En esta etapa del proceso, el candidato a cursar estudios en el exterior debe demostrar que cuenta con fondos suficientes para cubrir los gastos de matrícula y manutención, entre otras erogaciones.

Se trata de un requerimiento decisivo en el proceso de obtención de la visa de estudiante, pero que, incluso, es exigido antes por la universidad a la que el estudiante aspira a ingresar.

Cuando el estudiante internacional establece contacto con la universidad para solicitar la admisión, la institución suma la solvencia financiera a los criterios de selección.

Por ejemplo, contar con una beca de estudios puede ser muy bien visto por el personal de Admisiones, pues significa que el candidato reúne condiciones de excelencia que le permitieron obtener el mencionado beneficio.

Para las autoridades consulares, por su parte, la solvencia económica significa que el candidato posee los medios suficientes para costear sus estudios y no representará una carga económica para esa nación receptora.

Algunos documentos o papeles que prueban la existencia de ahorros propios para cubrir la matrícula universitaria y otros gastos son: referencias bancarias; estados de cuentas bancarios, tarjetas de crédito; libreta de ahorros.

También puede presentarse un documento notariado emitido por algún familiar (padres y/o cónyuge) que se comprometa a cubrir los gastos de estudios en el exterior del solicitante.

Es posible igualmente contar con una línea de crédito aprobada para el solicitante por parte de instituciones financieras, organismos públicos locales, organizaciones de ayuda a estudiantes o cualquier otro organismo no gubernamental, incluyendo la universidad a la que se desea ingresar.

Si el candidato cuenta con una beca de estudios, debe presentar la constancia respectiva.