Un estadounidense promedio tiene acceso a muchas fuentes de recreación y entretenimiento, siendo la preferida el deporte, especialmente el llamado fútbol americano, básquetbol y béisbol.

Es práctica común ver mucha televisión e incluso los contenidos de los programas se convierten en temas de conversación entre amigos y familiares. Son comunes programas de deportes, películas, series de comedias o “Sit-coms”, novelas o “Soap Operas”, programas de entretenimiento nocturno o “Late night shows” y los muy populares programas de entrevistas a paneles o “Talkshows”. En los últimos años, ha tomado gran auge la televisión por cable con canales como Discovery o el monstruo informativo de noticias 24 horas: CNN. También ha tomado mucho auge el consumir contenidos televisivos y audiovisuales por Internet.

Al ser Estados Unidos la meca del cine, desde Hollywood, California, se producen miles de películas al año que son del disfrute de la población. Con figuras tan destacadas como Walt Disney y Steven Speilberg, el país siempre ha sido pionero en las mega producciones cinematográficas de alta rentabilidad.

La música en Estados Unidos tiene todo tipo influencias y variados estilos. El Jazz, Gospel, Blues, Swing, Rock and Roll, Country, Clásica, electrónica, New Age, Hip-hop, Pop, Rap, etc., son estilos que se desarrollan en el país y que cuentan con gran popularidad más allá de sus fronteras.

La literatura, el teatro las artes plásticas y el espectáculo en general, también constituyen una fuente importante de recreación al tener este país gran número de artistas de renombre mundial e infinitas salas de concierto, museos y teatros.

El auge de Internet ha invadido todas las facetas de la vida del estadounidense. Luego de Islandia, es el país que más usuarios tiene de esta nueva tecnología. Su aplicación ha afectado significativamente la forma como se relacionan las personas ya que su uso abarca desde el trabajo, las compras (e-commerce), educación, información, relaciones personales y entretenimiento. Además, con el arribo de los llamados medios sociales, los estadounidenses son los mayores utilizadores de las redes sociales como Facebook y Twitter.

Es común decir que en Estados Unidos existe un “consumismo exagerado”. El buen nivel de vida y el acceso a todo tipo de productos hace que los habitantes quieran (y puedan) tenerlo todo. Existen grandes almacenes y centros comerciales o “malls”, gran gama de especialidades y mercancías, ofertas de todo tipo llamadas “sales”, y en general un comercio organizado y equipado que presta un buen servicio. Un estadounidense promedio consume cinco veces más que un latinoamericano, 10 veces más que un chino y 30 veces más que un hindú. Este país es el mayor productor de basura del mundo. Todos los días, cada habitante produce cerca de 1,8 kilos de desperdicios.

Todas las opciones de productos que existen en el mercado, incluyen el área de la alimentación, la cual es muy variada, desde altamente nutritiva hasta exageradamente calórica. Estadísticas recientes confirman que Estados Unidos es el país con mayor población de obesos en el mundo. Por ello, el americano promedio (especialmente del sexo femenino) invierte mucho tiempo en dietas y ejercicios, para lo cual, existe una enorme industria de servicios que ofrece todo tipo de soluciones para esta condición.

Estados Unidos tiene más automóviles en las carreteras que cualquier otra nación del mundo, con una media de 570 carros por cada mil personas.

La protección del ambiente es un asunto crítico para Estados Unidos. Por eso, es una práctica común el reciclaje organizado de periódicos, latas, botellas y todo tipo de empaques, los cuales deben ser clasificados en contenedores separados. También está en auge una sincera preocupación por la salud, por lo cual los estadounidenses se toman muy en serio la lucha contra el hábito de fumar, convirtiendo a los aficionados al tabaco en una minoría que cada día encuentra menos lugares donde ejercer libremente su hábito ya que en muchos estados existen leyes que prohíben consumir tabacos, cigarrillos y pipas en sitios públicos.