Adela Acosta, ingeniera meteoróloga, desde Rusia

fotomaleta_peq“Regresaría a la nación que me diese la oportunidad de ser persona y me abra las puertas al desarrollo y libertad”.

Profesión: Ingeniera meteoróloga

Edad: 49 años

Ciudad/ País de origen: Santiago de Cuba

Fecha de salida: 1ro de julio de 2010

Ciudad/ País de destino: Rusia

¿Por qué te fuiste de tu país?

Salí en busca de mejoras en las condiciones de vida: económicas, sociales y profesionales. Además, porque estaba en desacuerdo con un sistema donde solo viven bien unos pocos (los de arriba) y me sentía ajena en mi propia tierra.

Efectivamente, en Cuba, el que tiene un extranjero en la familia o el que vive en el exterior se puede considerar un ser humano. Me fui, también, por mi gran descontento, ya que demolieron la vivienda donde nací para venderle el terreno a un camionero; y a mis padres los mandaron para un reparto fuera de la ciudad, a vivir en una casa no solo de bajo costo, sino cuyo valor radica en su lecho de rocas. Durante la gestación de mi segundo hijo, dependí del Gobierno Municipal de Santiago de Cuba porque me dejaron sin techo y en la calle. Mi salario era de nueve dólares al mes, sin oportunidades de desarrollo ni de vida. Es más, la compraventa está prohibida. Por eso, aunque poseas dinero, no puedes adquirir casa ni carro y la gasolina se vende a los particulares en dólares, que no es la moneda con la que se percibe el sueldo.

En cuanto a la carne de res, solo se consume legalmente si se compra en tiendas que operan en dólares; mientras a los niños les quitan la leche a los siete años de edad, a pesar de que, como producto de primera necesidad, se debe ingerir de por vida. Asimismo, venden las donaciones que recibe el gobierno (medicinas, materiales de escuela, ropas, alimentos, etc.). Los médicos, si no les llevas dólares o regalitos, no te atienden como deben. Por ejemplo: trataron a mi madre por osteocondritis – enfermedad que no padecía- durante cinco años en un hospital; y el tratamiento mal administrado le provocó el endurecimiento de la vena principal del corazón, que había que destupirle con un equipo que estaba roto. Tuve que llamar a la casa del primer secretario de Santiago de Cuba y proponerle que asumiría el traslado de los ingenieros, que no habían volado a Santiago para reparar el aparato por las malas condiciones económicas del ministerio respectivo. Entonces, prolongaron la prueba del cateter por días, lo que produjo una demora durante la cual mi madre falleció. Hay que considerar, por añadidura, que carecemos de acceso libre a internet, no hay libertad de expresión ni una agencia de viajes para los cubanos con dinero, que quieran salir y conocer otros mundos.

Contradictoriamente, en Cuba, un país rodeado de agua, no se pueda comer langosta sin el temor de que, en cualquier momento, te lleven preso y donde existen policías corruptos y abogados judiciales que les hacen el juego… Por esto y mucho más que omito aquí, porque no terminaría nunca de escribir, me fui de mi país buscando mejores oportunidades de vida y desarrollo profesional, que en Rusia tampoco se encuentran.

¿Qué fue lo más difícil de la decisión?

Dejar atrás a mis hijos, esposo y familia. No obstante, me reconforta que algún día pueda reunirme con ellos y darles la vida que merecen; pues, en especial mis hijos, no pidieron venir a este mundo y, como yo los traje, es mi responsabilidad asegurarles un futuro mejor y calidad de vida.

¿Por qué seleccionaste el país o ciudad de destino?

Partí hacia Rusia, como primer destino, con la esperanza de llegar, tarde o temprano, a Estados Unidos, porque tengo familia en esta nación: un tío que salió de Cuba en 1980 como preso político, primas y una persona que considero como mi hija.

Describe los primeros tiempos

Yo me adapto con mucha facilidad en cualquier lugar donde me ofrezcan libertad de superarme, de trabajar y de vivir. Por esa razón, en Rusia no me resultaron problemáticos ni el frío ni el idioma. Aquí he vivido desde los diecisiete años. Si emigrase para los Estados Unidos, tampoco sería difícil; puesto que hablo francés, italiano, ruso, alemán, español e inglés.

Describe tu situación actual

Trabajo de forma gratuita como gerente de Ventas, gerente de Negocios y traductora en una compañía. Eso lo hago para mantener el vínculo laboral, sentirme útil y obtener un permiso de trabajo, que en Rusia es extremadamente difícil, porque existe mucha discriminación hacia los extranjeros. De modo que afirmo que Rusia es para los rusos.

¿Te arrepientes de la decisión? ¿Qué harías distinto si pudieras repetir la experiencia?

No me arrepiento de haber venido a Rusia, aunque salí de Cuba con la idea de llegar a Estados Unidos con mi familia, trabajar y dar lo mejor de mí en cualquier renglón de la economía del país que me acoja.

¿Piensas volver a tu país?

Si logro tener a mis hijos y a esposo conmigo, solo iría a Cuba de visita, a ver al resto de mi familia. De inmediato regresaría a la nación que me diese la oportunidad de ser persona y me abra las puertas al desarrollo y libertad.

Testimonio publicado al 16 de marzo de 2011

 

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