Estados Unidos es una nación con diversos y poderosos símbolos. Muchos de ellos reconocidos en todo el planeta: personajes, objetos, instituciones y actividades que tienen un significado especial para los estadounidenses.

Permiten expresar los valores y la identidad del país y a menudo se emplean como un recordatorio de los principios fundamentales que inspiran a la nación: libertad, democracia, soberanía.

estadosunidos_aguila_simbolos300El “águila calva” es quizás uno de los íconos más importantes. Es el ave nacional. Su nombre se debe a que los ejemplares adultos tienen la cabeza cubierta de plumas de color blanco, lo que les confiere un original aspecto. Su representación gráfica se puede apreciar en importantes símbolos como el escudo de armas y el Gran Sello.

“En Dios Confiamos” (“In God We Trust”) es el lema nacional de la nación, oficialmente designado por el Congreso en 1956. La frase aparece en la cuarta estrofa del himno nacional y ha sido grabada en las monedas desde 1861.

La fiesta nacional se celebra el 4 de julio (“The Fourth of July”), cuando se conmemora la separación formal del Imperio Británico en 1776, con la firma de la Declaración de la Independencia.

El Día Nacional de Estados Unidos (“Independence Day”) es oficialmente un feriado dedicado a la celebración cívica de la fecha.

Los estadounidenses realizan numerosas actividades populares como acudir a desfiles organizados en todo el país, asistir a juegos de béisbol, realizar comidas familiares o comunitarias y contemplar los vistosos fuegos artificiales, que constituyen una de las atracciones centrales de la fiesta.

Los principales símbolos patrios de Estados Unidos son:

La bandera
La bandera de Estados Unidos está formada por trece barras rojas y blancas, alternadamente. En la esquina superior izquierda destacan 50 estrellas blancas de cinco puntas sobre un campo azul, representando “una nueva constelación “.

Nadie sabe con precisión quien la diseñó. Se mencionan los nombres del congresista Francis Hopkinson, como creador conceptual, y de Betsy Ross, una costurera de Filadelfia, quien habría sido la primera persona en confeccionarla.

Se la designó oficialmente como bandera de Estados Unidos el 14 de junio de 1777. Sin embargo, su diseño no se reglamentó y, en consecuencia, sufrió numerosas modificaciones y muchas veces presentó aspectos inusuales en el arreglo de las estrellas.

El 24 de junio de 1912, una orden ejecutiva fija las proporciones oficiales y la condición para la disposición de las estrellas en seis filas horizontales, de ocho cada una, y cada estrella con una sola punta en el eje superior. El 3 de enero de 1959 se establece la disposición de las estrellas en siete filas, de siete estrellas cada una; y el 21 de agosto de 1959 se reglamenta el diseño definitivo: las estrellas se disponen en nueve filas de estrellas escalonados horizontalmente y once filas de estrellas escalonadas verticalmente.

Se dice que al momento de su creación no se le atribuyeron significados a los colores ni a las estrellas. Sin embargo, la semiología del escudo de armas es clara y se suele utilizar para darle un sentido al pabellón estadounidense: “Blanco significa pureza y la inocencia; rojo, resistencia y valor; y azul, el color del mando. La estrella son un símbolo de los cielos y la meta divina a la que el hombre siempre aspira”. (Estudio sobre la bandera, 1977).

Para conmemorar la adopción de la bandera, el Congreso de Estados Unidos, por resolución conjunta aprobada el 3 de agosto de 1949, designó el 14 de junio de cada año como “Día de la Bandera” y pidió que el presidente de la nación emita una proclama anual para exhortar a su observancia y a la exhibición del pabellón nacional en todos los edificios del gobierno federal.

El Congreso también solicitó, mediante resolución conjunta aprobada el 9 de junio de 1966, que el presidente proclame anualmente la semana en la que el 14 de junio tenga lugar como la “Semana Nacional de la Bandera”. Durante la celebración semanal se debe incluir un llamamiento a los ciudadanos a desplegar el pabellón en sus hogares.

Cada año se realizan numerosos actos oficiales y en ellos se recita públicamente el Juramento de Lealtad a la Bandera de los Estados Unidos de América, el cual se transcribe a continuación:

“I Pledge Allegiance to the flag of the United States of America and to the Republic for which it stands, one Nation under God, indivisible, with liberty and justice for all.”

“Prometo lealtad a la bandera de los Estados Unidos de América y a la República que representa, una nación, bajo Dios, indivisible, con libertad y justicia para todos.”

