Publicidad


 

Inicio Foros ¿Cómo es la vida de un inmigrante en España? Si amor a tu tierra, vacaciones en Venezuela

  • Este debate tiene 1 respuesta, 2 mensajes y ha sido actualizado por última vez el hace 9 años, 11 meses por j.bcn.
Viendo 2 entradas - de la 1 a la 2 (de un total de 2)
  • Autor
    Entradas
  • #287461
    grillito74
    Miembro

    A cada rato alguien escribe que los que estamos fuera lloramos por regresar a Venezuela. En mi caso les aseguro que no es así, ni de vaina. Fui por tres semanas hace como dos meses, después de cuatro años sin aparecer por ahí, y a los cinco días, después de haber saludado a los familiares y mejores amigos, ya estaba deseando regresarme a mi lugar de residencia. Se me hicieron interminables esos 20 días, a pesar de haber ido a varias parrillas, de subir al Waraira Repano, de ir a Choroní, de haber comido cachapas, tequeños, arepas y pabellón. Todo muy bueno, pero que va, con unas ganas locas de regresarme.
    La llegada a Maiquetía es traumática con aquellos GN que te miran como si fueras un hampón. El “compró dólares o euros” el “Caracas, taxi”, con todos esos sujetos cayéndote encima; la subida de Maiquetía a Caracas por una autopista llena de basura, sin rayas de señalización, con montones de desperdicios (hasta animalitos atropellados y a punto de reventar) en la isla central y cuneta. Luego aquel rancherío en los cerros y carros destartalados por todos lados. Y encima de los bloque del 23 de enero un supercartel con “Déjenlo trabajar” o algo por el estilo. Vallas revolucionaras por todos lados. Una manifestación en la autopista del Este nos hizo ir por los túneles del Cementerio. ¡Clase de cola, compadre! Y con vendedores ambulantes ofreciéndote de todo tipo de vaina y sin saber uno si era un humilde trabajador o alguien que te va a atracar.
    Fueron 20 días horrorizado con la cantidad de motorizados que hay en las vías, esos mismos motorizados que el pasado sábado el Cancerígeno (según él) elevó a niveles de grandes industriales. 20 días de los cuales, sumando horas, tres o cuatro fueron metidos en interminables colas. 20 días viendo como la gente en el tráfico no respeta a nada ni a nadie, 20 días de huecos por todos lados y de acompañar a un familiar al mercado a buscar algunas cosas para preparar una parrilla y tener que ir a varios para poder conseguir todo.
    20 días viendo la peor televisión del mundo, con un TVes y una VTV que dan asco con los mensajes políticos, al igual que Avila Tv y no se que más. Un Venevision que da pena y un Globovisión que aburre a un santo pues no cambia nunca su mensaje.
    Por lo menos no me pasó nada, conozco demasiado por donde andar y como hacerlo para saber como se pasa sin problemas. Los amigos los noté deprimidos en muchos casos, los familiares igual Se nota depresión, rabia, resentimiento, y aunque me trataron a las mil maravillas se veía como que hay una tirantez constante.
    Y díganme la salida por Maiquetía, que cosa tan espeluznante. Aquí si quedé totalmente convencido que no vuelvo a Venezuela en mucho tiempo. Antes de llegar al mostrador de la línea aérea te encuentras con dos GN carajitos, bolsas a más no poder, con cara de perdonavidas que te hacen mil preguntas y si no les caes bien te revisan el equipaje de arriba abajo. Yo tuve suerte y no me abrieron la maleta, pero a una muchachita que iba antes que yo le preguntaron que porque se iba de su país, que por qué no se quedaba a luchar por la gran patria y no se cuantas pendejadas más. Y sin guantes ni nada los muy asquerosos le revisaban todo, hasta las pantaletas que llevaba en la maleta las tocaban con caras de morbosos, sádicos, sinvergüenzas,
