La provincia canadiense de Alberta seleccionó como eslogan “Fuerte y libre” y se le llama informalmente “La Texas de Canadá”. Asimismo, se le dan estos otros nombres: “La provincia del sol”, “La provincia de la energía”, “La provincia princesa”, “Región de la rosa silvestre” y “Pueblo del petróleo”. Promocionada como uno de los lugares más hermosos de la tierra, es la más populosa de las tres provincias de las praderas canadienses. Ubicada en el corazón del Canadá occidental y bordeada por las montañas Rocosas, linda por el Norte, con los Territorios del Noroeste; por el Sur, con el estado norteamericano de Montana; al Este, con Saskatchewan ; y por el Oeste, con la Columbia Británica. Es la cuarta de las más grandes provincias canadienses y la sexta, incluyendo los territorios, dada su área total de 661.848 km2. Igual que Saskatchewan, carece de una salida al mar.

Su capital es Edmonton, situada en el centro geográfico de la provincia, medio de acceso y eje del desarrollo de recursos, principal suplidora y núcleo de los servicios para los bitúmenes y crudos pesados, así como para otras industrias del norte canadiense. En tanto, Calgary, al sur de la capital, es la urbe más grande y el mayor centro de distribución del transporte. Otras de sus importantes ciudades son Red Deer, Lethbridge, St. Albert, Medicine Hat, Grand Prairie, Airdrie, Spruce Grove y Okotoks.

En el 2011 alcanzó una población de 3.645.257 personas (cuarta posición entre sus homónimos canadienses). El 75% de la población vive en el corredor Calgary-Edmonton y sus habitantes exceden el millón en cada una de estas urbes. En los últimos años, por el auge de su economía, Alberta ha logrado una tasa de crecimiento elevada. De hecho, comparada con sus iguales, tiene altas tasas de nacimientos, elevada inmigración y creciente tasa de migración interprovincial. De sus pobladores, el 81% vive en zonas urbanas, mientras que el 19% está asentado en las rurales. Aparte del inglés, de uso mayoritario, otros idiomas muy hablados son varias lenguas chinas, el alemán y el francés. De acuerdo con Estadísticas Canadá, Alberta aloja la segunda más alta proporción de francófonos en el occidente del país, después de Manitoba.

Su gran diversidad étnica se explica porque numerosos inmigrantes, provenientes de Inglaterra, Escocia, Irlanda y Gales, se establecieron en su territorio, en primer lugar. Luego llegaron grandes oleadas de otros países europeos: alemanes, franceses, ucranianos y escandinavos. Según datos del último censo, los nacionales que representaban un porcentaje significativo de la población de Alberta eran los chinos (Calgary alberga la tercera de las más grandes comunidades chinas de Canadá) y los hindúes orientales.  En años recientes, ha recibido la inmigración de profesionales altamente calificados del sector petrolero, muchos de ellos de países latinoamericanos, donde destacan los nacionales de Venezuela.

Por su parte, los aborígenes albertanos constituyen el 3% de la población provincial. Tras Ontario y Columbia Británica, Alberta se posiciona como tercera entre las más diversas provincias en lo que respecta a las minorías visibles, que aquí constituyen cerca del 14%.

Más sobre la forma de ser de los canadienses y su modo de vida en ¿Cómo son los canadienses?

Esta provincia posee un programa para atraer inmigrantes. Conviene conocer más sobre el Programa de Alberta para trabajadores calificados.