La economía de Australia ha conseguido resultados positivos en las últimas décadas, siendo flexible, competitiva y sólida.

De hecho, en los últimos 25 años, Australia ha disfrutado de un período de crecimiento económico ininterrumpido: un promedio de 3,3% de crecimiento real del Producto Interno Bruto (PIB) anual. Con lo cual, una generación completa de australianos ignora lo que es una verdadera crisis económica.

En 2015, el PIB per cápita (producto interno bruto dividido entre la población) de Australia se ubicó en 46.600 US$ (cifras de Forbes).

Australia tiene una economía bien diversificada, impulsada por la fortaleza de sus servicios y las industrias de recursos naturales y mineros.

Australia se sitúa entre las cinco economías más libres según el Índice de Libertad Económica 2016 (publicado anualmente por la Fundación Heritage y el Wall Street Journal), detrás de Hong Kong, Singapur, Nueva Zelanda y Suiza, proporcionando un ambiente ideal para los negocios.

El Índice de Libertad Económica mide la capacidad de los individuos de tener bienestar económico como consecuencia del trabajo y del acceso a mayores opciones de producir, comerciar o consumir bienes y servicios. Para calcularlo, se analizan una serie de variables (como el estado de derecho, la eficiencia de las políticas públicas, la capacidad de inversión, el derecho a la propiedad, los niveles de corrupción, el gasto gubernamental, el libre comercio, las políticas laborales, etc.), que al final se traducen en las posibilidades que tienen los ciudadanos de un país de prosperar.

Estructuralmente, la economía australiana puede dividirse en dos regiones: este y oeste.

La región oriental de Australia es la sede de la mayoría de los servicios y las industrias financieras. Este dinámico sector incluye industrias como la banca, los seguros, las finanzas, el comercio al detal, la industria de los medios de comunicación y el entretenimiento, el turismo y los servicios gubernamentales, tales como la educación y la salud.

Además, Canberra, la capital australiana situada al sureste del país, funciona como el centro neurálgico de las políticas económicas y políticas del país.

La región occidental de Australia, por la otra parte, controla la mayoría de los recursos naturales, incluyendo el mineral de hierro, oro, petróleo y gas natural. En esta región se encuentran también los mayores recursos mundiales de carbón recuperable, plomo, rutilo, circón, níquel, tantalio, uranio, zinc, bauxita, cobre y plata.

Entre estas dos regiones pendulan las decisiones políticas sobre los planes de desarrollo del país.

Aunque el PIB de Australia está todavía dominado por el sector servicios e industrias financieras, las industrias de recursos naturales y de materias primas experimentan un período de auge. Según algunos analistas, el crecimiento en las regiones dotadas de minerales y petróleo y gas superará con creces el crecimiento de los estados más poblados del país en los próximos años.

En cuanto al comercio mundial, Australia ocupa el puesto número 19 de los países del mundo que generan más importación y exportación de productos. Desde 2009, China se ha convertido en el mayor mercado de exportación de Australia, superando a Japón.

China es también la fuente más grande de importaciones de Australia, las cuales incluyen prendas de vestir, equipo de comunicaciones, ordenadores, coches de niños, juguetes, artículos deportivos, muebles y televisores.

Además de su relación con China, Australia tiene relaciones comerciales con otros importantes actores del eje Asia-Pacífico, como Japón, Singapur, Tailandia y Corea.

Por otra parte, Australia mantiene acuerdos de libre comercio con otros países, como Estados Unidos y Chile. Australia es también miembro de numerosas organizaciones como el Grupo de los 20, la Organización Mundial del Comercio y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico.

Sin embargo, el más notable socio comercial de Australia es Nueva Zelanda, con quien ha establecido, desde 1983, el Acuerdo de Relaciones Comerciales Estrechas (Australia New Zealand Closer Economic Agreement – ANZCERTA). En los más de 25 años de vigencia del acuerdo, el comercio bilateral de mercancías entre Australia y Nueva Zelanda ha crecido a una tasa media de crecimiento anual de 9%.

El ANZCERTA ha sido reconocido por la Organización Mundial del Comercio como un Acuerdo de Libre Comercio modelo, que abarca una amplia gama de mercancías, incluidos los productos agrícolas y los servicios.

