Publicidad


 

• Durante varios años consecutivos, la Organización de Naciones Unidas (ONU) ha declarado Canadá como uno de los mejores lugares del mundo para vivir debido a su calidad de vida, específicamente por sus índices de prosperidad económica combinada con niveles de educación y expectativa de vida. Actualmente, Canadá ocupa la posición número nueve en el Índice de Desarrollo Humano, que elabora el Programa de la ONU para el Desarrollo (PNUD). Le anteceden Noruega, Australia, Suiza, Dinamarca, Países Bajos, Irlanda, Alemania y Estados Unidos. Canadá ha estado por varios años consecutivos, ubicándose entre los 10 primeros lugares de esta publicación anual.

Canadá también ha sido catalogado como el quinto país más feliz del mundo por sus excelentes indicadores de bienestar general, por debajo de Noruega,  Australia, Dinamarca y Suiza. La destacada posición le fue otorgada por la prestigiosa publicación “The Wall Street Journal”, que fundamentó la clasificación en el análisis de las once variables sobre bienestar que utiliza la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) que ha creado el Better Life Index. Canadá reúne excelentes indicadores en las variables asignadas por el índice: empleo, ingresos, vivienda, comunidad, educación, equilibrio laboral-personal, medio ambiente, participación ciudadana, salud, satisfacción ante la vida y seguridad.

• Además del elevado índice de desarrollo, Canadá ofrece sistemas gratuitos de salud y educación para todos sus ciudadanos y residentes. Posee una economía estable, con bajos índices de desempleo y de inflación, un sistema financiero entre los más seguros del mundo y ausencia de extrema pobreza. Adicionalmente, el país cuenta con un medioambiente diverso, protegido y limpio. Por ejemplo, 6 de 10 familias son dueñas de una casa propia, y el 40% de las personas mayores de 25 años son graduados universitarios. El porcentaje de personas de la tercera edad (mayores de 65 años) se duplicó en los pasados 20 años.

Canadá es también uno de los países más seguros del mundo. Goza de bajos índices de criminalidad y violencia, siendo este uno de los principales motivadores para inmigrantes de distintas latitudes que buscan ambientes seguros para sus familias. De hecho, Canadá es el octavo país más seguro y pacífico del mundo, según el Índice de Paz Global (edición del año 2016), elaborado por el Instituto para la Economía y la Paz, en colaboración con la prestigiosa publicación “The Economist”. De acuerdo con esta clasificación, Canadá está en el top 10 de las naciones más seguras del mundo; sólo por debajo de Islandia, Dinamarca, Austria, Nueva Zelanda, Portugal, República Checa y Suiza.

• Canadá resulta un destino muy esperanzador para muchos latinoamericanos que valoran también la cercanía geográfica de este país. La idea de estar “a un paso de la familia” es posible para muchos inmigrantes de las Américas establecidos en Canadá.

• Poseedor de una larga tradición dando la bienvenida a los extranjeros, Canadá es uno de los países clásicos de inmigración en el mundo. Cada año recibe más de 250 mil inmigrantes que se integran a la fuerza laboral del país, muchos de ellos como profesionales calificados.

• La inmigración es una política de Estado en Canadá. El país promueve abiertamente la entrada de extranjeros a su territorio. Las leyes de inmigración son transparentes y dinámicas, adaptándose constantemente a las necesidades demográficas y laborales de la nación, pero siempre valorando el aporte de los extranjeros a la productividad, al sostenimiento del sistema social y, en el caso de la provincia de Quebec, a la perdurabilidad de la cultura francófona.

En tal sentido, Canadá da prioridad a la inmigración de trabajadores jóvenes, calificados, con competencias y experiencia profesional en áreas laborales que requieren personal y dominio de las lenguas oficiales del país, inglés o francés.

• El país cuenta con dos sistemas migratorios: el del Gobierno Federal, de escala nacional, y el del Gobierno de Quebec, completamente autónomo del anterior. Además, varias provincias como Alberta, Manitoba, Nueva Escocia, Saskatchewan, Ontario y Columbia Británica administran sus propios programas regionales, bajo la administración del Gobierno Federal. Toda esta diversidad de opciones legales para emigrar a Canadá, resultan alternativas ventajosas que favorecen la calificación como inmigrante para emprendedores de distintas nacionalidades y con variados perfiles profesionales y académicos.

• Es relativamente más fácil emigrar a Canadá que a muchos otros países. El sistema de selección de los inmigrantes conocido como Entrada Exprés, gestiona las solicitudes de residencia permanente de todos los programas de la categoría económica, es decir, la que busca trabajadores con competencias y habilidades para integrarse al mercado laboral. Esta modalidad es denominada “inmigración selectiva”. Data reciente reporta que muchos inmigrantes tienen más alto nivel educativo que los nacidos en Canadá.

• La llamada experiencia canadiense es un programa federal que favorece la inmigración de estudiantes extranjeros en Canadá. Una vez que han culminado sus estudios, los candidatos pueden optar por una visa de residencia sin tener que salir del territorio canadiense.

• A la amplia estructura legal de inmigración, debe agregarse la infraestructura de servicios y atención gratuita a los recién llegados desarrollada por el gobierno canadiense para facilitar la integración y la participación activa de los nuevos residentes. Decenas de organismos públicos trabajan para capacitar, favorecer el desarrollo social y comunitario e incrementar las relaciones interculturales de los inmigrantes. Además, entre las ayudas, se encuentran programas de entrenamiento y orientación para la búsqueda de empleo.

• La fuerte presencia migratoria en sus principales ciudades, convierte a Canadá en un país abierto y multicultural. La existencia de dos idiomas oficiales, el inglés y el francés, acentúa la diversidad de esta sociedad que, además, acoge muchas otras lenguas. De hecho, se calcula que más del 17% de la población posee un idioma materno diferente al inglés o al francés.

• Como sociedad bilingüe (inglés – francés), Canadá ofrece una extraordinaria oportunidad de aprendizaje cultural. Especialmente provechoso para familias con hijos en edad escolar, quienes generalmente aprenden con gran rapidez las lenguas oficiales del país, sin olvidar el idioma materno que continúan hablando en casa. El gobierno ofrece cursos idiomáticos gratuitos a los inmigrantes que no hablan ninguna de las dos lenguas oficiales. En algunos casos, el gobierno ofrece ayudas económicas para que el recién llegado pueda dedicarse a tiempo completo al aprendizaje del idioma.

• Las comunidades hispanas son cada vez más numerosas y están mejor organizadas en Canadá. De hecho, se calcula que el 1% de la población total del país es de origen hispanoamericano.

Publicidad


 

• El capítulo de Derechos y Libertades de la Constitución de Canadá garantiza los derechos fundamentales de igualdad, movilidad, legalidad, además de libertad de expresión, reunión y asociación.

La visa de residencia permanente se otorga, en principio, por 5 años, de los cuales, el inmigrante tiene que vivir al menos dos años continuos en Canadá, para no perder el estatus de residente. Esto otorga la ventaja de contar con suficiente tiempo para planificar la salida del país de origen.

•  Luego de cuatro años de residencia continua, en el lapso de seis años, los inmigrantes pueden solicitar la ciudadanía canadiense, que otorga plenos derechos y deberes, en igual condición que los nacionales de origen.

• Canadá es uno de los pocos países del mundo que otorga derechos legales migratorios a parejas de derecho común (no casadas legalmente), incluso del mismo sexo.

Existen muchas maneras de ingresar legalmente a Canadá. En la sección Trabajar en Canadá, describimos los diferentes Tipos de visas sus requisitos y características.

 

Publicidad