Juan Iparraguirre, ingeniero desde Málaga, España

iparraguirrej_peq“No es difícil adaptarse porque la gente es excelente en cuanto a la actitud para con el inmigrante”

Profesión: Ingeniero de Producción Animal / Técnico Informático

Edad: 34 años

Ciudad/ País de origen: Maracay, Venezuela

Fecha de salida: 15 de Junio de 2003

Ciudad/ País de destino: Málaga, Andalucía, España

¿Por qué te fuiste de tu país?

Por la inestabilidad política, la inseguridad, la inflación galopante, todo eso, aunado al hecho de que soy hijo de español (por lo que opté a la doble nacionalidad), me motivó a tomar la decisión de irme.  Aunque ya tenía el pasaporte español desde 1999, no sé por qué decidí emigrar 4 años después.

¿Qué fue lo más difícil de la decisión?

Lo más difícil es haber dejado a mi mujer allá (con el favor de Dios, me la traigo el otro año), dejar a mis padres, mis amigos de San Cristóbal y el pan de Los Andes (el de aquí es una basura).

¿Por qué seleccionaste el país o ciudad de destino?

¿Málaga? Sencillamente porque tengo aquí un paisano de San Cristóbal que se busca la vida vendiendo artesanía y me dio un invaluable apoyo los primeros meses. Además, Andalucía es la zona de España donde menos racismo y frío hay. Aquí a las mujeres les encanta el acento venezolano, claro, como aquí en Antena 3 y en el canal de Andalucía se transmiten tantos “teleculebrones”, no es de extrañar que de alguna manera seamos famosos. Llegar a Málaga me ha servido para practicar mi inglés, jamás pensé que me iba a ser tan útil aquí.

Describe los primeros tiempos

Lo bueno es que aquí con lo que uno gana, al cambio es entre 6 a 10 veces más que en Venezuela. Los alimentos cuestan menos aquí que allá, el dinero rinde mucho más y los organismos gubernamentales funcionan de verdad, al igual que se cumplen las leyes, al menos mucho más que allá. Estoy subvencionado por el INEM (Instituto Nacional de Empleo), claro no es mucho, apenas 338 euros al mes, pero no me puedo quejar a sabiendas de que “a caballo regalado no se le mira colmillo”.

Por otra parte, aquí prácticamente no hay los zancudos ni jejenes, ¡qué alivio!, a diferencia de Maracay, que es zona endémica de dengue, enfermedad por la cual casi muero en el 2001.

Mientras me homologan el título (fácilmente puede demorar más de un año ese proceso) trabajo eventualmente en locutorios, que son como centros de comunicaciones CANTV, pero más pequeños e independientes. Hago instalaciones de redes y reparo ordenadores (computadoras, vamos).

No es difícil adaptarse porque la gente es excelente en cuanto a la actitud para con el inmigrante, aunque el acento andaluz es horroroso y la gente no tiene mucha educación (entran y no dicen “buenos días, “por favor”, “gracias”). En ese sentido los venezolanos estamos mucho más desarrollados que ellos. Las mujeres son súper ordinarias, gritan mucho, aunque eso sí, la mayoría son hermosísimas.

La comida de mar es espectacular, jamás había comido tanta comida de mar desde que llegué aquí; las carnes no las saben preparar aquí, al igual que el pollo, no saben a nada.

Me costó un tanto adaptarme al horario de trabajo y comida aquí, ya que la mayoría de los comercios abren a las 10:00 a.m. y cierran a las 2:00 ó 3:00 p.m., abriendo de nuevo a las 5:00 p.m. y cerrando nuevamente a las 8:00 p.m.

Los valores morales, después de la caída de Francisco Franco, se han ido al piso. Aquí se puede ver a los niños fumando tabaco desde los 13 años, de hecho, aquí se fuma 100 veces más que en Venezuela. Los más “aventajados” fuman hachís en la calle, como si nada (el hachís es una pasta hecha a base de marihuana que se combina con cigarrillo y huele fatal). También se pueden ver viejos cincuentones en el mismo plan.  A las “guiris” (extranjeras suecas, holandesas, alemanas, rusas, inglesas, irlandesas), si uno se las levanta (que no es nada difícil), se las puede follar en cualquier lado, así sea en plena calle.

Describe tu situación actual

Actualmente estoy trabajando en un locutorio. Los locutorios, generalmente, pertenecen a nigerianos (aprovecho a los que vengan para recomendarles que jamás le trabajen a esta gente, son explotadores, tramposos, estafadores y no valoran el trabajo de los demás). Tampoco se fíen de los gitanos, muchos son delincuentes aquí.

¿Te arrepientes de la decisión? ¿Qué harías distinto si pudieras repetir la experiencia?

No me arrepiento. Aquí, en España, he visto grupos musicales que difícilmente irán o volverán a Venezuela, ya en la lista tengo a Statovarius, Slayer, Sepultura, Motorhead, Nightwish, Immortal, Kreator, Exodus, Dimmu Borgir, Hypocrisy, Overkill, Masterplan, Blind Guardian, Iron Maiden, Saxon, Barón Rojo, Dio, Primal Fear, Northen y muchos otros. Si pudiera repetir la experiencia, me llevaría un budare para hacerme mis arepitas decentemente (en el Corte Inglés se consigue la Harina Pan a 2.29€) y una bandera de Venezuela para mi cuarto.

¿Piensas volver a tu país?

Si acaso de vacaciones. Venezuela es un país hermoso en cuanto a sus paisajes, sus playas y su gente. Aunque uno nunca sabe, veamos qué pasa después del referéndum (si es que lo hacen).

Testimonio publicado al 14 de abril de 2004

 

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