Los servicios públicos en Canadá contribuyen en gran medida al sostenimiento de la economía canadiense y de la calidad de vida de los ciudadanos. Por esta razón, el gobierno se esfuerza en mantener servicios públicos seguros, efectivos, duraderos y fiables.

Además, los ciudadanos exigen la buena calidad de los servicios públicos, pues estos son costeados fundamentalmente por el dinero recaudado en los impuestos.

Los diferentes niveles de gobierno, federal, provincial o territorial y municipal, son los responsables de la gerencia de los servicios públicos.

Los gobiernos federal y provincial o territorial controlan los grandes servicios públicos: salud, educación, seguridad pública, aplicación de la ley, cárceles, servicios postales, los parques y áreas de entretenimiento, la infraestructura de vías y obras públicas, etc.

El gobierno municipal administra los servicios locales, tales como las vías (carreteras y caminos) municipales, la recolección de la basura y residuos reciclables, el mantenimiento de las municipalidades durante el invierno, las áreas recreativas municipales, los servicios de control sanitario del comercio local, los mercados municipales, los centros culturales y deportivos y, en general, toda una amplia gama de servicios comunitarios que varían de acuerdo con las necesidades de cada comunidad.

Algunas localidades canadienses ofrecen servicios especializados para sus vecinos, tales como áreas de reunión comunitarias, instalaciones deportivas y centros recreativos y culturales. Puede haber, además, guarderías infantiles, servicios para personas mayores o enfermos y programas de orientación y ayuda para inmigrantes recién llegados. Depende del presupuesto de cada municipalidad y de las necesidades del colectivo.

Generalmente, los municipios publican folletos informativos para los ciudadanos sobre los servicios y las instalaciones dependientes del gobierno local y la manera de contactar a los responsables de estos servicios.

El sistema público de salud
En Canadá la salud es pública y gratuita. El sistema público de salud canadiense (conocido en inglés como “Canadian Health Insurance System” y en francés como “Régime de l’assurance-maladie”) está considerado entre los mejores del mundo. Ningún ciudadano paga directamente por los servicios de cuidados médicos que recibe, sino que las cotizaciones se realizan mediante el pago de los impuestos.

Se trata de un servicio público nacional, pero cada provincia administra sus respectivos programas y, por lo tanto, de una provincia a la otra pueden existir algunas diferencias para la admisión en el sistema. Sin embargo, de modo general, todos los residentes permanentes y los ciudadanos tienen el derecho de gozar del beneficio de la salud pública, únicamente deben presentar su tarjeta de inscripción en el sistema.

Inscribirse en el sistema público de salud es una de las primeras tareas de un inmigrante recién llegado, pues entre la recepción de la solicitud de inscripción por parte de las autoridades y la inclusión final del interesado en el sistema puede pasar un período de hasta tres meses o más, lapso en el cual el ciudadano no goza de protección médica pública.

Para el período de espera de inscripción en el sistema de salud, se recomienda que el inmigrante cuente con un seguro médico privado de corta duración, sobre todo si se tiene familia e hijos pequeños.

La solicitud de inscripción en el sistema público debe realizarse directamente en el ministerio de salud provincial. Es un trámite sencillo, rápido y gratuito. El interesado debe presentar únicamente una pieza de identidad (pasaporte) y la planilla de confirmación de la residencia permanente (documento conocido como IMM 5292).

Una vez que la inscripción se ha procesado exitosamente, cada miembro de la familia (excepto en Manitoba, donde solo se otorga a los adultos) recibe por correo la tarjeta de inscripción en el sistema público de salud, la cual incluye el nombre, la dirección, el sexo y la fecha de nacimiento del portador.

La tarjeta de inscripción en el sistema público de salud es un documento personal e intransferible que debe cuidarse bien y llevar siempre consigo, pues es el único requerimiento para ingresar a un hospital en caso de una emergencia.

El sistema público de salud no cubre servicios de ambulancias, odontología, medicamentos, fisioterapia, podología, quiropráctica ni prescripciones oftalmológicas (gafas o lentes). Los ciudadanos pueden adquirir seguros privados para cubrir estos gastos. Algunos empleadores ofrecen un seguro complementario privado a través de una deducción mensual del salario del empleado.

