Se puede trabajar de manera legal y permanente en Estados Unidos si se obtiene una tarjeta de residencia o “Green Card”. Muchas de ellas son otorgadas por motivo de empleo. Sin embargo, el proceso de obtención puede ser lento.

Para que se dé el empleo de un extranjero basado en residencia permanente se deberá demostrar que existe una escasez de ciudadanos estadounidenses que puedan ocupar la posición. El proceso para comprobar esta escasez es obteniendo una certificación laboral, con el Departamento de Empleos.

Por supuesto que conseguir una “Green Card” es significativamente más ventajoso que una visa temporal. Primero por que no tendrá que dejar el país al vencerse un período específico, contará con los mismos derechos que los nacionales y a sus familiares directos también se les otorga la residencia permanente, con todos los beneficios asociados.

Sin embargo, como es cuesta arriba conseguir la residencia permanente, buen consejo es tratar de obtener primero una visa de trabajo temporal y una vez establecido en el país, tratar de buscar la residencia permanente, con el apoyo de la compañía para la cual se esté trabajando.

La clase de visas permanentes son las conocidas como “Green Cards”, aunque su nombre oficial es tarjetas de registro de extranjeros o “Alien Registration Receipt Cards”. Hace años, estas tarjetas eran de color verde y de allí obtuvieron este nombre coloquial. En la actualidad son de color rosado.

Las “Green Cards” son entregadas únicamente a aquellos que se convierten en residentes permanentes y otorgan el derecho de vivir y trabajar por el resto de sus vidas en Estados Unidos. Se requerirá que el portador viva de manera permanente en el país (no importa cuántos viajes haga fuera de él), de lo contrario, la tarjeta y sus privilegios serán revocados.

Existe un límite reducido de la cantidad de “Green Cards” que se otorgan cada año. Dependiendo de la categoría por la cual se esté optando, el período de espera y aprobación puede demorar significativamente, meses y hasta años, debido a la cuota restringida versus la enorme cantidad de solicitudes.

Aunque existen muchas maneras de obtener una “Green Card”, todas poseen los mismos derechos inalienables para su portador. Se otorgan estas tarjetas de registro por diversos motivos, principalmente para familiares directos de otros residentes, profesionales en áreas de alta demanda en el mercado laboral estadounidense, inversionistas, refugiados o simplemente por el azar de una lotería.

• Residencia basada en empleo
Se puede optar por residencia permanente sobre la base de un empleo. Sin embargo, existen cuotas limitadas que varían cada año y se acaban con relativa rapidez.

Para solicitar una “Green Card” por motivos de empleo se deberá contar con una oferta formal de trabajo de un individuo o empresa de Estados Unidos. Deberás poseer el nivel académico y experiencia indicada para el puesto que se te ha ofrecido, y en la mayor parte de los casos, el empleador deberá demostrar que no existen ciudadanos estadounidenses que puedan ocupar la posición.

Las personas con habilidades o competencias profesionales o académicas extraordinarias, no necesitan contar con una oferta de empleo. Sin embargo, estos casos son muy limitados ya que se deberá contar con reconocimiento público en el área de las ciencias, artes, gerencia, educación o deporte, ser un renombrado profesor o investigador, o un ejecutivo o gerente acreditado de una empresa trasnacional.

El gobierno de Estados Unidos ha establecido la siguiente tabla de preferencias en el otorgamiento de residencia permanente basada en oportunidades de trabajo:

  • Primera preferencia: Trabajadores prioritarios que cuenten con habilidades extraordinarias en las artes, ciencias, educación, negocios o deportes. Profesores o investigadores y gerentes o ejecutivos de empresas multinacionales.
  • Segunda preferencia: Profesionales con grados académicos avanzados o habilidades excepcionales.
  • Tercera preferencia: Profesionales o trabajadores con competencias o sin ellas.
  • Cuarta preferencia: Trabajadores religiosos y otras categorías de trabajadores e individuos.
  • Quinta preferencia: Individuos que estén dispuestos a realizar una inversión de US$ 1 millón en un negocio de Estados Unidos, o US$ 500 mil en un área de recesión económica.

• A través de familiares
Aunque la mayoría de las tarjetas de residencia tienen cuotas asignadas, no existe límite en la cantidad de “Green Cards” que pueden otorgarse para familiares directos de ciudadanos. Aplica para:

  • cónyuges de ciudadanos estadounidenses, incluyendo viudas y viudos,
  • solteros menores de 21 años con al menos un padre que sea ciudadano,
  • padres de ciudadanos estadounidenses, de hijos mayores de 21 años,
  • hijos políticos y padres políticos, si el matrimonio de los padres tuvo lugar antes del cumpleaños número 18 de los hijos,
  • padres e hijos unidos por un proceso de adopción, si el acto legal tuvo lugar antes de que el hijo cumpliera los 16 años.

