Las visas de estudiante se otorgan con una duración igual a la fecha estimada de finalización de los estudios. Esta fecha puede extenderse, si aún no han sido culminadas las materias, tomando en cuenta la fecha oficial, entregada por la universidad. Sin embargo, siempre se entregan en primera edición con el suficiente tiempo, incluso para realizar la pasantía.

Si los oficiales de inmigración pueden demostrar que la demora se debe a negligencia académica del estudiante y se sospecha que no logrará alcanzar la graduación, pueden decidir rechazar la prórroga y suspender la visa.

Si deseas permanecer en Estados Unidos luego de la fecha de vencimiento de la autorización, es importante que tramites la visa correspondiente, ya que se puede interpretar que mentiste en tu solicitud inicial y que tu intención fue siempre emigrar. Esto puede afectar tu situación legal y crearte problemas para tu futuro en ese país.

Tener una visa de estudiante, no otorga ninguna ventaja a la hora de solicitar la residencia permanente o “Green Card”. Sin embargo, el haber obtenido un título universitario (sobre todo si es en un área de alta demanda en Estados Unidos) puede permitirte tramitar una visa de empleado temporal o una tarjeta de residencia basada en empleo.