Consejos para la vestimenta familiar durante el invierno.
Consejos para la vestimenta familiar durante el invierno.

¿Cómo se debe vestir en invierno? ¿Cuáles son los artículos básicos para protegerse del frío? ¿Qué significa vestirse en capas? ¿Qué materiales son los más indicados para conservar el calor corporal?

La secuencia anterior recoge apenas una parte de las tantas preguntas que se formula el inmigrante cuando se enfrenta por primera vez al frío invernal. De ahí que responderemos a ellas a continuación.

En Canadá y ciertas regiones de Estados Unidos, donde el temido invierno se caracteriza por muy bajas temperaturas y prolongadas caídas de nieve, vestirse adecuadamente es imprescindible para conservar la salud y llevar adelante las rutinas de la vida cotidiana.

¡Claro que se puede salir en invierno! Resulta, además, recomendable hacerlo. Solo hace falta resguardarse del frío con la indumentaria correcta. Así, la recreación al aire libre proporcionará un goce especial: practicar deportes, pasear por la ciudad, ir de tiendas o, simplemente, disponerse a tomar el aire fresco.

Los siguientes consejos ayudarán a entender la dinámica de vestirse apropiadamente para defenderse del frío y disfrutar del invierno:

1. Usa capas de ropa
El consejo de oro para salir de forma abrigada y funcional durante el invierno consiste en colocarse la ropa en capas. Con esta técnica se controlan el frío y la humedad y se conserva el calor corporal.

En general, se aconsejan tres capas, dependiendo de la faena por realizar y de la temperatura exterior. Si se llevan pocos artículos, el cuerpo se enfría de inmediato. Si se portan demasiadas prendas, se suda tanto que la ropa se humedece y hasta se pesca un resfriado.

Este mismo procedimiento se aplica a los niños, quienes de ordinario no saben lidiar con la sensación de frío y no expresan de manera espontánea si necesitan estar más abrigados. Es, entonces, responsabilidad de los adultos vigilar con frecuencia el calor corporal de los pequeños y la humedad de las prendas, para ir ajustando las capas del modo más conveniente.

Se aconseja distribuir las capas de ropa en el siguiente orden:

Se aconseja usar tres capas de ropa, dependiendo de la faena por realizar y de la temperatura exterior.
Se aconseja usar tres capas de ropa, dependiendo de la faena por realizar y de la temperatura exterior.

Primera capa: va ajustada al cuerpo, imitando una segunda piel, y se compone de camiseta con mangas largas y pantalones largos. Su función, absorber la humedad y mantener la piel seca y caliente. Las fibras naturales (lana y merino) son ideales. También las sintéticas, como el poliéster o cierto tipo de membranas plásticas de alta tecnología. Se desaconseja el algodón, pues se humedece y enfría la piel.

Segunda capa: conserva el calor corporal, aislando la humedad que absorbe de la primera y enviándola hacia la capa externa. Las prendas se llevan un poco más sueltas que las de la primera capa, deben tener cualidad de cortaviento (“wind breakers” en inglés o “coup-vent” en francés) y, en su elaboración, se recomiendan mucho las fibras sintéticas, entre las cuales se destaca la “Polar Fleece” o “Polar Wool”.

Tercera capa: la más externa, que cubre, resguarda y sirve de barrera contra el viento, la lluvia y la nieve. Es necesario que sea impermeable. Los vestidos han de ser holgados para que no presionen las dos capas interiores. Por consiguiente, se recomienda una talla más grande de la habitual. Los abrigos de invierno para este nivel suelen confeccionarse con una mezcla de materiales sintéticos y naturales. Por ejemplo, las chaquetas de pieles sintéticas con rellenos de plumas. En verdad, lo elaborado con fibras sintéticas es más ligero. A esto se agrega que, por razones ecológicas, muchos descartan la utilización de piel animal, aunque quedan algunos que prefieren este material.

Artículos para la protección de la cabeza y las extremidades.
Artículos para la protección de la cabeza y las extremidades.

