Más de 25 millones de latinoamericanos viven fuera de su país y aproximadamente 7 de cada 10 viven en los Estados Unidos, muchos de ellos en condición ilegal, aunque entre los emigrantes es cada vez mayor el porcentaje de profesionales y técnicos con estatus migratorios como estudiantes, profesionales altamente calificados, empresarios y hasta refugiados.

La crisis económica, política y social que viven muchos países de América Latina y de Europa, ha forzado a una creciente emigración en países como Colombia, Venezuela, México, Argentina; e incluso Grecia y España.

El Census Bureau de los Estados Unidos reveló en su edición de 2010, que más de 50 millones de ciudadanos de ese país se identifican como hispanos o de origen latinoamericano. México aporta más de la cuarta parte de estas personas, lo cual constituye la porción más grande de ciudadanos provenientes de un solo país, con un impactante 32 millones.

Sin embargo, para muchos países sudamericanos, incluso en la crisis imperante, todavía Europa se presenta como una alternativa a los Estados Unidos como región atractiva para inmigrar, mayoritariamente por razones culturales y de idioma; a pesar del notable decrecimiento económico de España, Portugal e Italia en los últimos años.

Otros destinos importantes para la emigración hispanoamericana son Canadá, donde el español es el sexto lenguaje hablado por sus residentes permanentes; y Australia, nación continente cuyo último censo da cuenta de casi un 27% de ciudadanos nacidos en el exterior.