La mayoría de las visas de ingreso temporal o de residencia permanente ofrecen la posibilidad de que el solicitante principal viaje en la compañía de sus familiares directos, es decir, cónyuge e hijos dependientes.

emigrar_familia400Para emigrar en la compañía de padres, abuelos, hermanos u otros miembros de la familia se deben cumplir otros requisitos que suelen ser más complejos y que exigen que el solicitante principal se establezca primero en el país de destino para luego apadrinar la llegada de sus familiares.

Esos programas son conocidos como “reagrupación familiar” y casi todos los países los ofrecen dentro de sus opciones de inmigración, incluyendo Australia, Canadá, España y Estados Unidos.

Para los niños y jóvenes la emigración es, generalmente, una experiencia enriquecedora por el contacto con la nueva cultura. En tal sentido, se recomienda aprovechar al máximo esta gran oportunidad.

A continuación se ofrecen algunas recomendaciones generales que pueden ser útiles para el grupo familiar durante el proceso de emigración y el establecimiento en el país de acogida:

Es importante esperar hasta tener la aprobación de la visa antes de decidir vender las propiedades en el país de origen. Sin embargo, es probable que una parte importante del presupuesto para el proceso de emigración provenga de la venta de uno o varios bienes inmuebles. En tal caso, será clave la coordinación eficaz del tiempo de espera entre la venta de las propiedades y la fecha para el viaje definitivo.

Dependiendo de la constitución del grupo familiar, puede ser una buena idea que uno de los padres viaje primero para ubicar un lugar donde vivir y esperar la llegada del resto de la familia.

Si se emigra a países con estaciones climáticas, se recomienda llegar en los meses de primavera o verano para aprovechar las buenas temperaturas para buscar casa y realizar las gestiones propias de la instalación. Además, resulta adecuado para tener tiempo de bien equiparse con la ropa y demás accesorios de invierno y permitir a la familia (sobre todo a los niños) a acostumbrarse gradualmente al frío.

Cuando se emigra con niños pequeños es conveniente incluir en la maleta o mudanza juguetes y objetos de la casa que resulten familiares (por ejemplo, juguetes, libros, ropa de cama, regalos de los abuelos, etc.) Así se amplían las posibilidades de aceptación del nuevo hogar como propio.

Una buena práctica es investigar con suficiente antelación toda la información pertinente sobre la educación primaria y secundaria para evitar atrasos en los estudios de los niños.

Debe investigarse sobre los tipos de escuelas (públicas y privadas), los requisitos exigidos para el ingreso, las diferencias en el pensum académico con respecto al del país de origen, y las fechas de comienzo de los cursos escolares.

En tal sentido, conviene leer las descripciones sobre las escuelas primarias y secundarias en Australia, Canadá, España y Estados Unidos.

Generalmente, los padres fijan la fecha del viaje de acuerdo con la finalización del período escolar en el país de origen y el inicio de las clases en el país de destino.

Es importante saber que los niños inmigrantes inician su vida escolar en el nuevo país a través de una escuela de acogida, donde comenzarán el aprendizaje de la nueva lengua (en el caso de que no la hablen) y estarán en contacto con otros niños inmigrantes.

La escuela de acogida brinda a los niños recién llegados un período de adaptación centrado en el aprendizaje del nuevo idioma y de las pautas de conducta propias de la institución escolar en el nuevo país.

Suele ser una experiencia muy enriquecedora para los niños. Muchos padres se sorprenden de la rapidez con la que sus hijos aprenden el idioma y establecen amistad con sus nuevos compañeros de distintos orígenes.

Mantener o enseñar la lengua del país de origen en los niños más pequeños resulta un reto importante para los padres. Conviene que el grupo familiar haga un esfuerzo para que los niños no olviden su lengua materna ni sus raíces culturales. El esfuerzo aportará destrezas y competencias a los hijos que los beneficiarán en su futuro desarrollo personal y profesional.

Si la llegada del grupo familiar coincide con las vacaciones escolares, resulta una buena idea inscribir a los hijos en un campamento. La actividad facilitará la integración de los niños y dejará tiempo libre a los padres para ocuparse de las tareas propias del establecimiento en el nuevo país.

Ingresar en el sistema de salud público del nuevo país puede es un proceso que tome 3 meses o más. Se sugiere que durante ese lapso el grupo familiar cuente con un seguro médico privado que cubra cualquier emergencia de salud. Esta recomendación es especialmente importante cuando se viaja con niños.

Una vez que se ha ingresado oficialmente al sistema público de salud, el inmigrante puede tardar varios meses hasta poder contar con los servicios de un médico de familia o de un médico especializado.

En tal sentido, cuando una persona tiene una condición de salud delicada o que amerita seguimiento especializado, se recomienda buscar atención médica privada hasta tanto se logre conseguir una cita con un médico del sistema público.

Asimismo, conviene llevar un lote de las medicinas que se tomen regularmente, pues la compra de medicamentos en ciertos países está condicionada a la presentación de récipes de médicos locales.

Vale la pena llevar copias traducidas de los informes médicos que se hayan obtenido en el país de origen y de las prescripciones de los medicamentos de uso permanente.

Otros importantes consejos para emigrar con la familiar en la sección Documentación para grupos familiares.

Elegir un país de destino es un paso importante una vez que se ha tomado la decisión de emigrar. Conviene decidirse por países que ofrezcan las mejores oportunidades de acuerdo con el perfil profesional de los candidatos.

Para ello, resulta imprescindible informarse, en detalle, de las características de cada sociedad de acogida. Leer, consultar y comparar países es la tarea a seguir.