2. Protege la cabeza y las extremidades
El atuendo invernal se considera incompleto sin los artículos para la cabeza y las extremidades. Es de suma importancia protegerse la cabeza contra el frío, el viento y la humedad con un buen gorro (“wolly hat” en inglés, y “tuque” o “bonnet de laine” en francés), que tape hasta las orejas. Este, por lo general, se lleva debajo de la capucha impermeable que suelen tener los abrigos de invierno. Pueden añadirse orejeras (“earmuffs” en inglés y “cache-oreilles” en francés), según el gusto y nivel de calor que se desee. Resulta imprescindible una bufanda (“scarf” en inglés y “foulard” en francés), la cual impide que el frío se cuele por el espacio que dejan los abrigos a nivel del cuello.

En las extremidades superiores e inferiores también puede adoptarse la técnica de las capas, si conviene. Se sugiere que las manos nunca queden al descubierto. Para ello, se eligen guantes (“gloves” en inglés y “gants” en francés) muy finos, que se cubren con otros más gruesos (tipo manoplas, por ejemplo). Estos últimos se quitan cuando se usa el teléfono celular o para cualquier otra actividad. Sin embargo, también existen guantes elaborados con fibras especiales par el contacto táctil con las pantallas de los celulares. De este modo, se dejan puestos los guantes al manipular un dispositivo electrónico. Se les conoce como “winter gloves with touch screen fingers”, en inglés, y en francés “gants d’hiver pour l’écran tactile”.

En los pies se necesitan dos pares de calcetines (“socks” en inglés y “chaussette” o “bas” en francés): los primeros, delgados y ajustados al pie para absorber el frío; y los segundos, preferiblemente de lana, merino u otra fibra natural o sintética, para cumplir una función de aislamiento térmico.

La atención a las extremidades es una prioridad, pues la sensación de frío comienza muchas veces por unos pies y unas manos mal abrigados. 

Calzado protector masculino, llamado “overshoes”, en inglés y “claque” o “couvre-chaussure”, en francés.
Calzado protector masculino, llamado “overshoes”, en inglés y “claque” o “couvre-chaussure”, en francés.

3. Elige buenos zapatos de invierno
Comprar buenos zapatos de invierno es la garantía de confort y protección para caminar sobre la nieve. Por lo común, se usan botas, cuyos modelos y materiales de confección varían de acuerdo con la tarea por realizar. En todos los casos, las botas de invierno deben ser impermeables, de lo contrario incumplirán su función de aislante térmico.

El calzado de ciudad, para trabajar o efectuar breves caminatas de placer, luce elegante. Especialmente, los zapatos de mujer, que de ordinario toman la forma de botas sobrias y sofisticadas, que se extienden como mínimo hasta el tobillo y son elaboradas con materiales impermeables (principalmente cuero). Su aislamiento aumenta con la inserción de plantillas de fieltro u otro material térmico.

En cuanto al calzado masculino, se observa que algunos empleados, a quienes se les exige formalidad en el vestir, continúan utilizando los zapatos de verano mientras permanecen en el interior de un recinto. Al salir, superponen un calzado protector o una especie de bota. Este artículo se llama “overshoes”, en inglés; y “claque” o “couvre-chaussure”, en francés.

El calzado deportivo para práctica y entrenamiento al aire libre se diseña con botas amplias, suelas gruesas y, por lo regular, de goma o materiales aislantes. Busca ofrecer máxima comodidad y preservar el calor del pie. Generalmente, se recomienda una talla mayor a la normal para resguardar el pie hasta con dos capas de calcetines, si es necesario.

Los crampones (“grip shoes” en inglés, y “crampons” en francés) constituyen un recurso esencial para los días en los que el pavimento se cubre de una capa de hielo bastante resbaladiza. Ciertos modelos de calzado incluyen crampones movibles, que se usan o esconden según convenga.

La tela sintética Polar Fleece es uno de los materiales más usados durante el invierno.
La tela sintética Polar Fleece es uno de los materiales más usados durante el invierno.

4. Busca los materiales correctos
Para la vestimenta propia del invierno se emplean las fibras naturales o sintéticas, especialmente concebidas para preservar el calor corporal y aislar el frío y la humedad. Por eso, hay que olvidarse del algodón y la tela de dril (jean o denim), pues se humedecen con facilidad y enfrían la piel.

Entre las fibras naturales se distinguen la lana (de cabra, oveja, alpaca y vicuña) y la fibra de merino, utilizada con preferencia como primera capa.

