Estados Unidos otorga la condición de refugiado o asilado a personas que hayan sido o que tienen temor de ser víctimas de persecución por razones de raza, religión, nacionalidad, género o membresía a algún partido político o ideológico.

La determinación de la condición de refugiado está a cargo del Departamento de Estado de los Estados Unidos, y en última instancia del Departamento de Seguridad Nacional.

La tradición de ayuda humanitaria de Estados Unidos se remonta a la Segunda Guerra Mundial, con los esfuerzos liderados por el presidente Franklin Roosevelt para crear un organismo que asegurara la emigración de cuantos quisieran abandonar los territorios ocupados por la Alemania nazi.

Posteriormente se concretó en el Plan Marshall de ayuda económica a las naciones de Europa Occidental, y Estados Unidos participó activamente en la creación de instituciones multilaterales como las Naciones Unidas, que se ocuparía, entre otros objetivos, de constituirse en una organización internacional para los refugiados.

De acuerdo con el alto Comisionado de la Naciones Unidas para los Refugiados, ACNUR, en 2012, más de 50 mil refugiados encontraron soluciones de reasentamiento en Estados Unidos. Junto con Canadá, Estados Unidos aceptó más del 80% de todos los reasentados del año.

A través de la Oficina de Población Refugiados y Migración (The Bureau of Population, Refugees, and Migration, PRM), el gobierno de Estados Unidos administra los recursos destinados a atender a las personas que viven en situación de peligro en cualquier parte del mundo. La acción se centra en refugiados, migrantes y víctimas de conflictos.

La misión es proteger, aliviar el sufrimiento y resolver la difícil situación de la población desarraigada, en nombre del pueblo estadounidense. Además, proporciona asistencia para mantener la vida, a través de sistemas multilaterales que construyen alianzas mundiales y promueven las mejores prácticas de asistencia humanitarias.

La Oficina de Población Refugiados y Migración trabaja con la comunidad internacional para el desarrollo de lo que se denominan las “soluciones duraderas”, las cuales se listan a continuación:

Repatriación: que el refugiado regrese al hogar cuando ya no esté en riesgo de persecución.

Integración local: que el perseguido pueda establecerse definitivamente en el país al que ha huido.

Reasentamiento: que la víctima pueda establecerse definitivamente en un tercer país receptor.

Otro importante objetivo es asegurar que los principios humanitarios están completamente integrados a la política exterior de Estados Unidos y a la seguridad nacional.

La Oficina de Población, Refugiados y Migración trabaja conjuntamente con el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), en inglés “United Nations High Commissioner for Refugees” (UNHCR), y también con otros organismos internacionales, así como con organizaciones no gubernamentales, que operan programas de ayuda a desplazados y refugiados en el mundo entero.

El PRM otorga contribuciones a estos organismos, supervisa los programas que financia y verifica que estén en consonancia con las políticas del gobierno de Estados Unidos.

Más información:
Web: www.state.gov/

Sistema de protección de Estados Unidos para refugiados y asilados
La ayuda humanitaria de Estados Unidos para refugiados y asilados se rige por la Ley de Inmigración y Nacionalidad (Immigration and Nationality Act), creada en 1952, que constituye el cuerpo básico de las leyes sobre inmigración y refugio.

De acuerdo con esta ley, un refugiado es cualquier persona que se encuentra fuera de su país de nacionalidad o del país donde haya residido habitualmente, y que no puede o no quiere regresar a ese país y no puede o no quiere acogerse a la protección de la leyes de ese país, debido a persecución o a un temor bien fundado de persecución por motivos de raza, religión, nacionalidad o pertenencia a determinado grupo social o político.

De acuerdo con este definición, una persona es susceptible de recibir el status de refugiado en Estados Unidos si se encuentra fuera del territorio estadunidenses; si puede demostrar que es un perseguido o que teme ser perseguido por su raza, religión, nacionalidad, opinión política, o por pertenencia a un cierto grupo social; si no ha sido reubicado en otro país distinto de Estados Unidos; y si cumple con los requisitos para ser admitido en Estados Unidos.

No puede ser admitido como nadie que haya ordenado, incitado, ayudado, o participado de ninguna manera en la persecución de ninguna persona por razones de raza, religión, nacionalidad, opinión política, o por pertenecer a un cierto grupo social.

Trámites para solicitar refugio
El otorgamiento del status de refugiado se concede a través del Programa de Admisiones de Refugiados de los Estados Unidos (“United States Refugee Admissions Program”, USRAP).

Si se acepta la demanda de refugio, el candidato recibirá un formulario de solicitud y será entrevistado en el extranjero por un funcionario del Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos, quien determinará la elegibilidad del candidato.

El solicitante de refugio puede incluir en la demanda al cónyuge y a los hijos (no casados y menos de 21 años de edad), y, en ciertas circunstancias limitadas, a otros miembros de su familia.

El candidato al que se le ha aprobado el status de refugiado deberá realizarse un examen médico y recibirá orientación cultural y ayuda económica para el viaje a Estados Unidos. Después de llegar, será elegible para ayuda médica y monetaria.

El refugiado puede trabajar inmediatamente al llegar a Estados Unidos. Al año, puede solicitar la residencia permanente o Green Card.

Además, el refugiado tiene derecho de viajar al exterior, pero deberá obtener un documento de viaje para refugiados para volver a entrar a Estados Unidos. Si vuelve a país del que huyó, tendrá que explicar cómo pudo volver de manera segura.

El asilo y los trámites
El estatus de asilo es una forma de protección disponible para las personas que reúnen las condiciones para ser admitido en Estados Unidos como refugiado, ya se encuentran en territorio de Estados Unidos y han solicitado una petición de asilo en un puerto de entrada.

Para solicitar asilo en Estados Unidos, el candidato debe llenar el Formulario I-589 de “solicitud de asilo y exención de expulsión”, en un plazo de un año a partir de la fecha de su llegada a Estados Unidos.

El demandante de asilo no tiene derecho a trabajar. Sólo podrá ejercer una actividad laboral, una vez transcurridos 150 días luego de que haya sido introducida la demanda completa y el candidato se encuentre esperando una respuesta. Una vez concedido el asilo, sí se puede trabajar.

El candidato puede incluir en la demanda de asilo al cónyuge y a los hijos menores de 21 años que se encuentran en Estados Unidos al momento de presentar la solicitud o en cualquier momento antes de que se tome una decisión final sobre el caso.

El candidato que se le ha concedido asilo puede reclamar al cónyuge y a los hijos menores de 21 años y solteros presentando el Formulario I-730, “Petición de familiar refugiado/asilado”.

Una vez transcurrido un año de la aprobación del asilo, el ciudadano puede solicitar la residencia permanente o Green Card.

Más información sobre el refugio y el asilo en Estados Unidos, en el Servicio de Inmigración y Ciudadanía.