Ejecutivo de Estados Unidos presiona para aprobación de la reforma migratoria

En medio de las discusiones sobre la reforma migratoria que ya se iniciaron en el Senado de Estados Unidos, el Ejecutivo ha iniciado una ofensiva para presionar a los legisladores con el objetivo de obtener la aprobación de la propuesta para este mismo verano.

El presidente Barack Obama aseguró que “no existe ninguna razón” para que los legisladores no puedan aprobar la reforma en el curso de las próximas semanas, antes de que finalice el verano.

Para Obama, le reforma es “de sentido común” y pretende arreglar un sistema obsoleto que “ha dañado la economía y amenazado la seguridad” de Estados Unidos.

“La reforma no es perfecta”, dijo Obama. “Nadie obtendrá todo lo que desea, ni los demócratas, ni los republicanos, ni yo”, reconoció, y agregó que aunque imperfecta, la reforma “es un proyecto de ley ampliamente consistente con los principios que reiteradamente esbocé para una reforma migratoria de sentido común.”

Por su parte el vocero de la Casa Blanca, Jay Carney, calificó de “significativo” el voto bipartidista con el que cuenta la reforma en el Senado, donde se debate el documento actualmente.

Carney exhortó a los legisladores a que “se mantengan centrados en la meta de una reforma migratoria integral.”

El proyecto de ley es un documento bipartidista que debe reunir 60 votos en el senado para ser aprobado. El partido Demócrata, que lidera la reforma migratoria con el presidente Barack Obama a la cabeza, cuenta con 53 escaños, por lo que el proyecto deberá superar la etapa previa de negociaciones antes de su aprobación.

Posteriormente, para convertirse en ley, la reforma tendrá que ser armonizada con la versión que presente la Cámara de Representantes, que también se encuentra debatiendo el documento y prevé presentar su propia iniciativa en cuestión de semanas.

Más información en la sección La reforma migratoria de Estados Unidos.

Publicado el 13 de junio de 2013