José Fernández, venezolano y español, desde Málaga, España

fotoesp_peq“Dejamos nuestro país por no soportar los problemas sociales, por miedo a la delincuencia y no tener a quien recurrir en busca de protección y justicia”.

Ciudad/ País de origen: Venezuela

Fecha de salida: febrero 2015

Ciudad/ País de destino: Málaga, España

¿Por qué te fuiste de tu país?

Nos fuimos de Venezuela hace un año por no soportar los problemas sociales, por miedo a la delincuencia y no tener a quien recurrir en busca de protección y justicia.

¿Qué fue lo más difícil de la decisión?

Lo más difícil fue…pues todo….dejar nuestro país, la familia, la casa (aunque la nuestra está invadida y carecemos de una vía legal para recuperarla), los amigos y, en mi ámbito laboral, un buen nombre que me costó años de esfuerzo y sacrificio.

En definitiva, ¡la decisión fue bien complicada!

¿Por qué seleccionaste el país o ciudad de destino?

Seleccionamos España por tener la doble nacionalidad; y Málaga, específicamente, por el clima.

Sin embargo, lo de la ayuda al retornado no fue nada fácil. No vayan a creer que por su nacionalidad española la tienen garantizada. Eso es mentira, ya que harán lo posible para negársela y, con este propósito, piden más y más papeles.

De modo que si pensaban que en Venezuela abunda la burocracia, están equivocados. Por eso les digo que se preparen para lo que les espera en España. ¡Ni se lo imaginan!

Describe los primeros tiempos

Los primeros quince o veinte días suelen ser maravillosos: sin colas para comprar comida, autobuses que no echan humo, no hay delincuencia ni malandrines ni gente disfrazada de partidos políticos ni civiles armados en motos sin placas.

En realidad, todo está limpio, sin basura en la calle, la gente es educada, los policías, amigables y serviciales y no se observan escoltas parando el tráfico para que el jefe no sufra como los demás en las colas.

Al mes se ven las cosas diferentes y comienza la película de terror en la que se convierte la vida en España: tendrán que hacer frente a los animales más peligrosos de la península Ibérica: los funcionarios.

En Sudamérica los conocemos como empleados públicos. Hagan lo que hagan no los podrán evitar, porque su vida y su futuro los decide un elemento con poca o ninguna formación para el cargo que ocupa y para quien nosotros somos delincuentes, a los que -por deber supremo- hay que desenmascarar.

Así como lo leen: ¡somos delincuentes!, y si alguien les dice que esto es falso, les está mintiendo.

Describe tu situación actual

En estos momentos, la situación es que, por fin, nos reconocieron las ayudas de retornados: cuatrocientos veintiséis euros al mes, que realmente ayudan y en justicia hay que decirlo.

No obstante, recurrimos con abogados la negación que obtuvimos en primera instancia, bajo el pretexto de “Imposibilidad del ejercicio de doble nacionalidad de manera simultánea”.

Ante tal excusa, me sentí demasiado bruto, ya que nunca la entendí. Es decir que soy venezolano de 9 a.m. a 5 p.m. y el resto del tiempo soy español, ¿o al revés?

Si alguien tiene doble nacionalidad, ¿cómo es posible que esta no sea simultánea?  Pues bien, de esa supuesta “imposibilidad” se agarró el funcionario y nos hizo perder meses y euros, amén de la tremenda arrechera y frustración que sufrimos.

Lo otro que deben saber es que en España no hay trabajo para nada. Salvo para los profesionales de la medicina, debido a que los médicos españoles se van a Alemania o Inglaterra donde ganan el triple de lo que les pagan acá.

En efecto, conseguir un cargo es dificilísimo. De ahí que el deporte nacional consiste en sacar másteres, hasta el punto de que cualquier muchacho de veintiséis años posee, al menos, cuatro o cinco en diversas especialidades. Por lo tanto, cualquier plaza de trabajo disponible será para él.

Con más de veintinueve años nadie los empleará de manera legal, dado que el seguro que debe pagar el empleador se multiplica varias veces para los que tienen treinta años. De modo que no importa la experiencia que demuestren. No los contratarán.

Existen otros datos que necesitan conocer sobre los protocolos por seguir para obtener un empleo (bastante curiosos por cierto), que se denominan oposiciones, bolsa de trabajo y contratación directa; pero eso lo dejo para el próximo testimonial.

¿Te arrepientes de la decisión? ¿Qué harías distinto si pudieras repetir la experiencia?

No nos arrepentimos de haber venido a España, sin embargo, les informo que – desde ahora -estamos enviando currículum vitae a todas partes, porque no sé qué pasará cuando se terminen las ayudas al retornado que recibimos.

En total, hemos remitido más de ciento cincuenta y habrán respondido diez o quince empresas, solo para decirnos muy educadamente que no disponen de plazas para nuestro perfil, pero que nos tendrán en cuenta.

Lo que haría distinto, si repitiera el proceso migratorio con más y mejor información por anticipado, sería contratar una gestoría un año y medio antes de la salida, para el trámite de los permisos requeridos (no menos de cuatro mil).

Además, montaría un negocio de venta de comida para perros, puesto que se encuentran millones de perros en esta nación y todo el mundo tiene un perro.

¿Piensas volver a tu país?

De momento no está planteado regresar a Venezuela. Quizás, por lo que dice el refrán popular: “Chivo que se devuelve se esnuca”.

Testimonio publicado el 28 de febrero de 2016

 

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