El gobierno ha establecido la siguiente tabla de preferencias en el otorgamiento de residencia permanente a través de familiares:

  • Primera preferencia. Personas solteras, de cualquier edad, que al menos uno de sus padres sea ciudadano.
  • Segunda preferencia: Cónyuges de poseedores de “Green Cards” y sus hijos solteros de menos de 25 años. Esta preferencia también abarca a hijos solteros (mayores de 21 años) de poseedores de “Green Cards”.
  • Tercera preferencia: Personas casadas (de cualquier edad) que al menos uno de sus padres sea ciudadano.
  • Cuarta preferencia: Hermanos y hermanas de ciudadanos mayores de 21 años.

• Por adopción
Existe una cuota limitada y un considerable tiempo de espera para quienes quieren obtener la residencia permanente a través de un proceso de adopción. Muchos inmigrantes adultos piensan equivocadamente que pueden obtener una “Green Card” si son adoptados por un estadounidense. Esto es prácticamente imposible, ya que la edad requerida es ser menor de 16 años. Las tarjetas de residencia bajo esta categoría son para el uso de ciudadanos y residentes permanentes que genuinamente desean adoptar a un niño extranjero.

• Por noviazgo y matrimonio
Son bien conocidas las ventajas que otorga el solicitar un “Green Card” a través del matrimonio con un ciudadano estadounidense. Por ello, muchas solicitudes se hacen bajo esta categoría, que no tiene límite de cuotas. Sin embargo, debe existir una intención real de realizar el acto matrimonial ya que solo en la condición de casados se puede solicitar la residencia permanente.

Si el matrimonio se va a realizar en Estados Unidos, el novio (a) deberá solicitar una visa temporal K-1 para viajar al país para contraer matrimonio, en un lapso menor a 90 días desde su llegada. Sus hijos menores de 21 años pueden entrar como acompañantes con una visa K-2. Sin embargo, si el matrimonio no se realiza en el período indicado, la visa será inválida y será forzado a abandonar el país.

No es un secreto que muchas personas que no consiguen obtener la residencia permanente a través de otras categorías, recurren a “arreglar” un matrimonio con un ciudadano del país, por mera conveniencia. La ley establece que las “Green Cards” no deben otorgarse a matrimonios realizados sobre la única base de obtener residencia.

Las estadísticas que manejan las autoridades de inmigración demuestran que más de la mitad de los casos de solicitudes de residencia por matrimonio son fraudulentas. Este acto es considerado una ofensa criminal y se castiga con años de cárcel, deportación y prohibición de por vida de optar por un “Green Card”. El ciudadano estadounidense también podrá ser penalizado con cárcel por haber participado en el engaño.

Es por ello que el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos es tan estricto con estas solicitudes, investiga a las parejas de recién casados que optan por residencia para uno de los cónyuges extranjeros y exigen un mínimo de dos años de convivencia matrimonial antes de otorgar una “Green Card” definitiva.

• Residencia por diversidad étnica (Lotería)
Se puede vivir y trabajar de manera legal en Estados Unidos si se es favorecido por la llamada Lotería de visas americana, la cual otorga un número de visas a personas que provienen de países que registran los porcentajes más bajos de inmigración a Estados Unidos. El propósito de este programa es asegurar la diversidad étnica de quienes emigran a este país, a través de un proceso de selección azaroso.

El número de participantes es inmenso y va en aumento cada año, lo que hace más difícil las posibilidades. Además, como depende del factor suerte, no hay ninguna garantía de que algún día se salga favorecido.

La única ventaja, es que no se requiere tener ninguna competencia o habilidad especial en el plano académico o profesional, para optar.

Detalles sobre este programa en la sección Lotería de Visas.

• Residencia para inversionistas
Esta categoría para conseguir la “Green Card” se ha vuelto muy popular en los últimos años. Son muy famosos los casos de empresarios latinoamericanos que han vendido sus propiedades en el país de origen y han levantado sus propias empresas en Estados Unidos. La desventaja es que se requiere una fuerte inversión de dólares, cifra difícil de alcanzar por la mayoría.

Se otorgan 10 mil tarjetas de residencia permanente para inversionistas al año, reservando 3 mil de ellas para inversiones en el área rural o de alto desempleo. Se requiere que el interesado esté dispuesto a invertir un mínimo de US$ 1 millón al crear una empresa o negocio, o expandiendo uno que ya exista. Se exige además, que el inversionista emplee, a tiempo completo, al menos a 10 trabajadores estadounidenses.

Si el inversionista decide ubicarse en una región deprimida económicamente, se le exigirá tan sólo una inversión de US$ 500 mil.

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