La mudanza es una de las situaciones más estresantes que debe enfrentar el hombre urbano.

Si a esto se añade que el traslado es internacional y que implica dejar atrás una parte importante de la vida (la carrera profesional, la familia, los amigos, el entorno personal) para comenzar de cero en un nuevo país, con otra cultura y hasta otro idioma, la tarea adquiere dimensiones de desafío personal.

¡Ánimo! Mudarse de país es el inicio de una nueva vida.

La comunicación y la planificación, serán, sin duda, las herramientas más eficaces para que el grupo familiar lleve a cabo con éxito la mudanza internacional.

Resulta imprescindible que las cabezas del hogar manejen la situación con buen humor y optimismo para que el proceso se desarrolle en perfecta armonía familiar, reduciendo al mínimo las angustias propias de la tarea.

Se describen a continuación algunas recomendaciones sencillas que pueden facilitar el proceso de empacar, embalar y mudarse.

Diez consejos para mudarse de país sin estrés:

1. Establecer el presupuesto
Es importante tener en cuenta que las mudanzas internacionales son costosas. Antes de decidir lo que se va a transportar, conviene solicitar un presupuesto de mudanza internacional a empresas especializadas.

Antes de elegir una empresa de mudanza, es preferible solicitar al menos tres presupuestos y verificar la confiabilidad de las empresas. Una buena decisión es asegurar los objetos que se transportan, por lo tanto el presupuesto debe incluir el seguro de transporte. También debe estimarse el embalaje profesional, en caso de que se prefiera contratar el servicio en lugar de empacar uno mismo.

Si se trata de una persona sola o de una pareja con pocos bienes a transportar, puede ser más económico utilizar los servicios de cargo de las líneas aéreas en lugar de contratar los servicios de una empresa de mudanza.

2. Separar y escoger lo que se va a transportar 
Uno de los pasos críticos de mudarse consiste en decidir qué se lleva al nuevo país. Es el momento de organizar y darle prioridad a todos los objetos que se acumulan a lo largo de la vida: los documentos personales, la memoria familiar (fotografías y diversos tipos de objetos y documentos), los muebles, los objetos de decoración, las piezas de arte, los libros, la ropa y los accesorios (joyas).

Si ya se tiene un presupuesto estimado del gasto de mudanza, será más fácil realizar el triaje y decidir si se lleva únicamente lo imprescindible y personal, para comprar en el país de destino muebles nuevos, o si se traslada la mayor parte de los muebles y objetos familiares.

Será el presupuesto familiar el que tenga la última palabra. Sobre todo, si se tiene en cuenta que en la mayoría de los países receptores de inmigración se pueden comprar muebles funcionales y de diseño a precios asequibles en las grandes tiendas especializadas en fabricar muebles y enseres de autoensamblaje.

Generalmente, las personas más prácticas deciden llevar únicamente lo imprescindible y adquirir en el nuevo país muebles y objetos que se adapten a las dimensiones y características de las viviendas locales.

3. Listar en detalle lo que se transporta
El proceso del embalaje es de crucial importancia. Debe llevarse un registro pormenorizado de todos los bienes que ingresarán en el nuevo país, incluyendo todo el dinero que se posea, pues la información será exigida por las autoridades aduanales en el puerto de entrada al nuevo país.

La lista de bienes debe mencionar los objetos que vienen en el equipaje de la persona y también aquellos que llegarán semanas después en la mudanza internacional o en el servicio de cargo. Es importante no realizar omisiones pues los inmigrantes tienen, generalmente, el derecho de entrar todas sus pertenencias libres de impuesto durante un año, pero éstas deben estar debidamente descritas y declaradas al personal de aduanas para cumplir así con los lineamientos y leyes del país de acogida.

4. Llevar consigo los objetos de valor
Es muy conveniente que todos los objetos personales valiosos (documentos, ordenadores personales, equipos electrónicos pequeños de uso personal, fotografías y joyas) se transporten en el equipaje de avión.

El servicio de mudanza internacional o de cargo debe emplearse únicamente para el transporte de muebles, objetos de decoración, enseres, libros y hasta ropa, no para bienes personales cuyo extravío constituiría una verdadera calamidad para el propietario.

5. Simplificar el transporte de objetos
Una buena idea para ahorrar espacio en el equipaje puede ser digitalizar todos los papeles personales, como fotografías, y transportarlas en un disco de memoria externa. Los originales pueden quedarse en el país de origen en manos de familiares. La música es otro buen ejemplo de lo que se debería transportar en formato digital para ahorrar espacio.