Para los cuidados médicos que no sean de urgencia, el sistema público contempla la figura del “médico de familia”, un especialista que puede atender a un paciente ante diversas situaciones médicas y referirlo a un especialista en caso de necesidad. Sin embargo, contar con un médico de familia actualmente puede demorar varios meses e incluso años, debido a la alta demanda y a la limitada presencia de profesionales de la medicina en el país. Para atender situaciones médicas no urgentes, la mayoría de los canadienses recurren a los servicios de clínicas médicas sin previa cita que también pueden referir a los pacientes a los especialistas. Estas clínicas forman parte del sistema de salud público y gratuito.

Ante una situación médica de urgencia, el paciente debe dirigirse a un hospital cercano o solicitar ayuda al número nacional de emergencias 911.

Las madres que trabajan (y también los padres) tienen derecho a un permiso remunerado de maternidad. Además, después del nacimiento del bebé, gozan también del derecho de recibir cuidados de enfermería especializados para el neonato.

Los niños (y en algunos casos también los adultos) cuentan con servicios de vacunación gratuita para prevenir las principales enfermedades infecciosas (difteria, polio, tétanos, etc.), de acuerdo con un calendario establecido por las autoridades de salud. Los pediatras o los hospitales pueden suministrar este calendario a los interesados.

Más información sobre los servicios de salud pública ofrecidos en cada provincia y territorio, se puede obtener en los sitios web oficiales respectivos:

Alberta:
Web: www.health.alberta.ca/

Columbia Británica:
Web: www.gov.bc.ca/health/

Manitoba:
Web: www.gov.mb.ca/health/index.html

Nuevo Brunswick:
Web: www.gnb.ca/0051/index-f.asp

Newfoundland y Labrador:
Web: www.health.gov.nl.ca/health/

Nueva Escocia:
Web: novascotia.ca/DHW/

Ontario:
Web: www.health.gov.on.ca/en/default.aspx

Isla del Príncipe Eduardo:
Web: www.gov.pe.ca/health/index.php3

Quebec:
Web: www.msss.gouv.qc.ca/index.php

Saskatchewan:
Web: www.health.gov.sk.ca/

Nunavut:
Web: www.hss.gov.nu.ca/en/Home.aspx

Territorios del Noroeste:
Web: www.hlthss.gov.nt.ca/english/default.htm

Yukon:
Web: www.hss.gov.yk.ca/index.php

Transporte público
Canadá cuenta con un sistema de transporte público eficaz que incluye una amplia y cuidada infraestructura de vías, carretas, autopistas y caminos, además de un variado sistema de transporte urbano e interurbano compuesto por autobuses, tranvías, trenes, algunos ferrys o transbordadores y, en ciertas ciudades muy pobladas, el sistema de metro.

Canadá tiene cerca de 900 mil kilómetros de carreteras. Se calcula que podrían dar la vuelta al mundo 22 veces. La red nacional de vías se compone de más de 38 mil kilómetros de carreteras nacionales y el impacto regional.

El gobierno invierte importante recursos para hacer que el sistema vial canadiense sea seguro y eficaz. A través del Plan Estratégico de Seguridad Vial 2011-2015, todos los niveles del gobierno (federal, provincial y municipal) y varios socios clave de los sectores público y privado trabajan juntos para lograr objetivos concretos:

• aumentar la conciencia pública sobre las cuestiones relacionadas con la seguridad vial y fomentar el compromiso;

• mejorar la comunicación, la cooperación y la colaboración entre todos los interesados;

• fortalecer la aplicación de las leyes;

• mejorar la calidad de la información sobre seguridad vial y apoyar la investigación y la evaluación.

El sistema ferroviario, por su parte, cuenta con 48 mil kilómetros de vías férreas en todo el territorio, constituyéndose en uno de los más grandes del mundo.

Se calcula que las grandes urbes canadienses de Toronto, Montreal y Vancouver concentran más del 40% de la población total canadiense, por lo que esas ciudades gozan de vastos y eficaces sistemas de transporte público urbano e interurbano. Se estima que estas urbes seguirán creciendo, por lo que las distintas municipalidades de esas ciudades deben tener en cuenta en sus planes presupuestarios que la infraestructura de tránsito y transporte ayudará a dar forma al crecimiento planificado de los centros urbanos. La inversión en transporte público es, por lo tanto, eje fundamental del desarrollo canadiense.

El transporte público cumple rutas con paradas programadas y suele ser muy puntual con los horarios de servicio, aún en el invierno. Sin embargo, durante la estación invernal algunas paradas de autobuses pueden ser modificadas, por lo que conviene mantenerse informado de estos cambios.

