Argentina: el éxodo austral y las remesas
La emigración es un fenómeno que existe en la nación sureña desde los años sesenta y que ha sido paralelo a cambios de regímenes autoritarios por democráticos, así como de épocas de auge y de crisis económica. La opción de emigrar es una alternativa válida dentro del esquema social argentino. Incluso, se señala que la percepción general del emigrante es positiva en contraste con las limitaciones internas para obtener progreso económico y ascenso social.

En el caso argentino, no se debe dejar de lado el drama humano que significó el movimiento migratorio en contextos sociopolíticos de conflicto. En esta etapa de finales de los años 70, los argentinos salieron de su patria motivados por persecuciones y conflictos políticos, los integrantes de esta oleada poseían estudios superiores y ocupaban en su mayoría puestos calificados tanto en organismos estadales como en el pujante sector privado.

La instauración de una férrea dictadura militar, significó la solicitud de asilos políticos en naciones vecinas como Perú, Colombia, Venezuela, México y hasta en países más lejanos como Estados Unidos, Canadá e incluso en Europa.

Una crisis económica con orígenes en la década de los 90, produce una importante recesión que condiciona otra oleada de la emigración argentina, específicamente en 1998, extendiéndose más allá de la estruendosa crisis institucional que afectó al país sureño a comienzos del año 2000. Ahora las razones económicas, sociales y culturales movilizan a la clase media de las áreas urbanas a salir del país.

Ese punto de inflexión ha condicionado la diáspora argentina actual, calificada por diarios y televisoras como un “éxodo masivo” hacia nuevos destinos como España, Italia, Israel y Canadá.

Para 2005 casi 1 millón de argentinos en el exterior se distribuyen entre España, Estados Unidos, Paraguay, Chile, Israel, Bolivia, Brasil, Uruguay, Canadá e Italia. Desde estas naciones los argentinos envían recursos a la nación de origen a través de remesas que totalizan unos 900 millones de dólares.