se entregan a los gobiernos receptores, son ahorros para el inmigrante, que se comprueban mediante cuentas bancarias. En el mejor escenario, el recién llegado logrará encontrar una ocupación antes de gastar la totalidad de la suma economizada y podrá disponer de ese dinero para un proyecto familiar, como la compra de la primera casa.

A fin de calcular con más precisión las cantidades requeridas para un proyecto de emigración, se sugiere la lectura de Gastos de manutención, en Canadá y Australia, y Costos por el procesamiento, en Canadá, Australia y Nueva Zelanda.

Una buena noticia para los inmigrantes es que la banca de las naciones receptoras, consciente de las necesidades financieras de los potenciales nuevos clientes, ha comenzado a introducir servicios especiales dirigidos a los inmigrantes. De forma que ciertos bancos autorizan a los extranjeros con una visa de inmigrante aprobada a abrir una cuenta de ahorro desde la nación de procedencia, para que comiencen a economizar en la moneda de su futuro país, incluso antes de emigrar. También se ofrecen tarjetas de crédito a candidatos sin historial crediticio en el nuevo destino. En suma, se extienden las facilidades financieras para los recién llegados.

En este punto, el consejo para los futuros inmigrantes se centra en informarse bien sobre los productos bancarios que ya se encuentran disponibles en las naciones de acogida.


4. Selecciona el destino adecuado a tu perfil
La elección de la nación es a menudo un paso crucial y difícil. Sin embargo, si se ha evaluado el perfil personal con el máximo cuidado, la decisión se simplifica.

Elegir la nación de destino es un paso crucial en todo proyecto de emigración.
Elegir la nación de destino es un paso crucial en todo proyecto de emigración.

Como se ha establecido, la edad, la ocupación, el manejo de lenguas extranjeras, la experiencia laboral y las conexiones familiares en el extranjero se consideran las claves de la determinación del país receptor.

Además, hay que pesar distintos aspectos como la distancia, la cual adquiere singular relevancia cuando las circunstancias familiares obligan al inmigrante a mantener comunicación frecuente con los parientes que quedaron en el lugar de origen.

Por otra parte, se destaca que MeQuieroIr.com promueve la emigración hacia las llamadas naciones clásicas de inmigración: Canadá, Estados Unidos, Australia y Nueva Zelanda, que disponen de sistemas eficientes de captación, selección y retención de extranjeros, a través de los cuales apoyan a solicitantes con las competencias profesionales y personales idóneas para la exitosa integración laboral y social.

Esos países han promulgado políticas de Estado para atraer permanentemente a trabajadores e inversionistas que se unan a la productividad y al desarrollo económico. En consecuencia, son sociedades acostumbradas a recibir inmigrantes. Han adaptado sus leyes y sus normas de convivencia social para que los extranjeros formen parte de ellas. Se autodenominan naciones abiertas y multiculturales, donde la diversidad resulta un rasgo definitorio de la identidad cultural.

Además, Canadá, Estados Unidos, Australia y Nueva Zelanda ofrecen a sus inmigrantes altos niveles de calidad de vida, estabilidad económica y política, amén de seguridad social y personal.

En definitiva, se trata de destinos seguros para los inmigrantes latinoamericanos, quienes – con sus competencias profesionales y técnicas, el manejo de idiomas extranjeros o su disposición a aprenderlos – pueden emigrar legalmente y lograr el estándar de vida y la seguridad social que desean para sí mismos y sus familias.

Cabe señalar otras naciones que pueden seleccionarse para emigrar, como ChileColombia, Costa Rica, Ecuador, México, Panamá y Perú, las cuales, en los últimos años, han dado la bienvenida a un importante contingente de extranjeros calificados que buscan empleo y seguridad. Pese a ello, estos países carecen de políticas estructuradas de atracción y captación de trabajadores extranjeros. Los casos de emigrados exitosos en esas regiones se ubican entre pequeños empresarios, que han alcanzado un estatus legal gracias a la inversión de un capital considerable, o profesionales con un perfil laboral muy especializado, que han conseguido un empleador que les patrocine la visa.

Europa es un continente por considerar, en especial para los latinoamericanos de doble ciudadanía, por pertenecer a la segunda o tercera generación de inmigrantes europeos. Allá, España despunta como un destino académico clásico para los latinoamericanos, debido a la ventaja de compartir el idioma y a los costos competitivos de la matrícula universitaria. Tras su crisis económica del 2008, cambió en gran medida su perfil de receptora de inmigrantes latinoamericanos, tendencia en alza en los decenios de los 80 y 90. Es posible que, una vez superada la recesión económica, la nación ibérica recupere su atractivo como suelo de acogida.

Asimismo, a los latinoamericanos con pasaporte comunitario siempre les llamará la atención la exploración de oportunidades laborales en Alemania, Reino Unido e Irlanda, sin excluir el resto de la Comunidad Europea.

Se les invita a leer la sección Elige el mejor lugar para trabajar, contentiva de recomendaciones básicas para seleccionar el mejor destino cuando se planea un proyecto de vida en el extranjero.


5. Busca el programa de inmigración más conveniente
Abundan los programas de inmigración y tipos de visas. Cada país maneja diferentes visados, incluyendo opciones territoriales, determinadas por las necesidades económicas de zonas con baja densidad poblacional, aunque con una economía pujante deseosa de recibir contingentes de trabajadores extranjeros.

Acertar con el programa de inmigración es un paso decisivo.
Acertar con el programa de inmigración es un paso decisivo.