En algunos casos, se puede pagar el servicio en efectivo, en otros, se debe contar con tickets comprados anticipadamente. Si al abordar una unidad el usuario no tiene un billete para el autobús, debe pagar la cantidad exacta ya que el conductor no manipula el dinero y por lo tanto no puede ofrecer el cambio. Para comodidad y ahorro de dinero de los usuarios, se puede comprar un pase mensual o una serie de billetes. Los estudiantes y personas de la tercera edad gozan de tarifas especiales.

Cuando el usuario requiere tomar varios autobuses o el metro para un mismo desplazamiento, no tiene que pagar cada vez, pues los billetes permiten conexiones.

Conviene conocer anticipadamente los mapas de las rutas y paradas y los horarios de los servicios de tránsito de la localidad donde se habita. Algunas empresas de transporte ofrecen información telefónica y por Internet.

Cada provincia y territorio canadiense cuenta con diferentes proveedores del servicio de transporte. Algunas ciudades pueden ser servidas por varias empresas de transporte. Algunas empresas son de capital mixto privado-público, pero todas son reguladas por los gobiernos provinciales.

En cuanto al transporte aéreo, Canadá cuenta con 26 aeropuertos nacionales, 726 aeropuertos adicionales que pueden recibir aterrizajes regulares y 1.700 aeródromos que pueden ser autorizados a despegues y aterrizajes.

Transporte Canadá es el organismo propietario de la red de aeropuertos nacionales y cada uno es dirigido por administraciones aeroportuarias propias.

El transporte marítimo está en constante crecimiento en Canadá. 17 administraciones portuarias dirigen las operaciones de los puertos e instalaciones marítimas que sirven a las operaciones de pesca comercial, los barcos de la marina mercante y los buques de crucero en Canadá.

Servicios para resistir el invierno
Prepararse para resistir el invierno es una de las tareas que Canadá desarrolla de manera más eficaz en el área de servicios públicos.

La necesidad de adaptarse al cambio climático obliga a la planificación adecuada y a la toma de decisiones oportunas en cuanto al desarrollo y mantenimiento de la infraestructura urbana. Una tarea importante que, además, genera empleos, contribuye a la mejoría de los servicios públicos básicos (como el transporte público), se ejecuta en armonía con el medioambiente y permite el aumento del bienestar general de la población.

Los grandes centros urbanos de Canadá invierten importantes recursos para adquirir productos, equipos, tecnología y servicios que ayuden a controlar el impacto de la nieve y las bajas temperaturas en la infraestructura. La recolección de nieve en calles y carreteras, por ejemplo, es una de las tareas más aparatosas, pero mejor organizadas y efectivas durante el invierno.

Algunas ciudades canadienses han desarrollado servicios propios para adaptarse al clima. Tal es el caso emblemático de la ciudad de Montreal, que cuenta con una infraestructura subterránea única: una red de túneles bajo la tierra de 30 kilómetros, interconectada con las vías del Metro.

Se le conoce como el RÉSO y es considerado el mayor complejo subterráneo en el mundo. Con 190 puntos de entrada, conecta el interior de edificios de oficinas, complejos residenciales, centros comerciales, universidades, museos, terminales de autobuses, trenes interurbanos, diversos comercios y hoteles. Los túneles acogen una gran variedad de tiendas, restaurantes y muchos otros servicios y, gracias a la conexión con el Metro, ofrece a los montrealeses la posibilidad de desplazarse bajo tierra para evitar las bajas temperaturas del invierno.

La resistencia al invierno canadiense implica también la organización de eventos, actividades y programas organizados por las municipalidades para promover la distracción de los ciudadanos durante la larga estación invernal.

Los grandes centros urbanos canadienses cuentan con nutridos presupuestos para entretener. Festivales, conciertos públicos, infraestructura para la práctica de deportes y competencias deportivas son algunas de las actividades que las municipalidades organizan para combatir el decaimiento que se apodera de muchas personas durante el invierno y que puede tener consecuencias nocivas para la salud pública.

Los vecinos se informan de estas actividades gracias a la promoción de las municipalidades mediante catálogos, folletos informativos e incluso campañas de radio, prensa y televisión.

Para conocer otros aspectos sobre las condiciones climáticas en Canadá, conviene leer la sección Clima.

La relación de los canadienses con el invierno está descrita en la sección ¿Cómo son los quebequenses?