El Gran Sello de los Estados Unidos
El Gran Sello de los Estados Unidos”, en inglés “The Great Seal of the United States”, es una representación gráfica del escudo de armas utilizada por el gobierno federal para identificar monedas, estampillas postales, papelería, publicaciones, banderas, uniformes militares, monumentos, edificios públicos, pasaportes y otros artículos oficiales que el gobierno emita o utilice. Sólo un oficial designado por el Departamento de Estado, bajo la autoridad del Secretario de Estado, custodio del sello, puede emplearlo.

En su diseño resalta el águila calva, ave nacional, que sostiene el escudo compuesto por 13 rayas rojas y blancas que representan los estados originales, y la parte superior azul que une el escudo y representa el Congreso. Destaca la frase latina “E Pluribus Unum” (Todos somos uno), lema que alude a la unión nacional. La rama de olivo y las 13 flechas simbolizan el poder de la paz y la guerra, el cual se confiere exclusivamente al Congreso. La constelación representa una nación que toma su lugar entre otros poderes soberanos.

El himno
“The Star-Spangled Banner” (“La Bandera de Estrellas Centelleantes”) es el nombre del himno nacional de Estados Unidos. La letra fue compuesta en forma de poema por el joven abogado Francis Scott Key. La historia precisa la fecha, 14 de septiembre de 1814, durante las horas de la mañana, para mayor exactitud.

Key presenció el bombardeo de la fortaleza McHenry en Baltimore, Maryland, por las naves británicas en la bahía de Chesapeake, durante la guerra de 1812. Había sido llamado para negociar la entrega de un médico estadounidense de avanzada edad que estaba prisionero de los ingleses. Key logró la liberación, pero no pudo alertar sobre el ataque que se planificaba. El bombardeó a Baltimore empezó la mañana de 13 de septiembre. Key lo presenció desde su corbeta. Aún pasada la medianoche, seguía el combate. En la mañana del 14 de septiembre, Key tomó un trozo de papel y comenzó a escribir un poema que tituló “En Defensa del Fuerte McHenry”. Su única esperanza era ver ondear la bandera de Estados Unidos en el puerto de Baltimore.

La composición de Key se cantó por primera vez en público el 19 de octubre de 1814, al compás de una vieja canción inglesa de taberna muy popular en la época.

El patriótico poema de Key fue declarado himno nacional de Estados Unidos el 31 de marzo de 1931, mediante resolución firmada por el presidente Herbert Hoover.

El himno se entona en desfiles, actos oficiales, en las escuelas y antes del inicio de eventos deportivos.

Letra del himno oficial de Estados Unidos:

Oh, say can you see, by the dawn’s early light,
What so proudly we hailed at the twilight’s last gleaming?
Whose broad stripes and bright stars, through the perilous fight,
O’er the ramparts we watched, were so gallantly streaming?
And the rockets’ red glare, the bombs bursting in air,
Gave proof through the night that our flag was still there.
O say, does that star-spangled banner yet wave
O’er the land of the free and the home of the brave?

On the shore, dimly seen through the mists of the deep,
Where the foe’s haughty host in dread silence reposes,
What is that which the breeze, o’er the towering steep,
As it fitfully blows, now conceals, now discloses?
Now it catches the gleam of the morning’s first beam,
In full glory reflected now shines on the stream:
‘Tis the star-spangled banner! O long may it wave
O’er the land of the free and the home of the brave.

And where is that band who so vauntingly swore
That the havoc of war and the battle’s confusion
A home and a country should leave us no more?
Their blood has wiped out their foul footstep’s pollution.
No refuge could save the hireling and slave
From the terror of flight, or the gloom of the grave:
And the star-spangled banner in triumph doth wave
O’er the land of the free and the home of the brave.

Oh! thus be it ever, when freemen shall stand
Between their loved homes and the war’s desolation!
Blest with victory and peace, may the heaven-rescued land
Praise the Power that hath made and preserved us a nation.
Then conquer we must, for our cause it is just,
And this be our motto: “In God is our trust.”
And the star-spangled banner forever shall wave
O’er the land of the free and the home of the brave!

Otros símbolos son:

La Estatua de la Libertad
En mayo de 1885, proveniente de Francia, desmantelada y empacada en 214 cajas, llegó al puerto de Nueva York la que se convertiría en una de las imágenes más populares para identificar a la poderosa nación estadounidense: la Estatua de la Libertad.