La inversión entre los dos países es también significativa. Australia es el más importante mercado de inversión para Nueva Zelanda, mientras que Nueva Zelanda ocupa el tercer lugar como destino de inversión para Australia. Más de la mitad de la inversión total de Australia en Nueva Zelanda es la inversión extranjera directa, lo que refleja el alto nivel de integración económica.

La relación comercial entre Australia y Nueva Zelanda, incluyendo el ANZCERTA, ha sido tan significativa y ejemplar para la región que existen planes para que en el 2015 se cree un único mercado económico basado en el eje Australia-Asia.

Estimulada por sólidos negocios y la confianza del consumidor, la economía de Australia se espera que crezca aún más rápido en los próximos años.

Por su parte, las cifras australianas de desempleo se han mantenido estables y con tendencia a la baja. En 2016, la tasa promedio anual de desempleo de Australia se ha calculado en 5,7%.

El gobierno de Australia intenta crear nuevos incentivos para la generación de empleos. La aspiración es llevar la tasa de desempleo anual a menos del 4% en el corto plazo.

Por otra parte, la inflación en Australia es estable y tiende a la baja. En 2011, la inflación australiana se calculó en 3,4%, en 2012 fue de 2,2%, en 2013 fue de 2,7%, en 2014 fue de 2,4% y en 2015 fue de 1,5%

En general, se puede afirmar que la economía australiana se caracteriza por un crecimiento sostenido, baja tasa de desempleo, inflación moderada tendiente a la baja y sólidas finanzas públicas administradas por un sector gubernamental eficaz. Estos indicadores colocan a la economía australiana en un lugar destacado del mundo desarrollado.

De hecho, Australia ocupa el puesto número 8 de la lista de los 33 países más ricos del mundo, según el Fondo Monetario Internacional.

Calidad de vida en Australia
En cuanto al nivel de vida de la población, los ciudadanos australianos gozan de buenos sistemas de educación y salud públicos, además de percibir ayudas sociales y asistencia familiar, en caso de requerirlas.

De hecho, debido a sus altos estándares de bienestar general, Australia ha sido catalogado como el segundo país más feliz del mundo, solo superado por Noruega.

El título le fue otorgado por la prestigiosa publicación “The Wall Street Journal”, que fundamentó la clasificación en el análisis de las once variables sobre bienestar que utiliza la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) que ha creado el Better Life Index.

Australia reúne elevados valores en todas las variables asignadas por el índice: empleo, ingresos, vivienda, comunidad, educación, equilibrio laboral-personal, medio ambiente, participación ciudadana, salud, satisfacción ante la vida y seguridad.

La mayor parte del sistema de salud público se denomina “Medicare”. Este sistema está financiado principalmente por la recaudación de impuestos generales. Alrededor de un tercio de los costos de sanidad se pagan a través del sector privado.

Los inmigrantes tienen acceso inmediato a Medicare Australia.

Además, Australia tiene una red de seguridad social que proporciona un subsidio a las personas de bajos ingresos y otros sistemas de ayuda para las personas que los necesiten. Agencias gubernamentales y organizaciones no gubernamentales cooperan para ayudar a los ancianos, discapacitados, enfermos, desempleados y familias con hijos.

Mediante los servicios de Family Assistance Office (Oficina de Asistencia Familiar) y Centrelink el gobierno australiano ofrece pagos y subsidios a familias de bajos recursos.

La Oficina de Asistencia Familiar ofrece ayuda económica para familias que tienen niños dependientes.

Centrelink, por su parte, es un programa social que ofrece una gama de servicios de ayuda y asistencia económica para los jubilados, los desempleados, las familias, las personas con discapacidad, los indígenas australianos, y las personas de diversos orígenes culturales y lingüísticos. Centrelink, además, presta servicios en los momentos de grandes cambios en la vida de las personas.

Existe, además, un programa de vivienda que ayuda a los compradores de ingresos bajos o moderados a adquirir una propiedad o alquilarla.

Más información sobre la Oficina de Asistencia Familiar:

Web: www.familyassist.gov.au

Más información sobre Centrelink:
Web: www.centrelink.gov.au

Conviene visitar el foro ¿Cómo es la vida de un inmigrante en Australia? para conocer las experiencias de otros que ya eligieron esa nación como destino de emigración.