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Los servicios públicos en España son costeados en gran medida por los impuestos pagados por los contribuyentes, por esta razón, la administración pública se esfuerza en ofrecer servicios públicos seguros, efectivos, duraderos y fiables.

En España la administración pública se integra en el Poder Ejecutivo y, dado que se trata de un Estado descentralizado, existen tres niveles de gestión ejecutiva: la administración general del Estado, las administraciones de las Comunidades Autónomas y las entidades que integran la administración municipal.

Los tres niveles de gobierno (estatal, autonómico y municipal) son los responsables de la gerencia de los servicios públicos.

La administración general del Estado depende del gobierno de la nación y, por ello, su campo de actuación alcanza a todo el territorio español. A través de los ministerios, que se encuentran en la capital del país, Madrid, se administran las políticas públicas para los grandes temas ciudadanos: salud, educación, seguridad pública, trabajo, etc.

La administración autonómica, administra los servicios públicos específicos al ámbito territorial de las comunidades: los centros hospitalarios, los centros educativos, el bienestar social de la población, el patrimonio histórico, el turismo, la cultura, el medio ambiente, etc. Las conserjerías son el brazo operativo y son equivalentes a los ministerios, pero específicos para las autonomías.

La administración local está conformada por los ayuntamientos y las diputaciones provinciales, que, a través de las concejalías, administran los servicios públicos del ámbito municipal, como los espacios recreativos municipales, los mercados municipales, los museos y los centros culturales y deportivos, los servicios de control sanitario del comercio local, la promoción y el desarrollo local y, en general, toda una amplia gama de servicios comunitarios que varían de acuerdo con las necesidades de cada localidad.

Algunas localidades ofrecen servicios especializados para sus vecinos, tales como áreas de reunión comunitarias, instalaciones deportivas y centros recreativos y culturales. Puede haber, además, guarderías infantiles, servicios para personas mayores o enfermos y programas de orientación y ayuda para inmigrantes recién llegados administrados por el tercer nivel de la administración pública. Depende del presupuesto de cada municipalidad y de las necesidades del colectivo.

El sistema público de salud
En España la salud pública y gratuita está garantizada en la Constitución nacional de 1978, en su artículo 43, que establece el derecho a la protección de la salud y a la atención sanitaria de todos los ciudadanos españoles.

El Sistema Nacional de Salud es la denominación otorgada al servicio sanitario público creado, en 1986, mediante la Ley General de Sanidad y regulado en un conjunto de normas con rango de ley: Ley de cohesión y calidad del Sistema Nacional de Salud (2003), Ley de garantías y uso racional del medicamento (2006), Ley General de Salud Pública (2011) y el Real Decreto-Ley de medidas urgentes para la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud y mejora de la calidad y la seguridad (2012).

El conjunto de servicios que el Sistema Nacional de Salud (SNS) ofrece a los ciudadanos incluye actividades preventivas, diagnósticas, terapéuticas, rehabilitadoras y de promoción y mantenimiento de la salud. Incluye la prestación farmacéutica.

El Sistema Nacional de Salud está integrado por el conjunto coordinado de los servicios de salud prestados por la administración general del Estado y por los servicios de salud de las comunidades autónomas.

Cada comunidad autónoma cuenta con un Servicio de Salud, que es la estructura administrativa y de gestión que integra todos los centros, servicios y establecimientos de la propia comunidad, diputaciones, ayuntamientos y cualquier otra administración territorial intracomunitaria.

La administración central del Estado mantiene, a través del Instituto Nacional de Gestión Sanitaria –INGESA–, la gestión de la asistencia sanitaria en las ciudades con estatuto de autonomía de Ceuta y Melilla.

La gestión de las comunidades autónomas es armonizada por el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud, organismo que cohesiona la administración autonómica de la salud y garantiza los derechos ciudadanos en todo el territorio nacional.

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Para acceder al Sistema Nacional de Salud es necesario poseer la tarjeta sanitaria individual, expedida por cada Servicio de Salud, que acredita al portador con la condición de asegurado.

