Migración mexicana: irse al norte
Hablar de emigración mexicana es principalmente hablar de la migración de los mexicanos hacia los Estados Unidos. Cada año, según cifras oficiales, salen de México alrededor de 559.000 mil personas; la mayoría de ellas tiene como destino migratorio su vecino norteamericano.

De los más de 50 millones de latinos en los Estados Unidos (16% del total de la población), 32 millones son mexicanos, una cifra superior a la cantidad de inmigrantes extranjeros radicados en cualquier otro país del planeta. Uno de cada 10 mexicanos por nacimiento reside en Estados Unidos.

El fenómeno migratorio entre México y su vecino del norte no es reciente, se puede encontrar su inicio incluso antes de la Revolución Mexicana (1910), especialmente con la pérdida del territorio en 1848. Posteriormente, la necesidad de mano de obra mexicana en la segunda mitad del siglo XIX y principios del XX dentro del marco del denominado Programa Bracero, definió la ejecución de la política migratoria entre ambos países fronterizos.

Ya a finales del siglo XX y comienzos del XXI, encontramos la reforma o amnistía del año de 1987 (bajo el gobierno de Ronald Reagan) y las asimetrías económicas entre ambos países, para explicar el continuo poder de atracción del norte sobre el sur.

Es en los años 2000 cuando ocurre un cambio en este más que centenario ciclo. La migración mexicana a Estados Unidos empieza a sufrir un cambio importante: por primera vez en 40 años el flujo de indocumentados que regresan a su país es mayor que el de quienes abandonan México.

Muchos fueron deportados, otros volvieron por falta de trabajo y otros decidieron escapar del generalizado rechazo a los inmigrantes que existe en varias regiones del país del norte. Mediciones revelan que desde 2005 un millón de indocumentados mexicanos abandonaron Estados Unidos. En 2007 los inmigrantes sin documentos eran 7 millones, mientras que en 2011 bajó a 6 millones.

En 2010 menos de 100 mil mexicanos cruzaron ilegalmente la frontera o violaron las condiciones de su visa para establecerse en Estados Unidos. Al segundo trimestre de 2011 se calcula que la pérdida neta de población mexicana por efecto de la migración internacional fue de 18 personas por cada 10 mil residentes.