A la hora de calcular la inversión a realizar para estudiar en el exterior, deben tenerse en cuenta costos a corto y a mediano plazo.

Los primeros pagos que deben realizarse son: los gatos administrativos en consulados o embajadas, la legalización de los documentos académicos o de identidad y la traducción de estos al idioma requerido.

Los varios aranceles que cobran los consulados y embajadas por la tramitación, procesamiento y aprobación de las visas en sus diferentes categorías varían de un país a otro y depende del tipo de visa que se solicite. Además, la cifra aumenta, si el candidato viaja con su familia.

Generalmente, el pago cubre el costo total por el procesamiento de la solicitud de la visa. A veces se exige que el pago se realice en la moneda del país de destino.

En casi todos los casos, el monto no es reembolsable, aún en caso de que la visa sea negada.

Es bueno contar con un dinero en reserva para este trámite y averiguar previamente el monto, ante la instancia consular correspondiente.

Una vez obtenida la visa de estudio, paralelamente a la aceptación por parte de la universidad, comienza una segunda etapa en la inversión.

El estudiante debe calcular el costo por el billete de avión, la matrícula universitaria (en caso de no poseer una beca o financiamiento), el alojamiento, la alimentación, el transporte, la ropa y el calzado según el clima del país receptor, los libros y otros materiales académicos, entre muchos otros gastos.

En la mayoría de los países acostumbrados a recibir estudiantes internacionales existe una infraestructura adecuada para prestar servicios gratuitos. Las bibliotecas públicas son un claro ejemplo.

También existen asociaciones de ayuda a los estudiantes, muchas veces financiadas por organismos multilaterales, que ofrecen ciertas ventajas como comedores subsidiados, conexión a Internet y tiempo de computadoras gratuitas, tarifas especiales de transporte y alojamiento económico para estudiantes.

Conviene que el estudiante realice una estimación del presupuesto mensual necesario para su manutención y que evalúe todas las posibilidades de ayudas y beneficios que puedan ofrecerle el país de destino, la universidad y los organismos de ayuda a estudiantes.

En la sección “Costos por el procesamiento de la visa de estudiante” de Australia, Canadá, España y Estados Unidos se pueden obtener referencias precisas de los gastos por concepto de pago de aranceles a los consulados o embajadas.

En “Matrícula y otros gastos” de Australia, Canadá, España y Estados Unidos se pueden leer descripciones de los principales costes mensuales en los que incurre un estudiante.

Finalmente, en “Costos de los alojamientos estudiantiles” de Australia, Canadá, España y Estados Unidos se ofrece una estimación del gasto en alquiler de vivienda.