Presiones en Estados Unidos para que la reforma migratoria no muera

La sociedad civil en Estados Unidos lucha para que la reforma migratoria sea aprobada.
La sociedad civil lucha para que la reforma migratoria sea aprobada.

Marchas, protestas de calle y pronunciamientos de diversas voces de la sociedad civil en Estados Unidos se suceden en cadena como medidas de presión para que la reforma migratoria no muera y se convierta en ley este año.

El proyecto bicameral, que fue aprobado por los senadores el pasado mes de junio, se encuentra estancado en la Cámara de Representantes y parece no avanzar.

Para ciertos analistas y para numerosos activistas y defensores de los derechos de los inmigrantes en Estados Unidos, la reforma migratoria no será aprobada en 2013 y la suerte de 11 millones de inmigrantes indocumentados seguirá pendiendo de un hilo.

Las asociaciones que defienden los derechos de los Dreamers han expresado que no creen en la reforma migratoria y están concentrando sus acciones en evitar que continúen las deportaciones de indocumentados.

“Queremos darle una oportunidad al proceso político pero la gente sigue siendo deportada y nosotros, los “Dreamers” y nuestras familias, no podemos darnos el lujo de escuchar debates académicos y legislativos. Necesitamos acción ahora”, declaró César Vargas, fundador de DRM Capitol Group, uno de las asociaciones de “Dreamers” que funciona en el estado de California.

Se conoce como “Dreamers” a los jóvenes indocumentados que llegaron a Estados Unidos como niños, llevados por sus padres en condición de ilegalidad, pero que han crecido como ciudadanos estadounidenses y ahora enfrentan la posibilidad de ser deportados.

Se calcula que más de 1,7 millones de jóvenes en situación de ilegalidad podrían beneficiarse de las prerrogativas establecidas en el proyecto de ley.

En las últimas semanas, centenares de jóvenes han realizado jornadas de activismo frente al Capitolio en Washington, convocadas por diversas organizaciones a favor de la reforma. Piden una oportunidad para convertirse en ciudadanos estadounidenses.

Numerosos congresistas que apoyan la reforma han elevado su voz en las últimas semanas para denunciar lo que consideran como un retraso inaceptable por parte de los diputados de la Cámara de Representantes.

“Este es el momento de transformar nuestro sistema migratorio fragmentado e ineficiente a uno que le garantiza ciudadanía a nuestra próxima generación de maestros, lideres, propietarios de pequeñas empresas u otros cuyas acciones han permitido mejorar nuestras comunidades”, declaró el congresista por Florida, Joe García.

Las presiones se ejercen de diferentes maneras y en distintas partes del país, especialmente en aquellos estados con numerosa presencia de inmigrantes de origen hispano.

Recientemente, el alcalde de la ciudad de Chicago, Rahm Emanuel, se puso una camiseta con la leyenda “Ya es tiempo para una reforma migratoria”, durante el desfile de la Independencia de México que se celebró en la localidad de La Villita de esa ciudad.

El apoyo de la comunidad académica y científica
Un grupo de diecinueve presidentes de diferentes universidades y colegios universitarios del estado de Florida enviaron una carta a los representantes de ese estado en el Congreso federal para que apoyen la reforma migratoria.

Para los académicos, los políticos del Congreso deben actuar en un asunto que es fundamental para el crecimiento tecnológico, científico y económico de Florida y de toda la nación.

En la carta, los profesores señalaban que “Estados Unidos capacita a estudiantes extranjeros talentosos para luego enviarlos fuera del país a competir con esta nación en el mercado global, porque el sistema de inmigración no les proporciona una oportunidad para permanecer en Estados Unidos.”

En la misma línea de pensamiento se sitúan los llamamientos de los principales líderes de las más importantes industrias de Silicon Valley, como Facebook, Google, Microsoft, Yahoo, linkedIn, entre otros, que claman por más personal calificado proveniente del exterior.

Agrupados en un foro de industriales y científicos denominado FWD.us, los llamados gurús de la tecnología apoyan decididamente un cambio en las leyes migratorias que asegure el recurso humano extranjero necesario para que Estados Unidos pueda seguir compitiendo en el escenario global.

Los artistas cierran filas
La comunidad de artistas también ha reaccionado, organizando conciertos de apoyo al proyecto y prestando su imagen para respaldar a los líderes que impulsan la reforma.

El cantante español Alejandro Sanz declaró recientemente su apoyo a la reforma “porque ningún ciudadano debe ser ilegal.”

Los Tigres del Norte, la muy popular banda de música mexicana, y la conocida cantante puertorriqueña Olga Tañón, protagonizarán un multitudinario concierto el 8 de octubre en la ciudad de Washington en apoyo a la reforma migratoria.

El concierto será la jornada final de una actividad de tres días de apoyo a la reforma migratoria que se llevará a cabo simultáneamente en cien ciudades de los Estados Unidos, y que contará con el apoyo de líderes hispanos y una coalición de veinte organizaciones que defienden los derechos de los inmigrantes.

Al terminar el concierto, se espera que los asistentes marchen hasta el Congreso como medida de presión.

Obama señala a los republicanos
Por su parte, el presidente Barack Obama también se ha pronunciado contundentemente denunciando lo que calificó como “la paralización de un grupo de legisladores republicanos frente a los temas que apremian al país.”

“La reforma migratoria no avanza porque una pequeña facción insiste en que nuestra tradición de nación de leyes y, al mismo tiempo, de nación de inmigrantes es, de alguna forma, anti-estadunidense y se oponen a ello”, dijo.

Obama insistió no sólo en el aspecto ético del proyecto de ley, sino también en las ventajas económicas para Estados Unidos que “podría agregar potencialmente un millardo de dólares a la economía, lo cual permitiría continuar atrayendo el mejor talento de alrededor del mundo”, señaló.

Las próximas semanas serán decisivas para que la reforma migratoria no muera. La apuesta de la sociedad civil estadounidense es que la presión obligue a los congresistas a abrir un espacio para el tema en la agenda de debates, la cual luce ya bastante copada con otros asuntos cruciales como la discusión sobre el financiamiento del gobierno federal y del tope para la deuda pública.

También puede leerse la sección La reforma migratoria de Estados Unidos.

Publicado el 18 de septiembre de 2013