Situación de los migrantes venezolanos en América del Sur

A un año de la pandemia, todos los países de la región siguen preocupados por la llegada masiva de refugiados venezolanos.

Con 5.4 millones de personas refugiadas y migrantes de Venezuela en todo el mundo, los países suramericanos se han visto inundados de personas que llegan continuamente, muchas veces a pie y en condiciones muy precarias. A un año del inicio de la pandemia esta es la realidad de los venezolanos en el continente.

Así están los inmigrantes y refugiados venezolanos en América del Sur

Un año de pandemia, crisis nacionales de diversa índole, fronteras cerradas y una situación que no cambia: la de los migrantes venezolanos que siguen abandonando su país, incluso en esta realidad, escapando de la dictadura.

Violencia, inseguridad, amenazas, hambre, ausencia de medicamentos y de servicios básicos son algunos de los factores que continúan impulsando a los venezolanos a abandonar su país y buscar alguna posibilidad en otras naciones del continente suramericano, a los que llegan por tierra.

En autobús, en taxi y muchas veces caminando, atravesando ríos, pagando a traficantes humanos y en muchos casos cayendo víctimas de esas redes que operan en las fronteras, estos venezolanos han apostado por la ilusión de una realidad mejor a la que han dejado en casa.

Muchos de ellos han dejado a sus niños al cuidado de algún familiar o un vecino, a la espera de conseguir las condiciones propicias para hacerlos venir al nuevo país, donde apuestan que les irá mejor. Pero el aluvión es tal, y los problemas que vive el continente en pleno son tantos, que estos inmigrantes no siempre son bien recibidos.

Los gobiernos locales de cada uno de esos países han reaccionado de maneras distintas frente a esta crisis, sin precedentes en el continente.

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Algunos apuestan por blindar sus fronteras frente a lo que consideran una invasión. Otros prestan una mano, dentro de sus posibilidades.

Todos los países de la región están sin duda preocupados y con razón: es un problema inmenso, que no tiende a resolverse en el corto plazo.

Estas son algunas de las medidas y noticias más recientes de los gobiernos del continente con respecto a la crisis migratoria venezolana, a un año de la pandemia.

Continúan los desplazamientos hacia Colombia

La ministra de Relaciones Exteriores colombiana, Claudia Blum, denunció recientemente ante la Organización para las Naciones Unidas la “grave situación” que se vive en la frontera con Venezuela, “debido al apoyo que da el régimen ilegítimo venezolano a grupos armados narcoterroristas”.

Particularmente, se refirió al desplazamiento de 5.737 personas de nacionalidad venezolana hacia la zona de Arauquita en el territorio colombiano desde el pasado 21 de marzo de 2021, día en que iniciaron los enfrentamientos entre la Fuerza Armada Nacional y grupos irregulares y ratificó la petición de asistencia humanitaria para estas personas.

Situación vulnerable en Perú

Dos de cada tres venezolanos se encuentran en situación vulnerable en Perú, de acuerdo con datos de ACNUR. Nueve de cada diez de ellos están desempleados o con un empleo precario, mientras siete de cada diez comen menos de tres veces al día, según un reporte de Monitoreo de Protección de esa organización.

Según este reporte, un tercio de los migrantes venezolanos en Perú ha adoptado “mecanismos extremos” para sobrevivir, como comer de la basura, pedir limosna o prostituirse. Una situación muy similar a la que viven en su país de origen y que los obligó a partir sin contar con prácticamente ningún recurso para asegurar su subsistencia en el país de acogida.

La pandemia de COVID-19 complicó mucho las cosas para los migrantes venezolanos en Perú. Han cerrado muchos negocios y la mayoría de estas personas vive en situación de hacinamiento, lo que las expone al contagio de la enfermedad. Han pasado meses en esas circunstancias, limitados incluso para intentar regresar a su país de origen.

A esto se unen las condiciones actuales de Perú, que enfrenta una crisis política, tras la salida de Pedro Pablo Kuczynski en 2018 y económica, con la recesión que enfrenta el país tras la llegada de la pandemia.

A las dificultades experimentadas por los migrantes venezolanos en Perú se suma la discriminación, que 55% de los encuestados por Acnur dijo haber sufrido en ese país.