    Una vez pasado este trance llegas a otro, ya dentro, donde te hacen pasar por el arco de seguridad y allí están otros kabrones GN muy de etiqueta con caras de perdonavidas igualmente. En este caso van vestidos más elegantes, con cachucha y todo y con una cara de perro que no la salta un venado y como siempre tratando de impresionar o de asustar, preguntándote a donde vas y por qué, etc.
    Pasas este calvario y llegas al sellado de pasaporte con unos sujetos que tienen más pinta de “pranes” que de otra cosa.
    Pasaste y tienes que esperar varias horas, pues todos te recomiendan bajes con tiempo. En esa espera tienes que estar en el aeropuerto más aburrido del mundo. Cuatro tiendas mal puestas, con artículos carísimos y escasos. El área de comida es más o menos, pero más propio de una feria de pueblo que de un aeropuerto internacional.
    En esa espera te encuentras soldaditos por todos lados, muchachos de no más de 18 años, uniformados, con una brazaletes que dicen “Brigada antidroga” y con cara de ser ellos los primeros en meterse sus viajes estratosféricos.
    Luego hay que tener la suerte de que por los altoparlantes no suene tu nombre invitándote a bajar al sótano a revisar tu equipaje, porque un GN gordo, barrigón, aburrido, sentado en una silla desvencijada, con un Fal en las manos cree que un paquete de torontos que llevas es un alijo de no sé qué. Aclarado el tema subes y sigues esperando, con vuelta para aquí vuelta para allá. Antes de entrar al gusano que te lleva al avión te vuelven a pasar el equipaje por rayos x, luego unas tías más feas que el karajo te meten mano de arriba abajo (no importa seas hombre o mujer), luego hombres por un lado, mujeres por el otro y ya llegando al avión nueva chequeada del equipaje de mano y otra magreada más. Y todo con unos tipos o tipas sin el más mínimo atisbo de haber recibido educación. Hasta vi a una pobre mujer en silla de ruedas como la alzaban un poco y le metían la mano bajo el kulo a ver si llevaba algo en el asiento. Asqueroso.
    El mejor momento de ese viaje fue cuando llegue a ver a familiares y amigos y cuando el avión levantó vuelvo para devolverme a casa.
    ¿Llorar por que quiero regresar? Ni de broma. Y se que ya me van a caer encima los que nos tildan de cobardes por habernos mandado a mudar. Están en su derecho, pero mientras me insultan y me dicen de todo, sigo trabajando en esta país de acogida, consiguiendo de todo en mercados y farmacias y andando por la calle sin miedo a que me atraquen; circulando por vías sin baches, huecos, bien señalizadas y donde el 95% de los conductores respetan las señales, que también, no vamos a decir lo contrario, hay bandidos que no respetan nada. Y donde en televisiòn nunca, nunca jamás, ha habido una cadena.
    ¿Llorando por que quiero volver? Ni de vaina, aquí también hay playas, montañas, rumbas, mujeres bellas, cerveza, whisky, BlackBerrys, platos típicos nacionales y para hacer los venezolanos (hallacas, pan de jamón, pabellón, arepas) conseguimos de todo.
    Lo único que no tenemos es la gasolina regalada, del resto se puede vivir sin tanto agobio.

    #287462
    j.bcn
    Miembro

    Esa es la realidad!! lamentablemente asi esta vzla y por eso es que muchos tomamos la decisión de irnos del pais… Yo aun estoy aqui pero no por mucho, afortunadamente en febrero me ire a barcelona “POR FIN DESPUÉS DE TANTO CORRE CORRE Y SACAR PAPELES”

    La inseguridad y el desabastecimiento es lo que vivimos los venezolanos dia a dia!!! que chimbo que tengamos que ir a 5 supermercados para conseguir todo o casi todo lo que necesitamos

    Yo quiero mucho a mi gente (familiares y amigos, amigos que son como hermanos) y a mi pais, pero pienso en mi futuro y en lo que quiero para darle a mi hija!!! Asi que feliz de la vida el año que viene me voy.

Viendo 2 entradas - de la 1 a la 2 (de un total de 2)
  • Debes estar registrado para responder a este debate.

 

Publicidad