Para obtener la tarjeta se debe reunir alguno de los siguientes requisitos: ser trabajador y estar afiliado a la seguridad social; ser pensionista del sistema de la seguridad social; percibir alguna prestación social periódica, incluido el subsidio de desempleo; haber agotado la prestación o el subsidio por desempleo y figurar inscrito como demandante de empleo.

Los extranjeros titulares de una autorización para residir en territorio español, pueden ostentar la condición de asegurado del Sistema Nacional de Salud, siempre que acrediten que no superan el límite de ingresos determinado reglamentariamente. Pueden ser beneficiarios del asegurado el cónyuge y los hijos menores de 26 años. Los extranjeros deben estar empadronados y demostrar, fiscalmente, que residen en España.

El acceso a la salud pública de los indocumentados en España
Los extranjeros que se encuentren en condición de ilegalidad (que no posean una visa o un permiso de residencia) no pueden ser beneficiarios del Sistema Nacional de Salud en su totalidad. Sin embargo, se les prestarán servicios de urgencias (por enfermedad grave o en caso de accidente), y pueden ser atendidos en ambulatorios. Además, cuentan con asistencia sanitaria en casos de embarazo, parto y post-parto. Los menores de edad (menores de 18 años) indocumentados gozan de la asistencia médica equivalente a los ciudadanos españoles.

La asistencia médica prestada a los extranjeros en situación irregular (sin papeles) se estipula en el Real Decreto-Ley del 24 de abril de 2012, el cual entró en vigencia en septiembre de ese año, y mediante el cual se realizaron importantes modificaciones a las leyes que regulan la asistencia sanitaria en España con el objetivo de “hacer el sistema sostenible y y mejorar la calidad y seguridad de sus prestaciones.”

Con la puesta en vigor del mencionado decreto, se excluyó a los extranjeros en situación de irregularidad de la posibilidad de tener la Tarjeta Sanitaria que otorga acceso total al sistema público de salud de España.

Posteriormente, en marzo de 2015, casi tres años después de la puesta en vigencia del decreto, el gobierno español modificó parcialmente la medida para permitir que los indocumentados pudieran contar con los servicios de asistencia primaria, además de la asistencia de urgencias.

Adicionalmente, como consecuencia de la aplicación del mismo decreto, otro grupo de extranjeros ha sido afectado en cuanto al acceso a la salud pública gratuita. Se trata del colectivo integrado por los padres reagrupados de inmigrantes extranjeros con residencia legal.

Si el familiar obtuvo la residencia por reagrupación familiar después de la fecha del decreto, 24 de abril de 2012, se encuentra en un limbo legal que le impide obtener el servicio sanitario por cuenta del Sistema Nacional de Salud.

Un recuento detallado de esta información puede leerse en los artículos: España devuelve parcialmente acceso a la salud a los sin papeles y España niega asistencia sanitaria gratuita a residentes reagrupados.

Cifras del sistema sanitario español
En España funcionan casi 800 hospitales (1,8 por 100 mil habitantes) con una dotación de más de 162 mil camas instaladas (352,5 por 100 mil habitantes).

En los centros de salud y hospitales de la sanidad pública trabajan alrededor de 272 mil médicos y enfermeros. Los médicos suponen algo más de 114 mil y los enfermeros se calculan en 157 mil profesionales. Se calcula que 7 de cada 10 enfermeros son mujeres.

A estas cifras de personal sanitario, habría que añadir el personal en período de formación de postgrado, entre los que destacan alrededor de 19 mil médicos internos y residentes que están en los hospitales públicos.

En los consultorios locales del Sistema Nacional de Salud trabajan más de 35 mil médicos (alrededor de 29 mil médicos de familia y unos 6 mil pediatras) de los que la mitad son mujeres (5 de cada 10) y más de 29 mil profesionales de la enfermería, de los cuales, 8 de cada 10 son mujeres. La tasa de personal médico del primer nivel asistencial por cada 10 mil habitantes es de 7,6 y la de enfermeros es de 6,3.

Cada año se producen en España más de 5,2 millones de altas hospitalarias, de las que 4,2 millones (80,7% del total) tienen financiación del Sistema Nacional de Salud.

