El estado de New Hampshire (NH), conocido como “El Estado del Granito” (“The Granite State”), la roca tradicional de esta tierra, para simbolizar la resistencia o firmeza de sus pobladores, es el apodo dado a esta entidad.

Pertenece a la región Noroeste, división Nueva Inglaterra (“New England”), fundada esta última durante el siglo XVII.

Su superficie abarca 24.219 kilómetros cuadrados, por lo que se clasifica como el cuadragésimo sexto estado norteamericano.

Su capital es Concord, y las ciudades más importantes son Manchester, Nashua, Derry y Rochester.

Concentra una población de 1 millón 316 mil habitantes, de los cuales apenas 2,9% tiene ascendentes hispanos o latinos.

El clima presenta muchas variaciones, debido a su cercanía con montañas altas y con el océano. Se considera continental y húmedo, con veranos cortos y largos inviernos fríos. Para muchos, resulta agradable y aceptable; pero, a veces, un poco impredecible. Algunos de los más largos y severos inviernos del oriente de los Estados Unidos ocurren en las cadenas montañosas del norte central de este estado. Por esta razón, las nevadas fuertes son comunes aquí. La precipitación se distribuye proporcionalmente a lo largo del año y sobre todo el territorio. En los picos más altos caen lluvias torrenciales durante el verano.

La ganadería, obtención de productos lácteos, sirope, azúcar y huevos; siembra de manzanas, heno, vegetales y frutas; fabricación de maquinarias, equipos electrónicos, productos de caucho y plástico; minería y turismo engloban sus principales áreas de actividad económica.

Bosques, lagos y montañas para los amantes de la naturaleza, así como hermosas playas y parques, representan las atracciones turísticas relevantes de este estado. Asimismo, conviene señalar que Nashua, una de sus más importantes ciudades, ha sido elegida, dos veces, como uno de los cinco mejores lugares para vivir en los Estados Unidos (Money Magazine).