Nueva Zelanda

La ubicación de Nueva Zelanda y su aislamiento geográfico determinan la flora y la fauna (ricas en especies endémicas) y la gran variedad climática: desde subtropical en el norte hasta subártico en el extremo sur.

En general, Nueva Zelanda destaca por su clima agradable, durante casi todo el año. El clima es templado, con temperaturas muy frescas o frías, dependiendo de la ubicación y de la época del año. Generalmente, la temperatura promedio anual en la Isla Norte suele ser varios grados mayor que en la Isla Sur.

En Nueva Zelanda se disfrutan las cuatro estaciones, pero los cambios estacionales no son extremos. Por ejemplo, durante el invierno no cae nieve en las principales ciudades, solo en los Alpes Meridionales y en las montañas del centro de la Isla Norte. La nieve cae abundantemente en la Isla Sur, pero solo ocasionalmente alcanza las bajas altitudes. La nieve suele concentrase en las montañas altas.

Durante el verano el sol es intenso en todo el país, pero los vientos oceánicos impiden que la temperatura sobrepase los 30°C.

El océano, los vientos y las montañas son los tres elementos fundamentales que permiten explicar en gran medida el clima neozelandés, que reporta temperaturas anuales medias entre los 15ºC en el norte y los 9ºC en el sur, con precipitaciones que se distribuyen de forma regular durante todo el año (aunque son más abundantes en el sur).

La longitud del país, que se extiende desde la latitud 34° a 47° al sur, y las cadenas montañosas que lo atraviesan de norte a sur, proporcionando una barrera natural contra los vientos predominantes del oeste, explican las diferentes regiones climáticas.

Algunos de los elementos climáticos variantes se describen a continuación:

• La lluvia
Las precipitaciones son variadas. Aunque se presentan de modo bastante regular en toda la geografía, puede decirse que la costa oeste de la Isla del Sur es la zona más húmeda del país, con precipitaciones que varían entre 6 mil milímetros en la región de Milford Sound y más de 10 mil milímetros en la división de los Alpes del Sur. A sólo 100 kilómetros hacia el este de las montañas se encuentra la región más seca, con precipitaciones anuales de unos 400 milímetros o menos.

• La temperatura
El rango de temperatura en cualquier época del año varía dependiendo de la región del país. Por ejemplo, hacia el centro de Isla Norte, en Ohakune, y en Alexandra, en Otago, las temperaturas mínimas y máximas son más extremas. En general, se dice que la temperatura varía en 0,7ºC con cada 100 metros de altitud.

• La variación estacional
La influencia de los océanos hace que las variaciones de temperatura entre el verano y el invierno sean relativamente pequeñas, en general, menos de 10°C. Sin embargo, en algunas zonas, las variaciones pueden ser más significativas, llegando hasta un rango de 14°C y un poco más.

La estacionalidad de las precipitaciones es mucho más marcada en la Isla Norte, donde el invierno es perceptiblemente la época más húmeda del año. Esto se debe a que los vientos que provienen del oeste van hacia el norte en invierno. En verano, estos vientos del oeste van hacia el sur y la Isla Norte experimenta un clima subtropical.

Esta migración norte-sur de los vientos produce las denominadas tormentas equinocciales, que pueden explicarse como un fortalecimiento de los vientos del oeste especialmente durante la primavera.

• Los microclimas
Nueva Zelanda experimenta muchos microclimas según las regiones. Por ejemplo, la ciudad de Nelson, al norte de Isla del Sur, es inusualmente caliente ya que está protegida por las montañas al sur y al oeste. Wellington está permanentemente expuesta a los vientos del oeste, que se canalizan a través del Estrecho de Cook.

Las cuatro estaciones
En Nueva Zelanda se experimentan las cuatro estaciones, las cuales desempeñan un papel decisivo en la vida de los pobladores.

Cada estación proyecta su propia interpretación del paisaje, que varía notablemente de acuerdo a la época del año, permitiendo una amplia gama de actividades de ocio y placeres deportivos al aire libre.

• La primavera
Ocupa oficialmente los meses de septiembre, octubre y noviembre. Se caracteriza por suaves temperaturas, que varían entre 9°C y 18°C, una flora vivaz que se combina en armonía con alegres huertos y jardines en flor que se aprecian en todas las ciudades. Los lugareños suelen entrar en contacto con la naturaleza para caminar por los bosques y apreciar la variada fauna silvestre, mucha de ella única de la región. La observación de animales marinos, como pingüinos y focas también es muy típica de esta época.

• El verano
Se extiende en los meses de diciembre, enero y febrero. Caracterizado por agradables temperaturas cálidas y sol radiante en todo el territorio. En la Isla Norte la temperatura varía entre 14°C, al comienzo del día, y 28°C durante la tarde. Raramente la temperatura en verano pasa los 30°C. En la Isla Sur, la temperatura máxima es de unos 25°C y la mínima puede llegar hasta los 9°C, subiendo rápidamente cuando el sol brilla radiante. En las montañas, la temperatura en las noches puede llegar al punto de congelación. El verano neozelandés es la estación para los deportes al aire libre, los largos días de playa y las “barbecues”, o comida al grill (asados o parrillas). También es la época de los festivales culturales, los conciertos y los eventos deportivos. En general, es la época de la relajación y el tiempo en familia, que muchos “kiwis”, término coloquial con el que se designa a los neozelandeses, utilizan para descansar en una “bach” o una “crib”, nombres locales para una típica casa playera de vacaciones. La Navidad, en el verano neozelandés, se destaca por la decoración florida del árbol nativo de “pohutukawa”, una especie costera amada por las aves y por los bañistas en busca de sombra.

• El otoño
Va de marzo hasta abril y mayo. Los días se vuelven más fríos (temperatura máxima de 20°C) y en algunas regiones más húmedos. Los árboles cambian su follaje y los lugareños disfrutan observar los colores típicos de rojo, amarillo tostado y naranja. Las rutas de ciclismo de montaña son muy frecuentadas en esta estación. Además, es la época para degustar los sabores locales, como los productos agrícolas y el vino.

• El invierno
Se desarrolla en los meses de junio, julio y agosto. Se caracteriza por bajas temperaturas, las cuales alcanzan el punto bajo cero en las montañas y tierras altas. En las regiones del sur el clima es más bien templado y húmedo, especialmente en las regiones costeras subtropicales. Y en el norte y oeste, donde prosperan las selvas tropicales, el clima es bastante templado.

En general, la temperatura promedio es de 10ºC en la Isla Norte y de 7ºC en la Isla Sur, donde puede llegar a 0ºC.

La nieve cae en algunas montañas del centro de la Isla Norte y en las montañas altas y algunas ciudades de la Isla Sur.

En los grandes centros urbanos el invierno neozelandés resulta agradable y mucho más llevadero que en Norteamérica y Europa.

Tanto en el norte como en el sur del país, las frecuentes buenas temperaturas permiten la práctica de una gran cantidad de deportes de nieve, la cual se acumula en las montañas del norte, en las mesetas centrales y en los Alpes del Sur de Isla Sur.

Además, en las zonas costeras, suele disfrutarse de temperaturas más suaves y condiciones muy agradables para realizar actividades al aire libre.

 

Para revisar diariamente el clima y la temperatura en Nueva Zelanda, visitar: New Zealand Weather Forecast.

En la sección División político territorial se describen las principales regiones y ciudades del país.

Comparte tu experiencia con el clima neozelandés en el foro de discusión ¿Cómo es la vida de un inmigrante en Nueva Zelanda?