Australia admite la entrada de perros y gatos, como animales de compañía, siempre que cumplan con las normativas de importación.

Los pájaros y los conejos son admitidos únicamente si provienen de Nueva Zelanda. Los caballos pueden entrar únicamente si provienen de Japón, Alemania, Hong Kong, Irlanda, Singapur, Estados Unidos, Reino Unido y Nueva Zelanda.

Otras mascotas como chinchillas, peces, hurones, cobayas, hámsters, lagartos, ratones, serpientes, arañas y tortugas tienen la entrada prohibida a Australia.

Los trámites básicos para emigrar a Australia con perros y gatos incluyen un certificado de vacunación, un certificado de salud veterinaria y un permiso sanitario de exportación. Documentos que deben expedirse en el país de origen del animal.

Para ingresar a Australia, los perros y gatos deben ser mayores de 12 semanas de edad, no pueden estar en estado de gestación ni amamantando crías en el momento de la exportación.

Además de la vacuna antirrábica, los perros deben poseer las vacunas contra el moquillo, la hepatitis infecciosa (adenovirus canino), el parvovirus canino (parvo), la influenza y la bordetella bronchiseptica (tos de las perreras).

No se recomienda aplicar a los caninos la vacuna contra la leptospira, pues puede interferir con ciertas pruebas que deben realizarse a las mascotas al llegar a Australia.

Los gatos, por su parte, además de poseer la vacuna antirrábica, deben ser vacunados contra la enteritis felina (también conocida como la panleucopenia felina o moquillo felino), la rinotraqueitis y el calicivirus.

Australia no permite la entrada de las siguientes razas caninas:

• Dogo Argentino
• Fila Brasileño
• Tosa Japonés
• Pit Bull Terrier o Pit Bull Americano
• Perro de Presa Canario o Presa Canario

Australia no permite la entrada de gatos Serval (o Cerval) ni de felinos producto del cruce con esa especie.

Los perros y gatos deben estar identificados con un microchip instalado en la epidermis del animal. La función del microchip es proporcionar un número de identificación, único e intransferible a otra mascota.

Se trata de una especie de documento de identidad del animal, el cual debe aparecer en todos los certificados de vacunación y de salud del animal. Por lo tanto, el microchip debe implantarse con ayuda del médico veterinario antes de realizar los exámenes para obtener los certificados necesarios para el viaje.

El propietario de la mascota es responsable de asegurarse de que el microchip que se instale en su mascota sea compatible con los equipos lectores de las autoridades australianas: Avid, Trovan, Destron.

Si al llegar a Australia el microchip no puede ser leído por los equipos de las autoridades, el animal será devuelto al país de salida.

Por tal motivo, las autoridades recomiendan a los propietarios de mascotas realizar visitas regulares al veterinario antes del viaje para asegurarse de que el microchip se encuentra en funcionamiento.

Conviene consultar veterinarios que estén familiarizados con los trámites de exportación de mascotas.

Una vez que el microchip ha sido instalado en el animal y que la mascota está debidamente vacunada y posee todos los certificados de salud necesarios para el viaje, el propietario debe llenar los formularios de solicitud de exportación a Australia y pagar los debidos aranceles.

El Servicio Australiano de Cuarentena e Inspección (Australian Quarantine and Inspection Service – AQIS) es el organismo autorizado para la concesión de todas las solicitudes de permisos de importación de animales en Australia.

Generalmente el permiso se otorga dentro de los diez días hábiles luego de enviada la solicitud.

Los propietarios pueden contactar al AQIS en la siguiente dirección:

AQIS Live Animal Imports
GPO Box 858, Canberra ACT 2601, Australia
Web: www.daff.gov.au/aqis/import/application/forms

Sin ninguna excepción, los animales deberán cumplir un lapso de cuarentena en el puerto de llegada al país, antes de permitírseles la entrada definitiva a Australia.

Cuando un propietario recibe la aceptación de importación de la mascota por parte de la autoridad australiana (AQIS), debe contactar a una estación de cuarentena animal en Australia para hacer una reservación para el animal, de acuerdo con la fecha prevista para la salida.

Para realizar la reservación, el propietario deberá suministrar los siguientes datos:

• El número de permiso de importación otorgado por la autoridad australiana.
• El número de vuelo y la fecha de llegada a Australia.
• El número de guía aérea (otorgado por la línea aérea).
• Un teléfono de contacto del propietario de la mascota.
• Detalles de cualquier necesidad especial que la mascota pueda tener.

La concesión de un permiso de importación por parte de Australia no garantiza un espacio en una estación de cuarentena. Debido a la alta demanda, algunas estaciones pueden requerir reservaciones con mucho tiempo de antelación.

Una vez en la estación de cuarentena, los propietarios no podrán visitar a sus mascotas.

La autoridad australiana proporciona alojamiento, ropa de cama, alimentos, agua y el cuidado de los animales durante la estancia.

En caso de que el animal requiere atención médica especializada, las autoridades pondrán al propietario de la mascota en contacto con un veterinario privado.

Todos los gastos asociados al período de cuarentena del animal y a los posibles servicios médicos veterinarios deben ser pagados por el propietario de la mascota. La inversión puede ser de aproximadamente 1.500 dólares o más.

El período de cuarentena varía según el país de procedencia del animal.

Mascotas provenientes de Argentina, Chile, Uruguay, España (incluyendo las Islas Canarias y las Islas Baleares), Portugal, Francia, Italia, Estados Unidos (incluyendo Puerto Rico), Canadá, Reino Unido, entre otros 46 países, requieren 30 días de cuarentena como mínimo.

Los propietarios de mascotas provenientes de esos países deberán cumplir el proceso tal como se ha descrito.

Otros países como Bolivia, Ecuador, Colombia, Perú, México, Venezuela y el resto de la América Latina, tiene prohibida la exportación directa de perros y gatos a Australia.

La entrada en Australia de mascotas provenientes de estos países sólo es posible a través de la “nacionalización” del animal en un país aprobado por la autoridad australiana.

Esto quiere decir que los perros y gatos deben residir por un mínimo de seis meses en alguno de los países aprobados por el Servicio Australiano de Cuarentena e Inspección antes de la exportación a Australia. Durante ese período de 6 meses, la mascota debe cumplir con todo el proceso de inspección sanitaria y con el resto de los requisitos necesarios para convertirse en elegible para la exportación a Australia.

El propietario de la mascota puede solicitar la demanda de exportación a Australia, tan pronto el animal llegue al país aprobado; no necesita esperar que se cumplan los 6 meses de residencia de la mascota para comenzar los trámites.

Más información:
Department of Agriculture, Fisheries and Forestry
Web: www.daff.gov.au/aqis/cat-dogs

Consulta también nuestra sección Emigrar con la mascota.

En el foro de discusión ¿Cómo es la vida de un inmigrante en Australia?, hispanoparlantes de diversos países comparten preguntas, opiniones y experiencias sobre el procesos de emigración a ese país.