Mary Pinos, estudiante, desde Sidney, Australia

fotoaus_peq“Australia ofrece la posibilidad de vivir de verdad, te tratan como humano, todo está al servicio del ciudadano y tu trabajo produce frutos”.

Profesión: Estudiante

Edad: 20 años

Ciudad/ País de origen: Venezuela.

Fecha de salida: marzo del 2008

Ciudad/ País de destino: Sidney, Australia.

¿Por qué te fuiste de tu país?

La primera razón fue que me sentía encarcelada, ya que tenía que quedarme en casa por miedo a ir sola a una plaza. Era el temor a que te atraquen y, ojalá hubiera sido solo eso, a que te maten. Asimismo, a tener que ingeniártelas con la “viveza criolla” para salir adelante, pues, si no eres vivo, quedas de último en la lista, aun siendo el más preparado.

¿Qué fue lo más difícil de la decisión?

Siempre es duro dejar a la familia, los amigos, la cultura, lo tuyo. Saber que, al llegar, te tocará hasta limpiar baños, pues en mi caso todavía no tengo profesión y vine de estudiante.

¿Por qué seleccionaste el país o ciudad de destino?

Mi idea siempre había sido ir a Estados Unidos, pero, siendo realistas, es mucho más difícil. Australia, en cambio, me daba mucha posibilidad de entrada como estudiante y, luego de graduada, para quedarme trabajando. Se me vendió, además, como un país multicultural, avanzado y, sobre todo, con paz. Todo ello muy cierto.

Describe los primeros tiempos

Desde que llegué, sentí que era bienvenida. Al principio, vivía perdiéndome y a cada momento paraba a una persona para preguntarle, con mi modesto inglés, cómo llegar a mi punto y la respuesta siempre era con una sonrisa y ayuda de verdad. Realicé varios trámites por servicios públicos y con el gobierno y todos de maravillas. Me sentí muy bien atendida. Hallé en tres días un departamento para mudarme. Hay trabajo superfácil de encontrar. Nada de discriminación. En realidad, por lo menos en Sidney, más del 60% es inmigrante o desciende directamente de uno.

Describe tu situación actual

Actualmente, estudio mi licenciatura y los profesores me tratan como persona y no como un estorbo, como lo hacían en Venezuela. Trabajo en una panadería dieciocho horas a la semana y, con lo que gano, pago renta, comida, transporte, teléfono, Internet, gastos extras y ahorro para mi próximo semestre. En vacaciones, tendré el permiso de trabajo en jornada completa, con lo que termino de ahorrar para pagar mi semestre. Me encuentro totalmente adaptada a la ciudad. Tal vez, porque Sidney es muy fácil de conocer, muy bien estructurada y con buen sistema de transporte. Además, puedes salir a recorrer sus bellezas sin miedo, nadie te va a atracar por ahí, porque es muy segura.

¿Te arrepientes de la decisión? ¿Qué harías distinto si pudieras repetir la experiencia?

Al principio, por el choque cultural hubiese dicho que sí, pero ya no. Australia te ofrece toda la posibilidad de vivir de verdad, te tratan como humano. Todo está al servicio del ciudadano y tu trabajo produce frutos de verdad. A los que quieren venir, les digo que no tengan miedo, solo vénganse con alguito de dinero (no mucho) que aquí es bastante fácil encontrar trabajo, vivienda y dinero, como en Estados Unidos. Al mismo tiempo, hay calidad de vida y calor humano, como en Europa. Igualmente, el gobierno ayuda a los que vienen como inmigrantes.

¿Piensas volver a tu país?

Solo de vacaciones. Luego de vivir en un país donde imperan el orden y la justicia, las ganas de volver a una sociedad totalmente desorganizada y con plena pérdida de valores se esfuman. Aunque no quiera vivir el resto de mi vida en Australia por razones de negocios, la verdad es que Venezuela no está en mis planes. Eso me duele mucho, pues el problema más que político es cultural.

Testimonio publicado al 03 de agosto de 2009

 

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