Canadá es una de las economías más sólidas y estables del mundo. Ocupa el noveno lugar en la lista de las economías más grandes según el Producto Interno Bruto (PIB).

El Producto Interno Bruto (PIB) per cápita de Canadá en 2015 se calculó en US$ 45.000 (Cifras de Forbes).

El índice de inflación canadiense se ha mantenido entre los más bajos de los países industrializados, durante los últimos 10 años, con un promedio entre 1% a 3% anual. En 2014, la inflación (el índice de precios al consumidor) en Canadá fue de 1% y en 2015 de 1,9%

La tasa de desempleo es relativamente baja y se ha mantenido estable por los últimos 30 años, con un promedio de 8,5%. En 2014, la tasa anual de desempleo fue de 7,1% y en 2015, de 6,9%

Desde 2008, cuando estalló la crisis financiera mundial, la economía canadiense se consolidó como una de las más avanzadas, robustas y sólidas del mundo industrializado, resistiendo el embate de la profunda recesión de su principal socio comercial Estados Unidos.

Canadá exhibe un modelo económico altamente diversificado, con patrones de producción y orientación al mercado como su vecino del sur, pero con un vigoroso sector primario que la distingue en América del Norte. En efecto, industrias como la forestal, minería, energía, agricultura y pesca, son las fuentes principales de empleo y riqueza y posicionan a Canadá como un exportador neto de productos básicos.

De hecho, gran parte de las exportaciones de Canadá se derivan de sus abundantes recursos naturales: minerales (hierro, níquel, zinc, cobre, oro, plomo, elementos de tierras raras, molibdeno, potasio, diamantes, plata, carbón), energéticos (petróleo, gas natural y energía hidroeléctrica), forestales (madera) y la pesca.

Aunque la pesca y la producción forestal fueron una vez las grandes industrias canadienses, los recursos minerales y energéticos se han convertido en la principal fuente de ingresos para la nación. Canadá es un líder mundial en exportaciones de minerales y un exportador neto de energía. Su producción petrolera se calcula en más de 2 millones de barriles diarios. En el sector del gas natural, Canadá exporta más de 90 mil millones de metros cúbicos por año. Como resultado de ello, Canadá es el quinto país exportador de petróleo del mundo y el cuarto mayor exportador de gas natural. Además, Canadá tiene la tercera mayor reserva probada de petróleo y la vigesimoprimera más grande reserva de gas natural del planeta.

El sector de fabricación también es muy valorado. La industria automotriz canadiense, por ejemplo, atrae importantes inversiones de Estados Unidos y las empresas japonesas poseen plantas de fabricación en Canadá.

Por otra parte, la industria bancaria canadiense, considerada como muy conservadora, es altamente confiable y muy sólida. Los principales bancos de Canadá se sitúan frecuentemente entre los 20 más fiables del mundo. En esta área, destaca la poderosa industria cooperativa financiera canadiense, originaria de Quebec, pionera y única en América del Norte.

En el plano global, se reconoce a Canadá como líder en tecnología en áreas como las telecomunicaciones, la informática y la computación, la ingeniería, la industria aeroespacial, el transporte urbano, la industria del entretenimiento, los dispositivos médicos y softwares avanzados, la energía hidroeléctrica y nuclear, la biotecnología, el procesamiento de alimentos y bebidas, y en las industrias oceánica y del medio ambiente.

Su economía responde constantemente a los cambios y a la competencia de los mercados mundiales. Cada día se abren más puestos de trabajo que tienen que ver con los sectores de servicio y la información.

Las industrias energética y mineral se concentran en el oeste del país, destacando la provincia de Alberta por su industria petrolera que le ha valido un importante y rápido crecimiento económico. El centro de Canadá, por su parte, contiene la mayor parte de los servicios e industrias manufactureras. Ontario y Quebec destacan por ser sedes de las principales industrias canadienses y constituir los centros neurálgicos del comercio y de diversos servicios. La provincia francófona, además, destaca por su industria hidroeléctrica y por el desarrollo de un ambicioso plan de explotación mineral y energética del Gran Norte (Plan Norte de Quebec) que la convertirá en un importante centro de producción de recursos básicos en los próximos años. Las cuatro provincias atlánticas de Canadá, Nueva Brunswick, Isla del Príncipe Eduardo, Nueva Escocia y Terranova y Labrador, han visto una disminución importante en su actividad económica, enfocada principalmente en la industria pesquera. Por lo tanto, estas regiones han comenzado a diversificar su economía con Terranova y Labrador a la cabeza con sus exploraciones para la producción de aceite y gas.

Canadá, el gran socio comercial de Estados Unidos
El progreso económico de Canadá está estrechamente ligado al de Estados Unidos, a pesar de las profundas diferencias entre ambas economías.

Tras la firma, en 1989, del Tratado de Libre Comercio (US-Canada Free Trade Agreement, FTA) y, en 1994, del Tratado Norteamericano de Libre Comercio, conocido como NAFTA, por sus siglas en inglés (North American Free Trade Agreement), la integración comercial y económica entre ambos países e incrementó significativamente. En la actualidad, se calcula que más del 75% de las exportaciones canadienses se dirigen a los Estados Unidos, mientras que alrededor del 50% de las importaciones provienen de los Estados Unidos.