De ordinario, las categorías más populares forman parte de la llamada “inmigración económica”, es decir, la que selecciona a extranjeros de acuerdo con su ocupación, su experiencia de trabajo y sus habilidades profesionales y técnicas para que se integren a la fuerza laboral de la nación receptora. Así, bajo esa etiqueta se agrupan los programas dirigidos a los trabajadores calificados, sean profesionales o técnicos, y los que buscan atraer a graduados en las universidades de las naciones receptoras.

Sobre esos últimos grupos puede ampliarse la información en sus correspondientes secciones: Programa de inmigración profesional de Canadá y de Quebec, Programa de inmigración calificada de Australia y Programa de inmigración calificada de Nueva Zelanda.

Vale la pena subrayar que Canadá, Australia y Nueva Zelanda comparten el mismo tipo de sistema general de selección de extranjeros: una herramienta electrónica que almacena en una base de datos los perfiles de los candidatos, evaluados y calificados con sumo cuidado. Los que registren las más altas puntuaciones recibirán una invitación formal para presentar una solicitud oficial de inmigración.

En Canadá, ese sistema se denomina Entrada Exprés o Express Entry, Australia lo llama Selección Calificada en Línea o Skill Select y en Nueva Zelanda es conocido como Expresión de Interés o Expression of Interest (EOI).

De manera similar, son bastante estimados los programas para inversionistas o trabajadores autónomos, que otorgan residencia permanente al pequeño empresario y a sus familiares, a cambio de una inversión de capital en la nación interesada. Los montos y condiciones de la inversión varían según el país. Uno de los más populares es el Programa EB-5 de Estados Unidos, para que empresarios extranjeros obtengan la residencia permanente o Green Card mediante una inversión, que puede ser de un millón de dólares americanos y, en algunos casos, de 500.000 dólares americanos.

Puede informarse más sobre las opciones de inversión en Visa para gente de negocios de Estados Unidos, Visa para gente de negocios de Australia, Visa para gente de negocios de Canadá y de QuebecVisa para gente de negocios de Nueva Zelanda.


6. Solicita ayuda profesional, si la necesitas
En incontables ocasiones, cuando el futuro inmigrante tiene clara la meta, incluyendo el país de destino, entiende que la asistencia profesional es conveniente para comenzar sin demoras la gestión migratoria.

Contratar asesoría profesional en materia de inmigración siempre será una buena idea.
Contratar asesoría profesional en materia de inmigración siempre será una buena idea.

A pesar de que un proceso de emigración puede llevarse a cabo sin la intervención de un consultor de inmigración o de un abogado, muchas personas se sienten más seguras con el respaldo de un conocedor que las guíe en la evaluación de su perfil de emigrante y a seleccionar el programa de inmigración más adecuado para ellas.

Adicionalmente, con respaldo de los entendidos en la materia se evitan los errores, que cuestan tiempo y dinero y, en el peor escenario, ocasionan la invalidez del expediente y la prohibición de volver a intentar la tramitación durante un lapso determinado.

A la par, el consultor permite enfrentar los cambios continuos en las leyes migratorias y asegura el acompañamiento indispensable para el resultado positivo del proceso, en especial cuando la constancia decae a lo largo del complejo recorrido de la emigración.

Por último, pero no menos importante, la asistencia profesional garantiza la protección de un experto en materia migratoria que defienda los intereses del candidato ante un posible rechazo del expediente.

En la página principal de MeQuieroIr.com y en la sección de Noticias, se proporciona información sobre especialistas que asesoran a los interesados en emigrar a Canadá, Australia, Nueva ZelandaEstados Unidos y Panamá.

Si alguien desea emprender los trámites de emigración sin intervención profesional, hallará en MeQuieroIr.com la orientación cabal, totalmente gratis.

También se invita a seguir los Foros de discusión, espacio de extraordinaria utilidad donde los futuros inmigrantes y los ya establecidos comparten sus experiencias y dan consejos acerca de innumerables temas.


7. Prepara la documentación básica
Uno de los pasos que mayor compromiso personal demanda es la preparación del conjunto de documentos personales, académicos y profesionales necesarios para una solicitud de emigración.

Prepara todos los documentos con anticipación.
Prepara todos los documentos con anticipación.

Esta etapa incluye la traducción, el registro y la legalización de los principales documentos para que tengan validez internacional.

Los trámites deben realizarse con suficiente tiempo, para evitar demoras que retrasen el proceso en su totalidad. Se ha de guardar un respaldo de cada documento y evitar el envío de originales, a menos que la autoridad de inmigración o el consultor así lo requieran.

Una guía completa de todo lo que hay que reunir y organizar se encuentra en Documentación básica para emigrar. Esta sección explica detalladamente los insumos con los cuales debe contar el futuro inmigrante, antes de empezar su proceso, entre ellos, sus documentos de identidad, títulos y diplomas académicos, cartas de referencia laboral, certificado policial, demostración de solvencia financiera, constancias de dominio del idioma, fotografías y exámenes médicos.

Además de seguir paso a paso las indicaciones mencionadas en esta guía y leer en detalle la información sugerida, vale la pena revisar también las historias de la sección Testimoniales, una base de datos de centenares de inmigrantes que divulgan con encomiable generosidad y sinceridad sus experiencias e indican los errores evitables en el camino de establecerse en otro país.

Igualmente, se sugiere medir la disposición al cambio en el Test para Emigrar.
Además, si se viaja en familia, pueden ser útiles los siguientes enlaces: Emigrar con toda la familia y Emigrar con niños.

Para cerrar, varios de nuestros lectores pudieran interesarse en alguno de estos títulos: Emigrar con la mascota, La mudanza internacional y el equipaje.