Luego de obtener la independencia en 1783, fue difícil el entendimiento entre los distintos estados del país, por lo cual, se adoptó una constitución común en 1787, pero el poder fue dividido entre el gobierno federal y los estados.

La constitución estadounidense describe las funciones del gobierno. Luego fueron agregados las 10 enmiendas denominadas “Bill of Rights” o “10 Amendments” que limitan los poderes del gobierno y establecen los derechos individuales. Estas enmiendas son atesoradas por los ciudadanos ya que representan la lucha de muchas minorías por obtener igualdad.

Algunos de los derechos individuales que goza todo estadounidense son: libertad de religión, expresión, prensa, derecho a poseer y portar armas, protección contra la invasión o revisión injustificada del hogar, protección para no ser juzgado dos veces por el mismo crimen, derecho a un juicio rápido, prohibición de todo tipo de castigos crueles, y la garantía de protección igualitaria a todos los ciudadanos.

El sistema legal está basado en el Derecho Común Inglés (con excepción del estado de Louisiana), de énfasis en la jurisprudencia, revisión jurídica de los actos legislativos. Suele darse gran importancia a la interpretación y el precedente.

 

Otras leyes que afectan la inmigración, como la llamada Ley Patriótica, están explicadas en la sección Impacto del 11-S en la emigración a EE.UU.