Cuando todo el grupo familiar emigra, cada miembro de la familia debe presentar la documentación básica: los documentos de identidad y los títulos y diplomas académicos.

Los hijos menores de edad entran en el mismo proceso de solicitud de sus padres o representantes, pero los mayores de 21 años deben tramitar su solicitud por separado.

Conviene que los hijos menores de 22 años (hasta 21 años) proporcionen un registro completo de sus años de escuela primaria, secundaria y de los estudios realizados antes de cumplir los 22 años.

Será de gran utilidad aportar cartas de las escuelas que indiquen el número de horas de clases presenciales por día y el número de días atendidos por semana.

Además, puede exigirse a los padres probar (con facturas de pago) el apoyo financiero brindado a sus hijos para su educación.

Los padres deben presentar pruebas de su estatus civil: certificado de matrimonio, certificado de divorcio, certificado de defunción de la pareja (cónyuge o pareja de derecho común).

Las parejas de derecho común, incluyendo las parejas del mismo sexo, deben presentar pruebas de su vida conyugal. Se exigen indicios de cohabitación de al menos 1 año.

Los documentos que pueden suministrar las parejas de derecho común son: cuentas bancarias conjuntas, contrato de arrendamiento de habitación, hipoteca en conjunto, escrituras de propiedades en conjunto, pruebas de viajes u otro tipo de actividades recreativas en conjunto, como la afiliación a un club, por ejemplo. En general, cualquier documento que pruebe la vida conyugal. La declaración notariada de testigos (amigos cercanos) también constituye una prueba válida.

Si hay hijos adoptados, debe aportarse el respectivo certificado de adopción.

Si el solicitante de una visa es una persona divorciada debe presentar el documento que le acredita la custodia legal de los hijos a cargo. Esta misma exigencia se hará a una persona separada de una pareja de derecho común, si los hijos habidos fueron registrados por la pareja mientras estaban en la relación.

Además, el solicitante de la visa debe aportar una carta notariada firmada por el ex-cónyuge o la ex-pareja de derecho común autorizando a los hijos menores de 18 años de edad a residir permanentemente en el extranjero.

Es aconsajable que si un miembro de la familia no emigra con todo el grupo familiar (un hijo mayor de 21 años, por ejemplo) el solicitante de la visa obtenga una declaración notariada de esa persona, indicando que no viaja con su familia y que se entiende que si en el futuro esa persona quisiera residir en el extranjero, deberá solicitar una demanda de inmigración de forma independiente.