Día del Migrante 2020 en tiempos de pandemia

¿Cómo se vive la migración en tiempos de pandemia?

En un año dominado por el cierre de fronteras, el Día Internacional del Migrante es una ocasión propicia para reconocer el extraordinario aporte que hacen los trabajadores extranjeros en las áreas esenciales de la economía y la salud, en la lucha contra los estragos del COVID-19.

Día del Migrante 2020: una dura realidad durante la pandemia

En el año 2000, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) estableció el 18 de diciembre como el Día Internacional del Migrante, una fecha para conmemorar la migración mundial, intercambiar experiencias y conocimientos sobre el tema entre los países miembros y también promover proyectos que contribuyan a mejorar las condiciones de vida de los inmigrantes más vulnerables.

Actualmente, la ONU estima que hay en el mundo 272 millones de personas viviendo como inmigrantes en un lugar distinto a donde nacieron, integrando nuevas comunidades en todos los rincones del planeta.

Triste récord migratorio

Asimismo, 2020 ha sido un año récord para los refugiados y desplazados en todo el mundo.

Unos 79.5 millones de personas han sido forzadas a abandonar sus hogares debido a persecuciones, conflictos y violaciones de los derechos humanos.

Dentro de ese número se incluyen 45.7 millones de personas desplazadas internamente, 29.6 millones de refugiados y otras formas de desplazamiento forzoso fuera de sus países y 4.2 millones de solicitantes de asilo.

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¿Cómo se vive la migración en tiempos de pandemia?

La realidad es una moneda de dos caras. Por un lado, los migrantes han sido uno de los grupos más vulnerables con respecto a la pandemia.

En estos tiempos de medidas sanitarias estrictas, restricciones de viajes, fronteras cerradas y cuarentenas forzosas, desplazarse de un país a otro ha sido un desafío aún mayor que lo que representa normalmente.

Por otro lado, muchos de esos migrantes han representado parte importante de la fuerza laboral encargada de combatir la pandemia en sus países de destino.

Según el Portal de Datos de Migración, cerca del 28% de los migrantes a escala mundial, se encuentran en 20 de los países con mayores cantidades de casos de COVID-19 y han enviado un estimado de 37% de las remesas globales a sus países de origen.

Los inmigrantes representan al menos un 4.5% de la población de 12 de esos 20 países.

El cierre de fronteras a escala mundial ha dificultado la movilidad de esos migrantes, así como de las organizaciones humanitarias que se ocupan de ayudarles.

Migrantes en el frente de batalla

La Organización Mundial para el Trabajo registra que para el año 2018 los trabajadores migrantes representaban 20.6% de toda la fuerza laboral en América del Norte y 17.8% en el Norte, Sur y Centro de Europa.

Estos migrantes han estado entre los más afectados por la pandemia, ya que muchos de ellos han perdido sus puestos de trabajo o sus negocios, aparte de estar más expuestos que otros sectores de la población por sus condiciones particulares de vida (en muchos casos, viviendo en condiciones de hacinamiento).

Muchos migrantes han estado entre los primeros en hacer frente a la pandemia y, por eso mismo, se han visto también más expuestos al virus.

Estados Unidos, Francia, España, Reino Unido, Italia, Alemania, Chile y Bélgica, 8 de los 20 países con mayores casos de COVID-19, dependen de trabajadores nacidos en territorio extranjero dentro de las áreas críticas de atención a la pandemia en el sector salud.

También debe tenerse en cuenta que desde hace años ha habido una escasez global de personal en el sector de cuidados de la salud, situación que sólo se ha agravado con la pandemia.

Muchos médicos en los países industrializados nacieron en un país distinto a donde ejercen.

Esta realidad también se traslada a otros sectores críticos, como el de ventas y servicios, que concentra más de un 13% de trabajadores extranjeros en ese sector en 7 de los 20 países más afectados; mientras que el de agricultura, silvicultura y pesca acapara un 9% en 5 de esos países.

Quedar varados o ser devueltos

Muchos migrantes que viajaban por trabajo sufrieron este año con los cierres fronterizos.

Se calcula que unos 3 millones de inmigrantes quedaron varados al llegar a sus nuevos países para encontrarse con las fronteras cerradas. Otros fueron puestos en campamentos de cuarentena, no siempre en las mejores condiciones para prevenir el contagio.

Todas estas condiciones hicieron que muchos migrantes fueran regresados a sus países de origen, duplicando los riesgos que implica todo viaje en este contexto y acabando con sus planes. Muchos no contaban con regresar o simplemente no tenían adónde volver.

El país con el mayor número de emigrantes, India, repatrió este año a más de 2.1 millones de ciudadanos varados en distintos lugares del planeta.

En Latinoamérica se calcula que 136 mil migrantes y refugiados venezolanos fueron devueltos a su país de origen, dentro de los que se estima que unos 600 retornan desde Colombia diariamente (la mayoría de ellos, a pie).

Cabe destacar que un migrante que regresa a su país representa en muchos casos un trabajador menos en otro país que lo necesita y un ingreso menos – en forma de remesas – para la familia que dejó en su país de origen, que muchas veces depende de ese envío para subsistir.

Una conmemoración poco usual

El Día Internacional del Migrante es un día para el reconocimiento, la concientización y la acción.
Cada migrante que se desplaza lleva consigo un pedazo de su país de origen, que integrará a la cultura que lo reciba. Cada uno es una historia que promete convertirse en muchas más donde quiera que vaya.

Este año los migrantes han sido expuestos a una situación más que inusual, que si bien ha afectado a todas las personas, golpea más duro a los más vulnerables.

Esta conmemoración del Día del Migrante debe servir para recordar que muchas de las personas que han estado arriesgando su vida para salvar las de otros tienen también una historia que contar.

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Publicado el 16 de diciembre de 2020.

 

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