Como porcentaje del PIB, el gasto sanitario total en España es de 9,6%. El gasto sanitario público representa el 7,1% del PIB y supone un gasto por habitante de 1.622 euros.

El sistema de transporte y otros servicios
España cuenta con una infraestructura de transporte y telecomunicaciones muy diversa. Algunas se encuentran en manos del Estado y otras pertenecen al sector privado.

Casi un tercio de los viajeros internacionales que entran en España utilizan el transporte aéreo. Se considera que más de 50 millones de pasajeros por año pasan por los aeropuertos españoles.

En 2013, los aeropuertos españoles registraron 187,3 millones de pasajeros, según el organismo oficial AENA, Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea.

La estratégica situación geográfica de España, sumada a su atractivo turístico, explica la importancia que reviste el tráfico internacional de viajeros, que representa el 75% de todo el europeo.

Sin embargo, la recesión económica en España parece tener también un impacto en el tráfico aéreo, pues se calcula que cayó en 3,5% en comparación con las cifras de 2012 y de 8,5% con respecto a 2011.

El tráfico interior tiene como centro el Aeropuerto de Barajas en Madrid, unido por un puente aéreo al de Barcelona, que transporta unos 3 millones de pasajeros al año. Después de este puente, las líneas entre Madrid y las Islas Baleares y Canarias son las que tienen mayor densidad de tráfico.

En cuanto al transporte terrestre, las ciudades más importantes, como Madrid, Barcelona y Sevilla, cuentan con redes subterráneas muy eficientes que funcionan, en su gran mayoría, 20 horas seguidas por día, de 6:00 a.m. hasta la 1:30 a.m.

Por su parte, las líneas de autobuses cuentan con rutas extensas que les permiten abarcar todas las ciudades; la mayoría prestan servicio desde las 6:00 a.m. hasta las 1:30 a.m. Después de esta hora, se puede contar con el servicio de los autobuses nocturnos que funcionan hasta las 6:00 a.m. Además, existen estaciones de autobuses para viajes internacionales y largos recorridos dentro del mismo territorio.

El servicio de taxis en España es el medio de transporte más cómodo, pero puede salir más costoso, aunque se considera que es más económico que en cualquier otro país europeo. Existe la “bajada de bandera” (tarifa inicial de viaje). Generalmente hay recargos entre las 11:00 p.m. y las 6:00 a.m., al igual que los domingos y días feriados. Es usual dejar una pequeña propina al chofer.

Otro servicio de transporte muy utilizado en España es el tren. Presta diferentes servicios y abarca todo el territorio nacional.

La red ferroviaria española (Red Nacional de Ferrocarilles Españoles, RENFE) abarca un gran número de líneas que conectan todas las regiones y ciudades más importantes.

Cercanías es el nombre de la red local de trenes interurbanos. Las líneas funcionan de 6:00 a.m. hasta la medianoche, con trenes cada quince minutos. La mayoría de las líneas están conectadas a una parada del subterráneo o metro.

El servicio de correos en España es muy eficiente, hay oficinas en cada provincia para cualquier servicio postal, incluyendo envíos de cartas y paquetes, giros internacionales, servicio de fax, telegramas, etc. Están abiertas de 8:30 a.m. a 2:30 p.m. de lunes a viernes, aunque algunas oficinas extienden sus horarios por la tarde. Las oficinas centrales están abiertas desde las 8:30 a.m. y algunos días pueden cerrar incluso a las 9:30 p.m. Cabe destacar que España cuenta con una importante cultura filatélica, sus sellos, conferencias y clubes de coleccionistas gozan de renombre internacional.

Los horarios del comercio varían, pero en términos generales no hay que madrugar mucho en España para ir de compras. Los almacenes abren a las 10:00 a.m. y cierran alrededor de las 2:00 p.m. En la tarde vuelven a abrir sus puertas a las 4:30 p.m. y permanecen abiertos hasta las 8:00 p.m. En las ciudades más grandes hay cadenas de almacenes y centros comerciales que no cierran al mediodía.

 

Fuente consultada: Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad

 

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