Fue diseñada y construida por el artista francés Frederic Auguste Bartholdi, a quien el gobierno de Francia le encargó la monumental obra que serviría de regalo a Estados Unidos como símbolo del amor de ambos países por la democracia.

En abril de 1886 finalizó la construcción del pedestal y se dio inicio a la tarea de ensamblaje de la obra. El 28 de octubre de ese año, se develó la estatua en presencia de dignatarios de Francia y Estados Unidos.

La obra lleva por nombre “La Libertad Iluminando el Mundo” y se trata de una pieza de cobre de 240.000 kilos y 46 metros de altura. Representa a una mujer cubierta con una túnica larga y suelta. En la mano derecha sostiene una antorcha en alto señalando el cielo; en la izquierda se encuentra una tablilla que dice: “4 de julio de 1776”, fecha en que se proclamó la Declaración de Independencia de Estados Unidos.

La Estatua de la Libertad es considerada un símbolo de democracia y libertad por excelencia, pero también se le asocia con la idea de Estados Unidos como una sociedad de inmigrantes. Esto debido a que durante la llegada masiva de extranjeros al puerto de Nueva York, en los siglos XIX y XX, la colosal estatua era lo primero que veían de América los recién llegados desde sus barcos, antes de ser inspeccionados en la aduana instalada en isla Ellis, ubicada al lado de la isla de la Libertad, donde se encuentra la estatua. La imagen de centenares de inmigrantes admirando con esperanza la estatua, como pensando en el promisorio futuro de prosperidad que les espera, en una tierra de libertad, ha sido ampliamente explotada en el cine de Hollywood, y es una evocadora referencia de lo que representa este conocido monumento estadounidense.

El Tío Sam
La popular imagen de un hombre blanco y barbudo, bastante mayor, con sombrero y corbatín, siempre con el ceño fruncido, conocido como Tío Sam, resulta en la iconografía estadounidense una clásica representación del típico americano: próspero, patriótico, de rígido código de honor, determinado y autosuficiente.

Algunas veces el público externo le atribuye connotaciones peyorativas, como el clásico señalamiento de “imperialista”.

Sin embargo, para los estadounidenses se trata de una figura entrañable, inspirada en un hombre de carne y hueso: el comerciante Samuel Wilson, quien nació en 1766 y peleó en la Guerra de la Independencia cuando aún era adolescente.

Durante la Guerra de 1812, Sam Wilson, quien para entonces ya era un próspero hombre de negocios, suministraba alimentos al ejército. Los barriles de carne de su fábrica se despachaban con las iniciales “EA-US” en grandes letras. Uno de los empleados, un día explicó, en tono de broma, que las letras querían decir: Elbert Anderson, el contratista a quien se enviaba la carne, y Uncle Sam (Tío Sam), por Sam Wilson. La anécdota fue muy celebrada en el entorno de Wilson, pues era un hombre apreciado y considerado como honorable. Con el paso del tiempo esta historia dio inicio al personaje.

La utilización mas importante de la imagen del Tío Sam fue durante la Primera Guerra Mundial, cuando el Ejército realizó una campaña para atraer reclutas. Se realizó un afiche, en 1917, que mostraba al Tío Sam con el semblante serio, los labios apretados y el dedo índice apuntando directamente al observador. En grandes letras se podía leer: ¡Quiero que formes parte del Ejército de los Estados Unidos! (“I want you for the U.S. Army”.)

El cartel resultó tan eficaz en la inscripción de reclutas que se volvió a emplear durante la Segunda Guerra Mundial.

Edificio del Capitolio de Estados Unidos.
Edificio del Capitolio de Estados Unidos.

Edificios y monumentos
En el plano arquitectónico, existen numerosos edificios y monumentos que son considerados símbolos de la nación americana. Entre los más destacados que se pueden mencionar figuran: la Casa Blanca, que es la residencia presidencial; el Capitolio, edificio que alberga las dos cámaras del Congreso; los monumentos a Washington y a Lincoln, ambos situados en el “National Mall” (Explanada Nacional), una zona de jardines y monumentos en el centro de la ciudad de Washington, capital estadounidense; y el “Independence Hall” (Salón de la Independencia), ubicado en Filadelfia, histórico edificio donde se firmaron la Declaración de la Independencia, en 1776, la ratificación de los Artículos de la Confederación, en 1781, y la creación de la Constitución, en 1787.

Puede conocerse más sobre la gran nación norteamericana en las secciones Tipo de gobierno, Nación de inmigrantes y ¿Cómo son los estadounidenses?

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