El estado de Maine (ME) pertenece a la región Noreste, división Nueva Inglaterra (New England), fundada esta última durante el siglo XVII. Se apoda el “Estado del Árbol de Pino” (“Pine Tree State”), en reconocimiento al pino blanco, un símbolo oficial de la entidad. Abarca una extensión de 91.652 kilómetros cuadrados. Por esta superficie, se le ubica como el trigésimo noveno estado norteamericano.

Augusta se erige como su capital, y entre sus ciudades importantes descollan Portland, Lewiston, Bangor, Auburn y South Portland.

Su población, de 1 millón 328 mil habitantes, incluye apenas 1,4% de hispanos o latinos. En este estado también sobreviven algunas tribus indígenas, como la micmac, maliseet y penobscot.

Goza de un saludable y fortaleciente clima. Está dotado de uno de los más agradables climas de verano del Estados Unidos continental. Sus condiciones climáticas generales se consideran un valioso recurso natural de este estado, ya que su atmósfera libre de contaminación y las temperaturas templadas propician el trabajo productivo y constituyen un factor principal en la industria del turismo a través de las cuatro estaciones de Maine. Con referencia al invierno, este puede ser cruento, con abundante nieve y masas de aire frío; sin embargo, las temporadas de mal tiempo frío se producen excepcionalmente. El clima costero se manifiesta con moderación debido a la influencia del Océano Atlántico, lo que genera temperaturas de verano más bajas y de invierno más altas, en comparación con aquellas normales de las zonas internas. Las variaciones de temperatura resultan más grandes en el invierno que en el verano. La mayor cantidad de nieve se acumula en enero, pero pocas veces ocurren tormentas heladas, huracanes y tornados. Se observa a menudo una niebla densa sobre la tierra en las partes bajas del interior.

Su economía se sustenta en la piscicultura, cría de pollos, producción de huevos y lácteos, ganadería, cultivo de manzanas, papas y arándanos. La industria se centra en el procesamiento de papel, madera y alimentos; fabricación de equipos eléctricos, productos de cuero y textiles; y turismo.

Maine raya por sus más de 17 millones de acres de bosques, regiones de gran belleza escénica, artistas y artesanos e importantes ferias a lo largo del año, donde los residentes conmemoran sus raíces agrarias y tradición francesa- canadiense. Asimismo, destacan sus museos y sitios históricos, faros y fuertes antiguos y sobresalientes lugares para la recreación al aire libre.