En su característica multicultural, en Canadá se manifiestan muchos tipos de religiones diferentes, ninguna de ellas es oficial.

Según cifras suministradas por el instituto de estadísticas de Canadá, más del 80% de la población canadiense profesa alguna creencia religiosa. 7 de cada 10 ciudadanos se confiesa cristiano, ya sea católico o protestante, las dos religiones más importantes del país.

Los católicos son el grupo religioso más numeroso, con aproximadamente el 45% de la población. Los protestantes, por su parte, representan el 30%

Otras religiones que se practican en Canadá son islamismo (2%), cristianismo ortodoxo (1,6%), judaísmo (1,2%), hinduismo (1%), sijismo (1%), budismo (1%) y numerosas religiones asiáticas.

La llegada de nuevos inmigrantes ha contribuido notablemente a configurar un perfil religioso más diverso.

La constitución canadiense establece la libertad de religión como derecho inalienable. Todos los ciudadanos tienen la libertad de profesar sus cultos y celebrar sus tradiciones religiosas, siempre que no constituyan infracciones a las leyes. Además, los canadienses son libres de no practicar ninguna religión, si así lo prefieren. De hecho, el estado canadiense es laico.

La intolerancia religiosa es inaceptable. La libertad de culto es un valor fundamental de la sociedad canadiense.

Algunas prácticas religiosas, como la bigamia, constituyen actos ilegales en Canadá.

Los hombres y mujeres tienen los mismos derechos en Canadá, por lo tanto, no es legal ninguna práctica religiosa o tradición cultural que intente establecer una diferencia política o civil entre ambos sexos.