Colorado (CO) es el ”Estado Centenario” (“Centennial State”), como se le conoce porque se convirtió en estado 100 años después de la firma de la Declaración de Independencia

Se localiza en la región Oeste, división Montaña, de los Estados Unidos. Se apoda también como “Colorado Policromo” (“Colorful Colorado”), en alusión a los colores que adopta el río Colorado.

Tiene una extensión total de 269.619 kilómetros cuadrados y, en el ranking de superficie, ocupa el octavo lugar. Comprende vastos territorios inexplorados de naturaleza salvaje y gran riqueza mineral. Es famoso por albergar las Montañas Rocosas (Rocky Mountains).

Agrupa una población de 5 millones 029 mil habitantes, de los cuales 20,9% procede de naciones hispanas o latinas. Hay un pequeño grupo de pobladores indígenas, representados principalmente por las tribus ute, anasazi, cheyenne, arapaho, comanche, kiowa y navaja.

Su capital es Denver, cuyo aeropuerto es el más grande del país. Entre sus ciudades más importantes se listan Colorado Springs, Aurora, Lakewood, Fort Collins, Pueblo, Arvada, Westminster, Boulder, Aspen y Thornton.

Los cinco factores que rigen las condiciones climáticas de Colorado: latitud, posición continental, altura, topografía y ubicación en la ruta de las tormentas de invierno, actúan juntos para producir los muchos diferentes microclimas de este estado. En general, el clima se describe como de baja humedad y abundante sol, con temperaturas frías en la parte montañosa. La precipitación ocurre como lluvia, nieve y, rara vez, granizo; y su cantidad varía de una estación a otra, de un lugar a otro y de un año al siguiente. Las temperaturas reciben una gran influencia de la radiación solar y son afectadas por los frentes calientes y fríos que se mueven por todo el territorio.

Ganadería, trigo, productos lácteos, maíz y heno sustentan su economía. Ha desarrollado una sólida industria de fabricación de instrumentos científicos, equipos de transporte y maquinaria. Además, se dedica al procesamiento de alimentos, elaboración de productos químicos, explotación del oro (Denver alberga las compañías que controlan la mitad de la producción de oro en Estados Unidos) y turismo.

Misterios arqueológicos de viejas civilizaciones existentes hace más de un milenio, pueblos fantasmas formados por restos o reliquias de comunidades desaparecidas con la declinación de la producción minera, ruinas indígenas, sitios históricos (en especial, una rica tradición de exploración y minería), grandes ríos que cavan profundos cañones en las rocas, montañas, cascadas, jardines botánicos y trenes escénicos constituyen sus más importantes atracciones turísticas. Asimismo, docenas de museos entre los mejores del mundo, que hablan de la historia humana y de la naturaleza. Por ejemplo, el de Ciencia y Naturaleza de Denver, el Numismático Americano, con una de las más connotadas colecciones de dinero y monedas, y todos los vinculados con el legado minero. Monumentos, desde dunas a fósiles, entre los que rayan el “Monumento Nacional de las Grandes Dunas”, único en el continente. También se encuentra en Colorado el más alto de los puentes suspendidos del mundo (Royal Gorge).