Los Estados Unidos de América se ha ganado el título de "Tierra de oportunidades" debido a su compromiso con la libre empresa y a su respeto por las libertades civiles, políticas y económicas.
Resulta uno de los países clásicos de inmigración en el mundo. Tiene una larga tradición recibiendo a extranjeros lo cual ha creado la sociedad más multicultural y diversa del planeta, donde se entremezclan diversos tipos de razas, tradiciones y culturas.
Es considerada la nación más poderosa del mundo debido a su sistema político maduro y democrático, a su poderío militar y, fundamentalmente, a la enorme influencia global que ejerce en los contextos geopolítico y cultural.
Actualmente, Estados Unidos atraviesa una declinación significativa de su actividad económica, con altas tasas de desempleo, elevados niveles de endeudamiento, decrecimiento de la actividad industrial y la ralentización del crecimiento del Producto Interno Bruto de la nación.
Pese a la fuerte recesión económica, Estados Unidos continúa siendo para muchos el símbolo de la pujanza capitalista: es el más importante importador de bienes del mundo, así como también de petróleo, y es el tercer país más importante en la producción del crudo. Además, posee enormes extensiones de áreas fértiles dedicadas a la agricultura y a los cultivos y se mantiene a la cabeza en innovación tecnológica.
Luego de romper con Gran Bretaña en 1776, Estados Unidos de América se convirtió en la primera democracia moderna con la adopción de su propia constitución en 1789. Después de la cruenta guerra civil (1861-1865) logró la abolición de la esclavitud, el reconocimiento y la adopción en su constitución de la igualdad, libertad y derechos individuales para todos sus habitantes.
Estados Unidos ocupa el puesto 13 en la lista de mejores lugares del mundo para vivir que realiza la Organización de Naciones Unidas, de acuerdo con el denominado índice de desarrollo humano.