En el grupo de las fibras sintéticas se encuentran cientos de tipos, producidos con alta tecnología para ofrecer aislamiento y sensación térmica, al mismo tiempo que brindan comodidad y libertad de movimiento. Entre las más conocidas se mencionan las siguientes: Polar Fleece, tela sintética aislante fabricada a partir del tereftalato de polietileno (PET) y otros materiales artificiales; PrimaLoft, marca patentada de microfibra termal, altamente resistente al agua, ligera y suave, desarrollada por la armada de los Estados Unidos; Gore-Tex, marca registrada de textil sintético térmico, tipo membrana, caracterizado por su ligereza; eVent, marca registrada que designa una clase de membrana sintética de alta tecnología, diseñada para asegurar impermeabilidad y aislamiento de la humedad; Marmot, marca registrada de un tejido sintético transpirable y resistente al agua, hecho a base de poliuretano (PU); Conduit, membrana sintética flexible, ligera, impermeable y transpirante, elaborada con moléculas hidrófilas e hidrófobas que extraen la humedad y el vapor de agua lejos del cuerpo; y DriLite Plus, fibra sintética fabricada a partir del nailon y concebida para resistir las temperaturas más extremas, que proporciona impermeabilidad total, ligereza y aislamiento de la humedad.

Con esas fibras se hacen abrigos, chaquetas, camperas, suéteres, pantalones, bufandas, gorros, guantes, medias y zapatos. Numerosas personas se inclinan por los artículos con tejidos sintéticos, por considerar que aíslan mejor la humedad y dan mayor libertad de movimiento, debido a su levedad y poco peso.

Las marcas más reconocidas de prendas de vestir invernales utilizan las fibras sintéticas de alta tecnología para sus productos especializados en actividades al aire libre y práctica deportiva. La mayor parte de su producción se usa en la ciudad, donde  brindan máxima protección y comodidad. Algunas de las marcas especializadas en la hechura de artículos de invierno son The North Face, Columbia, Arc’terix, Lolë, Patagonia, Mountain Equipment, Canada Goose, Kanuk, Uniqlo y otras.

Se enfatiza que una propiedad obligatoria en cualquier prenda invernal, sobre todo si cumple la función de tercera capa, radica en la impermeabilidad. Por esa razón, si alguna carece de resistencia al agua, no favorecerá de modo adecuado al comprador.

Es muy importante verificar la impermeabilidad de los tejidos de los artículos de invierno.
Es muy importante verificar la impermeabilidad de los tejidos de los artículos de invierno.

5. Revisa las etiquetas
Aprender a leer con cuidado las etiquetas es fundamental para adquisiciones inteligentes de artículos funcionales y en verdad útiles y durables.

En las etiquetas del vestuario invernal de calidad se identifica el tipo de fibra empleado en su confección, aparte de la defensa térmica que proporciona, indicada en grados Celsius (símbolo °C) o Fahrenheit (símbolo °F).

Además, puede leerse si es impermeable o resistente al agua, características similares, pero no idénticas. Cuando resiste al agua (“water proof”) significa que el tejido ha sido objeto de un tratamiento exterior que facilita el deslizamiento del agua por la superficie. A menudo, son telas transpirables, ligeras, y su capacidad de resistir al agua se pierde con el uso.

Lo impermeable, en cambio, contiene membranas de alta tecnología (ya descritas), compuestas por fibras de microporos lo suficientemente pequeños para impedir el ingreso de las gotas de agua y, a la par, permitir la salida de la humedad del cuerpo.

En suma, los artículos impermeables suelen ser más costosos, pero su duración es mayor. 

Cada actividad invernal amerita un atuendo específico.
Cada actividad invernal amerita un atuendo específico.

6. Vístete de acuerdo con la ocasión
No es un consejo sobre la moda. Más bien, se exhorta a elegir con esmero la ropa según la diversión o ejercicio físico que se lleve a cabo y conforme a la temperatura exterior.

Si se practica algún deporte invernal – esquí de fondo, esquí alpino, raquetas, hockey o patinaje sobre hielo – debe lucirse el atuendo indicado para tal fin. Hay que calcular, asimismo, el número de horas de exposición al frío, puesto que existe una notable diferencia entre una corta caminata para tomar el transporte público al dirigirse al trabajo, por ejemplo, y una jornada intensa de práctica deportiva.