En el sector agroalimentario, Estados Unidos importa más de la mitad de los productos alimenticios de Canadá, mientras que Canadá importa casi el 20% del producto alimenticio de Estados Unidos.

En el sector energético se produce el más importante intercambio. Canadá es el mayor proveedor de energía de Estados Unidos: con más del 16% de las importaciones de petróleo estadounidenses y aproximadamente el 15% del consumo de gas natural en Estados Unidos. Además, ambas naciones comparten las instalaciones hidroeléctricas en la frontera occidental y las redes eléctricas nacionales de Canadá y Estados Unidos también están vinculadas entre sí.

Estados Unidos es el mayor inversor extranjero de Canadá con fuertes inversiones en minería, fundición, petróleo, productos químicos y maquinaria. A menudo, las políticas económicas canadienses se han ajustado con el fin de adaptarse a los cambios en la economía estadounidense. Canadá es sensible a los cambios en Estados Unidos. Por ejemplo, una fluctuación en las tasas de interés en Estados Unidos puede tener –y ha tenido- repercusiones económicas en Canadá.

Sin embargo, además de Estados Unidos, Canadá cuenta con otros socios comerciales. El Reino Unido y China son los más grandes mercados de exportación después del vecino del sur. Respectivamente, ambos países representan más del 4% de las exportaciones canadienses. China es también el segundo proveedor de productos de Canadá, con alrededor del 10% de las importaciones canadienses.

En general, se calcula que a escala mundial, Canadá ocupa el décimo lugar en exportaciones y es el doceavo importador más grande en el mundo.

Calidad de vida en Canadá
Canadá ha sido catalogado como el quinto país más feliz del mundo por sus excelentes indicadores de bienestar general y calidad de vida.

La destacada posición le fue otorgada por la prestigiosa publicación “The Wall Street Journal”, que fundamentó la clasificación en el análisis de las once variables sobre bienestar que utiliza la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) que ha creado el Better Life Index 2016. Canadá reúne excelentes indicadores en las variables asignadas por el índice: empleo, ingresos, vivienda, comunidad, educación, equilibrio laboral-personal, medio ambiente, participación ciudadana, salud, satisfacción ante la vida y seguridad.

Además, Canadá ocupa el sexto lugar en el Índice de Libertad Económica 2016 (publicado anualmente por la Fundación Heritage y el Wall Street Journal) y es el tercer país occidental, detrás de Nueva Zelanda y Suiza.

El Índice de Libertad Económica es muy importante para analizar la calidad de vida en una nación pues mide la capacidad de los individuos de tener bienestar económico como consecuencia del trabajo y del acceso a mayores opciones para producir, comerciar o consumir bienes y servicios. Para calcularlo, se analizan variables como el estado de derecho, la eficiencia de las políticas públicas, la capacidad de inversión, el derecho a la propiedad, los niveles de corrupción, el gasto gubernamental, el libre comercio, las políticas laborales, etc. El resultado final se traduce en una medición de las posibilidades que tienen los ciudadanos de un país de prosperar.

El sistema de salud público y gratuito y la educación básica gratuita son pilares esenciales del excelente nivel de vida que gozan los ciudadanos canadienses.

En general, los canadienses se sienten satisfechos de sus sistemas públicos, aunque, en el caso de la salud, consideran que el acceso a ciertos cuidados especializados puede ser mejorado.

La educación canadiense está considerada entre las mejores del mundo y el acceso es eficaz en todos los niveles de la enseñanza. Se calcula que más del 80% de los canadienses terminan la escuela secundaria y más de la mitad de los graduados prosigue estudios postsecundarios, incluyendo cursos universitarios.

La educación para adultos es buena y de oferta variada. Los canadienses creen que la educación permanente juega un papel importante en la calidad de vida. Muchos adultos reciben cursos de capacitación, muchas veces ligados a sus labores profesionales.

La asistencia social es otra parte fundamental de la calidad de vida en Canadá. La mayoría de los ciudadanos de ese país creen en la importancia de los programas sociales del gobierno para brindar asistencia a las personas de escasos recursos. Satisfacer las necesidades básicas de las familias (servicios de cuidado infantil, protección para la población de la tercera edad, salarios dignos, acceso a la vivienda, disponibilidad de bancos sociales de alimentos) es uno de los roles más importantes que juega el estado canadiense como promotor de políticas públicas, como regulador de las reglas sociales y como proveedor de servicios de asistencia social.

De hecho, las ayudas gubernamentales para los inmigrantes y para las familias (canadienses o extranjeras) con hijos menores de edad, son algunos de los incentivos para que ciudadanos de todo el mundo piensen en Canadá como un destino confiable para establecerse.

Por otra parte, los canadienses confían en el sistema público, en las leyes de su nación y en las autoridades que hacen cumplir las leyes y que vigilan el cumplimiento de las normas sociales, como la policía. Consideran que su seguridad personal está garantizada y están convencidos de vivir en un ambiente confiable y seguro.

Las actividades de voluntariado son importantes para la mayoría de los ciudadanos, que frecuentemente se involucran en programas comunitarios para ayudar a otros.

Puede afirmarse que los canadienses se sienten orgullosos de su calidad de vida y de las estructura social y económica que la soporta.

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