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A la edad de 6 años, los niños en Estados Unidos se inician en la Escuela Elemental o “Elementary School”, para cursar el primero de seis grados que deberán culminar para completar la Educación Básica.

Matricular a un niño en una escuela pública estadounidense es un proceso bastante simple. No hay ningún requerimiento relacionado con la ciudadanía. El requisito básico es que el estudiante y su representante vivan en el mismo distrito donde está ubicada la escuela. Será necesaria alguna prueba de residencia, como el documento de arriendo del apartamento, o recibos de teléfono o luz eléctrica. Habrá también un requisito de salud, como una prueba reciente de examen médico o de vacunación.

La estructura académica estadounidense también ofrece cursos especiales para estudiantes que por alguna razón no pueden ingresar al sistema regular. La necesidad más frecuente se refiere a los niños que no hablan inglés. La educación bilingüe, en inglés y los idiomas extranjeros más comunes como español y chino, está disponible en muchas comunidades. También hay programas para niños discapacitados o con condiciones físicas especiales.

La educación secundaria está conformada por seis grados académicos. Existen diferentes categorías de este nivel, pero generalmente los grados séptimo, octavo y noveno son considerados como escuela media (“Middle School”) o “Junior High School” y los grados décimo, undécimo y décimosegundo son llamados propiamente “High School”.

La escuela secundaria o “High School” es una experiencia especial en la vida estadounidense. Es el tiempo cuando los jóvenes comienzan a ser culturalmente inducidos a la independencia, actitud muy propia de la vida en Estados Unidos.

La educación primaria y secundaria también puede ser impartida en escuelas privadas. Aunque con frecuencia son muy caras, las escuelas privadas son una opción para padres que quieren asegurar a su hijo una educación de mejor calidad o una determinada formación religiosa. Estas instituciones son reguladas por los gobiernos estatales para obligarlas a mantener el estándar educativo oficial, pero no reciben ayuda financiera estatal.

Las escuelas privadas pueden ser diurnas o con modalidad de internado, donde los estudiantes se mantienen en el recinto académico lejos de sus padres.

Son numerosas las escuelas privadas católicas, donde los niños reciben instrucción religiosa, además de los asuntos académicos requeridos por las leyes estatales. Existen también academias militares privadas, conocidas por ofrecer una estricta disciplina.

 

 

 

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