Alberto Rodríguez, administrador, desde San José, Costa Rica

fotomaleta_peq“Se presentó una oportunidad de un negocio con una franquicia internacional”.

Profesión: Técnico superior universitario en Administración

Edad: 35 años

Ciudad/ País de origen: Caracas, Venezuela

Fecha de salida: 20 de noviembre de 2009

Ciudad/ País de destino: San José, Costa Rica

¿Por qué te fuiste de tu país?

Decidí irme de Venezuela por su problemática situación sociopolítica. Por eso, pensé en Costa Rica como una de las mejores opciones, por su ubicación e idioma. En verdad, la consideré la más ventajosa, debido a que se presentó una oportunidad de establecer, en esa nación, un negocio con una franquicia internacional.

¿Qué fue lo más difícil de la decisión?

La decisión más difícil fue dejar a mi familia, ya que somos muy cercanos y hay mucha camaradería entre nosotros. Sin embargo, aspiraba a darle la mejor educación a mi hija y olvidarme de todos los problemas, fruto de la desidia y la idiosincrasia venezolana.

¿Por qué seleccionaste el país o ciudad de destino?

Conseguí con la franquicia ayuda inmediata, abogados y un local. Todo parecía bello, pero era solo una portada de lo que no era.

Describe los primeros tiempos

La manera en que los costarricenses hacen su vida es muy extraña. En este país te atienden muy bien (no lo puedo negar); pero, cuando saben que eres venezolano y vienes a invertir, de inmediato ven un saco de dólares y buscan la manera de sacarte hasta lo último. Por lo tanto, Costa Rica difiere bastante de lo que piensan muchas personas. Aquí no hay fuentes de empleo y la gente te hace sentir lo indigno que es tener un extranjero en su territorio.

Describe tu situación actual

Comencé en mi oficina con grandes expectativas. Durante largo tiempo, analicé el comportamiento de las personas y, aunque sabía que debía actuar con cautela, no tomé previsiones para enfrentar el alto costo de la vida en Costa Rica. Además, nadie te ayuda, pues solo quieren tu dinero. Mi hija comenzó a estudiar en un buen colegio y esto, hasta la fecha, ha sido lo mejor que nos sucedió. Lamentablemente, tuve que retirarla de allí por lo caro que resultaba. En estos momentos, mi familia y yo pasamos por la peor de las situaciones económicas y no sé cómo salir de ella. Si me voy a Venezuela, creo que estaré mejor, porque por lo menos sé a qué atenerme. Aquí la gente te da una cara y, en realidad, no sabes con qué te van a salir, incluyendo abogados, policías, mercaderes y supuestos inversionistas. En resumen, este es un país de timadores. Su propia Asamblea pone y quita leyes (incluso aprobadas), solo porque ellos saben que no les convienen. Hay muchos negocios de por medio, familias muy adineradas que únicamente buscan su beneficio y ni hablar de las asociaciones estratégicas, como la Cámara de Comercio, que ejecutan todo por debajo de la mesa, para evadir la declaración al fisco.

¿Te arrepientes de la decisión? ¿Qué harías distinto si pudieras repetir la experiencia?

Me arrepiento de haber tomado esta decisión, puesto que lo hice a la ligera, sin conocer primero el destino. Honestamente, piensen bien antes de elegir esta nación para emigrar. No la recomiendo para nada, busquen otra.

¿Piensas volver a tu país?

La respuesta es un “tal vez”, porque las cosas no salieron nada bien en este lugar. De hecho, muy pocos venezolanos se acostumbran al tipo de vida costarricense, pues el “pura vida” de los ticos es bastante difícil de llevar. Mientras en Venezuela uno siempre busca resolver rápido; en estas tierras, rápido o eficiente no son las palabras de moda, ya que todo toma el doble del tiempo en que un venezolano resuelve un trámite.

Testimonio publicado al 16 de marzo de 2011

 

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