Silvia Calistro, empleada desde Galicia, España

fotoesp_peq“Es bueno escuchar experiencias de otros y yo ofrezco lo que sé y mi vivencia”.

Profesión: Empleada

Edad: 33 años

Ciudad/ País de origen: Uruguay.

Fecha de salida: junio 2004

Ciudad/ País de destino: Galicia, España.

¿Por qué te fuiste de tu país?

Pensábamos darle más oportunidades de estudio a nuestra hija mayor y mejorar económicamente.

¿Qué fue lo más difícil de la decisión?

Conseguir el dinero para pasajes y estadía, vender todo lo que nos costó sacrificio y la incertidumbre de tirarte al vacío sin saber qué pasaría.

¿Por qué seleccionaste el país o ciudad de destino?

Por el idioma y no sé por qué otra razón.

Describe los primeros tiempos

Realmente, caímos en el vacío y, aunque el lugar nos pareció similar a Montevideo, nos encontramos solos sin conocer nada, con un mapa y haciendo trámites para empadronarnos. Nos adaptamos bien a las costumbres a pesar de tropezar con muros. Aprendimos bien la lengua de la ciudad que era el gallego; pero, como no nos pagaban, nos fuimos a Barcelona. En esta ciudad, aun siendo parte del mismo país, las diferencias son abismales. Sin embargo, nos adaptamos igual de bien, Allí nadie te da nada, nadie te informa, te discriminan y, si pueden, te hacen daño.

Describe tu situación actual

Hace un año y medio, volvimos a Galicia para tramitar los papeles de mi esposo, pero fue peor. Estos cuatro años han sido inestables económica y anímicamente, tanto para nosotros como para las niñas. Tuvimos que luchar mucho, entre otras cosas para que reconocieran la nacionalidad de la más pequeña, a quien, aun nacida aquí, se la negaron. Pasamos frío y hambre, lloramos mucho, nos hicimos duros, melancólicos y amargados. En esta tierra, les da igual si no te pagan tu trabajo, si tienes problemas con el alquiler o si tus hijas carecen de un abrigo. Ellos ven solo su realidad y juzgan, mas jamás son solidarios y mucho menos humanos.

¿Te arrepientes de la decisión? ¿Qué harías distinto si pudieras repetir la experiencia?

No está muerto quien pelea. Si yo hubiera sabido lo que iba a pasar, no hubiera venido jamás. Ocurre que la bola mágica no la tiene nadie y hay gente a la que le ha ido un poquito mejor. Yo recomiendo venir con la nacionalidad. En todos lados, hay cosas buenas y malas. Aquí la gente es muy egoísta y, si te ven caído, te pisan. Eres lo que tienes. Por otro lado, si no hubiéramos venido, nos sentiríamos cobardes. Ahora hemos perdido mucha autoestima y, aunque lo intentamos, nos cuesta mucho superar lo vivido. Hay detalles que hacen la vida aquí insoportable. Lo único bueno que logramos en España es una pequeñita de tres años, lo mejor de mi vida, que nació sin cuna ni patria, que no tuvo la vida de beba de su hermana en Uruguay, pero que sacamos adelante de a poquito. Hay mucho que contar, sin embargo, cada cual toma su decisión de acuerdo con sus capacidades. Es bueno escuchar experiencias de otros, pero si alguien se encuentra aquí solo o quiere venir, yo le ofrezco lo que sé y mi vivencia, que de lo malo también se aprende mucho. ¡Saludos y a seguir adelante!

¿Piensas volver a tu país?

Sí, lo hemos intentado, pero no disponemos de medios para volver, no tenemos nada que vender para juntar y pagar los pasajes. En Uruguay no poseemos nada, nadie nos ofrece trabajo, no tenemos casa, hemos escrito a todos lados; pero parece que no somos importantes ni necesarios en nuestro paisito tampoco.

Testimonio publicado al 03 de agosto de 2009

 

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