Esta recomendación no es válida para documentos académicos (títulos o diplomas, notas certificadas, pensum de estudios, etc.) ni documentos de identidad (pasaporte, certificado de identidad y otros documentos), cuyos originales deben transportarse en el equipaje de mano para evitar extravíos.

Para aligerar el equipaje de avión, pueden enviarse en la mudanza internacional o en el servicio de cargo la mayor parte de la ropa.

6. Evitar transportar lo que se puede adquirir al llegar
Es una buena práctica comprar, al llegar, todo lo que se pueda. Por ejemplo, la ropa de invierno no vale la pena adquirirla en el país de origen, sobre todo si este es de clima tropical.

Durante el invierno es imprescindible utilizar la ropa adecuada (como abrigos, botas, suéteres, guantes, etc.) elaborada con los materiales adecuados. En tal sentido resulta mejor reservar una cantidad de dinero suficiente para hacer esta compra una vez en el país de destino, en las tiendas especializadas para tal fin.

Lo mismo con respecto a los electrodomésticos como televisores, DVD, secadores de cabello y equipos de música, es preferible venderlos antes de partir y comprarlos nuevos al llegar al país de destino. Tal vez no sean del mismo voltaje o, simplemente, pueden encarecer la mudanza.

7. Llevar en maletas lo imprescindible
La idea es transportar en las maletas únicamente la ropa necesaria para la primera etapa del establecimiento, teniendo en cuenta que dos o tres meses después se recibirá la carga completa de la mudanza.

Se aconseja transportar en las maletas los siguientes artículos:

• Equipos electrónicos pequeños de uso personal (lectores de música digital, tabletas electrónicas, cargadores de estos aparatos y de los celulares, cámara fotográfica o de video, etc.)

• Documentos personales muy valiosos, como fotografías u objetos familiares de gran importancia, como joyas.

• Ropa básica, de acuerdo con el clima en el país de destino, para los primeros días del establecimiento. Deben incluirse algunas mudas de trabajo, por si se tienen planificadas entrevistas laborales.

• Medicamentos, sobre todo si la persona tiene una condición de salud particular.

En las maletas de mano, las que puede ingresar el pasajero consigo al avión, se aconseja llevar estrictamente lo necesario. Por ejemplo, se recomienda llevar:

• Documentos académicos y personales.

• Ordenador personal portátil (laptop), incluyendo una memoria externa contentiva de documentos o información personal valiosa.

• Teléfono celular o cualquier otro dispositivo electrónico pequeño de uso personal.

8. Respetar las limitaciones de equipaje de las empresas transportadoras
Cada línea aérea posee sus propias normas sobre el peso máximo permitido por persona. Conviene revisar las normas de la aerolínea elegida para el viaje con suficiente anticipación para planificar la organización del equipaje.

Generalmente, como equipaje de mano está permitido llevar una maleta rodante no mayor de 40 cm x 50 cm, una laptop y una mascota pequeña en su jaula transportadora.

En el equipaje de mano está prohibido llevar más de 100 mililitros de líquidos o geles, tijeras, hojas o máquinas de afeitar o cualquier objeto punzo-penetrante.

Por razones de seguridad, las regulaciones de aduana restringen el traslado de ciertos artículos en el equipaje. Los más comunes son: drogas, armas, objetos inflamables, alimentos, material biológico, animales y plantas.

9. Revisar las normas del país de destino
Cada país tiene sus propias normas y leyes sobre lo que esté permitido ingresar a su territorio. Conviene conocer la información de lo que se puede llevar a Australia, Canadá, España y Estados Unidos.

Las regulaciones internacionales incluyen límites a la entrada de animales de compañía. Si tu mascota viaja contigo, revisa en detalle la información pertinente para su traslado en nuestra sección Emigrar con la mascota.

10. Manejar el estrés
La mudanza internacional puede producir estrés. Por ello, conviene manejar la situación con buen humor y optimismo para que el proceso se desarrolle en perfecta armonía familiar, reduciendo al mínimo las angustias propias de la tarea.

Despídete con agradecimiento de tu país y acepta el primer paso de tu nueva vida, la mudanza, con ánimo y alegría.

Invitamos a leer las secciones Emigrar con toda la familia y Emigrar con niños.