Los servicios públicos australianos, como hospitales, escuelas, infraestructura de caminos, vías férreas y otras, son costeados en gran medida por la recaudación general de impuestos, gran parte de los cuales se alcanza gracias a un gravamen procedente de los ingresos de los ciudadanos.

La tasación se establece de acuerdo con los niveles de ingreso del contribuyente. Mientras más dinero gana una persona, más impuestos debe pagar. Casi todos los ciudadanos pagan impuestos en Australia. Se exceptúa únicamente al estrato de la población que posea los más bajos niveles de ingreso.

Pagar impuestos es obligatorio, constituye uno de los deberes ciudadanos más importantes. La evasión fiscal es considerada un crimen serio y es severamente penada por la ley.

El gobierno australiano recauda los impuestos a la personas y a las empresas a través de la Oficina Impositiva Australiana (Australian Taxation Office – ATO). Cada ciudadano o empresa debe solicitar a este organismo un número de contribuyente (tax file numbre), el cual es individual e intransferible y es utilizado por la ATO con fines de identificación y registro.

Los ciudadanos pueden solicitar el número de contribuyente a través de Internet, 24 horas al día, los 7 días de la semana y los únicos datos requeridos son el número de pasaporte y la dirección del ciudadano. La obtención del número de contribuyente toma 10 días a partir del registro en línea del ciudadano.

También existen formularios en papel que el ciudadano debe llenar y enviar directamente a la ATO. Mediante este procedimiento, el proceso puede tardar 28 días.

El número de identificación de contribuyente debe ser bien resguardado. No debe ser suministrado a terceras personas, excepto en casos muy específicos como cuando debe abrirse una cuenta bancaria.

Sólo ciertos organismos o personas tienen derecho a preguntar el número de contribuyente a un ciudadano. Por ejemplo, pueden preguntarlo la Oficina Impositiva Australiana, el programa Centrelink, un fondo jubilatorio, una institución bancaria o financiera y el empleador.

A los trabajadores o empleados el impuesto se les descuenta mensualmente de su salario. Los trabajadores autónomos deben pagar el impuesto al final de cada año fiscal, que comienza el 1ro de julio de cada año.

Toda persona que perciba algún ingreso durante el año fiscal debe presentar una declaración impositiva (Income Tax Return) antes del 31 de octubre de ese año. Si la persona utiliza los servicios de un agente impositivo registrado, puede presentar su declaración después del 30 de octubre del año correspondiente, pero deberá hacer los arreglos necesarios con el agente antes del 31 de octubre para obtener otras fechas para presentar la declaración de impuestos.

La Oficina Impositiva Australiana también ofrece a los contribuyentes el servicio de declaración de impuestos por Internet.

Las personas que tienen bajos ingresos pueden solicitar ayuda para presentar su declaración de impuestos. El servicio de asesoría se llama Tax Help y puede ser contactado en el siguiente número telefónico: 13 2861.

Australia también cobra el Impuesto sobre Bienes y Servicios (Goods and Services Tax – GST), el cual constituye el 10% de lo que se paga por la mayoría de productos y servicios. Quedan únicamente exceptuados los servicios educativos y médicos, las guarderías infantiles autorizadas y ciertos servicios geriátricos.

Más información sobre los impuestos en Australia en: www.ato.gov.au

Conviene visitar el foro ¿Cómo es la vida de un inmigrante en Australia? para conocer las experiencias de otros que ya eligieron Australia como destino de emigración.