Hijos de inmigrantes en España no sienten discriminación

A pesar de la desventura económica que atraviesa, España se anota una excelente calificación en cuanto a la integración social de sus inmigrantes.

De hecho, el 90% de los hijos de inmigrantes en España asegura no haber experimentado discriminación y el casi el 50% se siente parte del gentilicio español.

Estos son los optimistas resultados de la Investigación Longitudinal sobre la Segunda Generación de Inmigrantes en España, elaborada por el Instituto Universitario Ortega y Gasset y la Universidad de Princeton, realizada con el objetivo de “llenar un vacío existente en el conocimiento de cómo se están integrando en la sociedad española los hijos de los inmigrantes.”

Un estudio longitudinal permite investigar a un mismo grupo de personas (muestra) de manera repetida durante un lapso, que puede ser de años o hasta de décadas, ofreciendo la ventaja de impedir baches en la data, pues reconstruye la trayectoria que han seguido los individuos.

El estudio longitudinal sobre la segunda generación de inmigrantes en España es pionero en ese país y en Europa y sigue las pautas de un estudio similar realizado en Estados Unidos, entre 1992 y 2003.

Según el Instituto Universitario Ortega y Gasset, el estudio es “sin duda, uno de los más importantes que se ha realizado sobre la integración de los hijos de los inmigrantes en España y el único que es longitudinal.”

Para el desarrollo de la investigación longitudinal amplia, que se viene realizando desde finales del 2007, se elaboró una encuesta a 7 mil jóvenes, de una media de edad de 14 años, y cerca de mil padres, de las ciudades de Madrid y Barcelona.

La población objeto del estudio –la segunda generación- se definió como nacidos en España o nacidos en otro país y llegados a España antes de los 12 años con al menos un padre de origen extranjero.

La muestra estuvo compuesta por alumnos de 2º y 3º de la Educación Secundaria Obligatoria principalmente, 14 años de edad en promedio, de ambos sexos y de las principales nacionalidades de origen que componen el padrón de extranjeros en España.

En total, la muestra recoge las opiniones de inmigrantes de más de 63 nacionalidades distintas en torno a las aspiraciones y expectativas de futuro sobre la educación, el empleo, el arraigo familiar y la auto-identidad.

Las principales nacionalidades en la muestra de la ciudad de Madrid incluyen a ecuatorianos (870); colombianos (277), rumanos (259); marroquíes (170) y peruanos (147). En Barcelona, los principales grupos fueron los ecuatorianos (702); marroquíes (256); colombianos (196); bolivianos (170) y chinos (148).

Avanza la integración social de los inmigrantes en España
Los resultados del estudio indican un avance sostenido de la integración de los inmigrantes en España, pues la tasa de identificación con el gentilicio español pasó del 28,7%, en 2008, al 48,3%, en 2012.

Esto significa que casi la mitad de los hijos de inmigrantes se siente español, en menos de un decenio de integración en España. Tendencia que es muy fuerte (80%) entre los nacidos en España (14% de la muestra) en comparación con los que llegaron muy jóvenes al país, antes de 12 años de edad.

Para muchos analistas estas cifras se consideran sumamente exitosas para la nación española porque, independientemente de si los jóvenes nacieron en España o en el extranjero, el proceso de socialización se produjo en el seno de familias cuyos padres son personas extranjeras.

Sobre las expectativas del futuro, los hijos de extranjeros comparten con los jóvenes españoles sus aspiraciones respecto a los estudios y el empleo. Cerca del 70% de los españoles de segunda generación desean cursar estudios universitarios y de posgrado, cifra que aumenta al 77% cuando se trata de una joven. Sin embargo, las expectativas de conseguirlo son menores: sólo el 57% aspira realmente a acceder a la universidad.

Por otra parte, el abandono escolar de los hijos de los inmigrantes es muy bajo. El 80% de los jóvenes de 17 a 18 años encuestados en 2008 continuaban sus estudios en 2012, cuando fueron entrevistados por segunda vez para el seguimiento de su desarrollo escolar y profesional. Sin embargo, solo el 5% de ese grupo había alcanzado la universidad.

En cuanto al desempleo, los hijos de los inmigrantes tampoco distan mucho de los españoles: aproximadamente el 16% de los primeros se declaran desempleados, frente al 14% de los segundos.

De modo general, el comportamiento de los hijos de inmigrantes y los jóvenes españoles es muy parecido en los aspectos de aspiraciones escolares y profesionales, continuación de los estudios y tasa de desempleo.

Se puede afirmar que los jóvenes españoles de segunda generación se están integrando a la sociedad española de forma positiva.

Para algunos analistas resta saber si la situación económica de España y la consecuente disminución a las ayudas sociales otorgadas al colectivo de los inmigrantes tendrán alguna consecuencia sobre el proceso de integración social de la segunda generación de españoles.

Las respuestas podrían ofrecerse en la tercera fase del estudio, cuando se vuelva a entrevistar a la muestra en torno a los 25 años de edad.

Para conocer más sobre la situación de los inmigrantes, vale la pena visitar Latinoamericanos en España.

Aquí, más sobre el Estudio: Aspiraciones de padres e hijos de origen inmigrante en España.

Fuente: Instituto Universitario de Investigación Ortega y Gasset.

Publicado el 31 de mayo de 2013