El nuevo gobierno de Ecuador dice que no expulsará a los migrantes

Guillermo Lasso, presidente recién electo de Ecuador, prometió que no expulsará a los migrantes venezolanos que llegan a su país huyendo de la dictadura de Nicolás Maduro y que en cambio espera regularizar su situación. En su primera rueda de prensa, reiteró que quiere “recuperar los equilibrios democráticos” en Venezuela de la mano del Grupo de Lima.

Con más de 300 mil venezolanos en territorio ecuatoriano, la regularización de los inmigrantes es una de las prioridades del nuevo gobierno y aunque Lasso no ha dado detalles sobre en qué consistirá su plan, sí ha dicho que su país debe ser coherente en cuanto al trato que le den a los migrantes de otros países en su territorio y el que exigen para los ecuatorianos fuera de sus las fronteras.

Asimismo mencionó que espera que los venezolanos que se encuentran en Ecuador se integren a la economía formal, por lo que se estima que su plan facilitará las vías para que esto sea posible. Lasso afirmó que está trabajando de la mano con la Organización para las Naciones Unidas de cara a este proceso de regularización.

Brasil simplifica los trámites

Un decreto publicado por el gobierno brasileño en marzo de 2021 permite el uso de cualquier documento de identidad , incluso vencido, por parte de los migrantes venezolanos para regularizar su situación en ese país.

La medida busca simplificar la legalización del estatus de los migrantes, que siguen llegando en grandes cantidades al territorio brasileño; para que puedan obtener una residencia y tengan acceso a servicios públicos y la posibilidad de buscar trabajo.

Cédulas de identidad y pasaportes, incluso vencidos, son válidos para los adultos, mientras que para los niños de hasta nueve años de edad, basta con presentar una partida de nacimiento y comprobar que están acompañados por uno de sus padres.

Los migrantes venezolanos recibirán una autorización de residencia temporal en Brasil, con una validez de dos años, que podrán renovar por plazo indeterminado, siempre que no tengan antecedentes legales en el país.

Se calcula que en Brasil hay actualmente 262.500 venezolanos, la mayoría de los cuales han ingresado en años recientes y por vía terrestre. Entre ellos, más de 46 mil han recibido estatus de refugio, pero 100 mil esperan respuesta.

Esta medida pretende animar a los venezolanos en Brasil a no tener que solicitar el refugio, sino poder disponer de una residencia legal a través de una vía más expedita.

Chile promulga ley migratoria

El gobierno chileno promulgó una nueva ley de migraciones que busca “poner orden en casa”, según expresó el presidente de ese país, Sebastián Piñera.

Según esta nueva legislación, quienes visiten ese país deberán obtener visas en los consulados chilenos de sus países de origen, con la finalidad de evitar que los extranjeros ingresen a Chile como turistas y cambien luego su estatus para buscar trabajo.

La ley ha sido criticada como rígida y el presidente Piñera ha declarado que no quiere que ingresen a su país “el crimen organizado, el contrabando, el narcotráfico y aquellos que no respetan la ley”.

La promulgación de la ley viene justo después de una crisis que se produjera en la frontera norte, con Bolivia, producto del flujo de venezolanos, la comunidad inmigrante más numerosa en ese país.

Chile también realiza jornadas de deportación de extranjeros, principalmente venezolanos en condición ilegal o con antecedentes penales.

Plan de respuesta en Argentina

Tras la emergencia sanitaria producto de la pandemia de COVID-19, Argentina ha puesto en marcha un Plan de respuesta, compuesto de 156 acciones para atender a más de 179 mil personas refugiadas y migrantes provenientes de Venezuela.

Las acciones concretas operan en los sectores salud, seguridad alimentaria, nutrición, alojamiento, transporte humanitario, agua, higiene y saneamiento.

Si bien este país ha mantenido una política de puertas abiertas frente al flujo de venezolanos, la situación producto de la pandemia ha dificultado las cosas, por lo que este plan intenta enmarcar las acciones de atención a la crisis migratoria y atender las necesidades más urgentes de esa población.

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Publicado el 2 de mayo de 2021.

 

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