Nueva Zelanda

Nueva Zelanda es una democracia parlamentaria, es decir, que posee un gobierno parlamentario en el que los ciudadanos participan y dan su opinión. El único cuerpo que puede hacer leyes es la Cámara de Representantes, cuyos miembros son elegidos por el pueblo.

Además, Nueva Zelanda es una monarquía constitucional. La reina Elizabeth II es la jefe del Estado y fue proclamada, en 1952, como soberana del reino neozelandés.

Foto oficial de la Reina Elizabeth II, en su nonagésimo aniversario.
Foto oficial de la Reina Elizabeth II, en su nonagésimo aniversario.

Elizabeth Il ejerce el reinado independientemente de su posición como soberana del Reino Unido. Su representante en Nueva Zelanda es el gobernador general, que tiene funciones simbólicas y ceremoniales y no participa en la gestión del gobierno, la cual es dominio del primer ministro.

En Nueva Zelanda, la soberanía es ejercida por un parlamento (New Zealand Parliament), compuesto por la soberana (representada por el gobernador general) y la Cámara de Representantes (House of Representatives).

El parlamento unicameral (no existe una Cámara Alta, como un Senado) se renueva cada tres años y tiene 120 miembros (aunque hay circunstancias electorales que podrían hacer variar el número) elegidos en sufragio universal directo por los ciudadanos mayores de 18 años, mediante un sistema de representación proporcional mixta (“mixed member proportional representation” o MMP) que beneficia a las minorías.

Cada elector tiene dos votos: uno para un miembro local del Parlamento y otro para un partido político preferido. Los partidos políticos están representados en el Parlamento en proporción al porcentaje de votos que cada partido obtuvo en la votación del partido en las elecciones generales.

Para promulgar una ley se necesita el consentimiento de la reina o su representante, no es suficiente con la votación en la Cámara de Representantes. Tradicionalmente, el consentimiento de la reina es concedido.

En general, cuando los neozelandeses hablan de “la Corona” se refieren al gobierno en su conjunto.

Siguiendo la tradición británica, la constitución no está escrita y es una combinación de estatutos y una convención constitucional, complementada con una Declaración de Derechos.

Las reglas acerca de cómo opera el sistema neozelandés están contenidas en varios documentos: una serie de leyes del Parlamento (Acts of Parliament), en los escritos publicados con la autoridad de la reina, en las leyes que sean relevantes del Parlamento de Inglaterra y el Reino Unido (English and United Kingdom Acts of Parliament), en las decisiones de la corte, y en las convenciones constitucionales no escritas.

En el contexto geopolítico, se menciona el hecho de que Nueva Zelanda pertenece al “Commonwealth” o Comunidad Británica de Naciones, asociación libre de 53 estados independientes soberanos que formaron parte de la corona Británica. Otras monarquías constitucionales que destacan como miembros son: Reino Unido, Australia y Canadá. El propósito de esta asociación voluntaria es la cooperación internacional para el progreso social, económico y cultural de sus estados miembros. La Reina de Inglaterra es la líder fundamental y factor de cohesión.

El gobierno neozelandés
El gobierno se forma mediante el nombramiento de ministros que primero han de ser elegidos miembros del Parlamento. Esto significa que en Nueva Zelanda el gobierno puede mantenerse en el poder mientras cuente con el apoyo (“confianza”) de la mayoría de la Cámara de Representantes. Este apoyo se puede probar con un voto de confianza, como cuando se aprueba el presupuesto. Los ministros son responsables ante el Parlamento, tanto de forma pública para el desempeño general del gobierno, como de forma individual para el desempeño de sus carteras.

En general, ese sistema suele describirse como “gobierno responsable” (“Responsible Government”).

Jacinda Ardern, Primera Ministra de Nueva Zelanda.
Jacinda Ardern, primera ministra de Nueva Zelanda.

Jacinda Ardern, diplomada en Comunicaciones, es la actual primera ministra de Nueva Zelanda y ejerce el cargo desde el 26 de octubre de 2017.

La administración pública lleva a cabo las políticas del gobierno y comprende los distintos departamentos gubernamentales o ministerios, las entidades propiedad de la Corona y las compañías propiedad del Estado.

El gobierno local es, en gran medida, independiente del gobierno central.

Nueva Zelanda consta de 16 regiones, de la cual se deriva una compleja estructura conformada por 11 Consejos Regionales y 67 Autoridades Territoriales (12 ayuntamientos de ciudad, 54 ayuntamientos de distrito para las áreas rurales y un consejo especial para las Islas Chatmam) y la Autoridad Territorial de Auckland.

Los Consejos Regionales (responsables del medioambiente y el transporte) constituyen el poder más elevado de gobierno local, seguidos por las Autoridades Territoriales. Asimismo, existen más de 150 Oficinas Comunitarias (Community Boards) como parte de estas Autoridades Territoriales.

Las autoridades locales son elegidas en elecciones trienales y tienen el poder de imponer tasas (impuestos sobre la tierra y los inmuebles) para financiar sus actividades.

Fuentes consultadas: New Zealand Parliament y Local Government in New Zealand.