El estado de Washington (WA) pertenece al tradicionalmente llamado “Wild West” (el “Oeste Indómito”). Se localiza en la región Oeste, división Pacífico. De su territorio, 6% se ha declarado parque natural, en el cual se alberga el famoso oso pardo.

Conocido como ”El Estado del Siempre Verde” (“The Evergreen State”), por sus abundantes bosques de este árbol, se ubica en la posición decimoctava en cuanto a su extensión de 184.675 kilómetros cuadrados.

Su capital es Olimpia y, entre sus principales ciudades, destaca Seattle, además de Spokane, Tacoma, Bellevue, Everett, Federal Way, Vancouver, Lakewood, Yakima y Bellingham.

Agrupa una población de 6 millones 724 mil personas, de las cuales 11,6% procede de naciones hispanas o latinas. Varias tribus de indios nativos americanos, concentrados en reservaciones, viven en este estado.

El clima se describe como moderado, fuertemente dominado por el Océano Pacífico, cuyas masas de aire cargadas de humedad circulan por sus tierras en cualquier época del año, particularmente en otoño, invierno y primavera. Debido a su cadena montañosa, el oeste o la parte de barlovento de las montañas recibe de moderada a fuerte precipitación, y el este o de sotavento, de poca a moderada cantidad de lluvia. Esas montañas también afectan las temperaturas, que varían de un sitio a otro. Washington oriental presenta inviernos más fríos y veranos más calientes; en tanto que el occidente se considera templado y con menor congelamiento.

Sus actividades agrícolas se desarrollan en las áreas de la piscicultura, productos lácteos, ganadería y cultivo de manzanas, trigo y papas. Entre las principales industrias se distinguen las siguientes: aeroespacial, desarrollo de programas de computación, biotecnología, reciclaje, procesamiento de alimentos, productos de papel, madera y sus subproductos, químicos y turismo.

Este estado occidental de las Montañas Rocosas posee lugares ricos en historia, regiones inexploradas, montes de Coníferas y densos terrenos de montañas, volcanes, desfiladeros, islas y penínsulas de gran belleza, llenas de águilas, ballenas orcas y tortugas; refugios de vida natural, parques y bosques nacionales y la segunda meseta de basalto más grande del mundo. En Seattle se halla, además, el mejor museo mundial de muñecas.