Las tiendas especializadas en la venta de ropa y calzados de invierno alojan secciones para cada deporte y también para la vida en la ciudad. Conviene seguir las sugerencias de los vendedores, en caso de dudas. Algunos conjuntos básicos, como la ropa térmica de la primera capa, los gorros, los guantes y las bufandas, se usan en casi todas las ocasiones. Sin embargo, otros artículos, de la capa exterior, varían en forma, tamaño y peso, en correspondencia con el ejercicio físico planificado.

7. Lleva ropa adicional
Por momentos, surge la urgencia de cambiar ciertas partes del vestido para preservar el calor corporal. Por ejemplo, cuando se termina una jornada de práctica deportiva, la ropa de la primera capa debe sustituirse por otra limpia y seca.

Se aconseja, igualmente, llevar pares de medias adicionales, así como gorros, bufandas y guantes extras, por si acaso se necesita una salvaguarda contra el viento o la humedad.

8. Utiliza lentes y protector solar
Durante el invierno nos sentimos reconfortados con el sol, apreciada fuente natural de luz y calor. Sin embargo, la exposición a los rayos solares debe hacerse de manera responsable, para impedir el deterioro de la piel y de la vista.

Tampoco deben olvidarse los lentes de sol con los cristales adecuados (protección UV) para evitar las lesiones oculares.

Asimismo, las cremas que contrarrestan los rayos UV, UVA y UVB son esenciales para librarse de los daños solares a la piel.

Las recomendaciones anteriores revisten gran importancia cuando se camina en la nieve, pues el reflejo de los rayos solares incrementa el riesgo de exposición.

Guardar el calzado en cajas es útil para preservar su forma.
Guardar el calzado en cajas es útil para preservar su forma.

9. Cuida la ropa de invierno
Adquirir el atuendo de invierno equivale, en muchos casos, a una inversión onerosa para el inmigrante. Por esa razón, se impone la obligación de lavar y guardar los artículos al final de la temporada, de modo que se mantengan en buen estado por varios años.

La mayor parte del vestuario trae instrucciones de lavado en las etiquetas, que vale la pena conservar para asegurarse de seguir siempre los procedimientos señalados.

Las piezas de lana, merino y otras fibras naturales no se meten en la secadora, porque se encogen. Las bufandas, gorros, artículos para proteger la cara y algunos tipos de guantes deben lavarse con regularidad, ya que absorben mucha humedad de la piel.

Una vez que la estación invernal ha pasado, se sugiere guardar los abrigos y otra ropa de invierno en bolsas y cajas plásticas, para aislarlos de la humedad.

El calzado requiere un buen lavado para eliminar los restos de sal (que se lanza a la calle en granos con la intención de controlar el efecto deslizante de la nieve en la calzada), lo cual sería sumamente lesivo para las botas y zapatos. Cuando estos estén bien limpios, para que mantengan su forma, se almacenan en cajas.

10. Visita las tiendas de artículos usados
Como se ha dicho antes, para algunos recién llegados, adquirir los artículos de invierno puede convertirse en una inversión excesiva. De forma que, si se cuenta con un presupuesto limitado, la solución implica comprar buenos artículos de segunda mano y en impecable estado, en las tiendas destinadas para tal fin. En particular, los abrigos y prendas de la capa externa, que suelen ser los más costosos.

En Norteamérica, esas empresas son bastante populares y ofrecen mercancía en excelentes condiciones. Se les conoce como “second-hand store”, en inglés, o “friperie”, en francés.

Esta práctica se aconseja, asimismo, para vestir y calzar a niños, quienes tienden a cambiar de talla anualmente. De hecho, los establecimientos especializados venden todo tipo de artículos infantiles, incluyendo los destinados a la práctica deportiva.

Para saber más sobre el duro invierno en América del Norte, se recomienda la lectura de Clima en Canadá y Clima en Estados Unidos.

Otras orientaciones para la temporada fría aparecen en la guía para inmigrantes: Sobrevivir al invierno y aprender a disfrutarlo.