| Me quiero ir a vivir a Estados Unidos |
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Seguridad personal
El crimen es un problema real para Estados Unidos, país que cuenta con una inmensa población penitenciaria. Aunque los índices de criminalidad han descendido notablemente en los últimos años, las grandes ciudades no escapan de este problema.
El extranjero recién llegado deberá ser cuidadoso en todo momento y aplicar las mismas medidas de seguridad que seguía en su país de origen. Un primer consejo básico es escoger con cuidado la comunidad donde se residenciará y familiarizarse con la zona para aprender a diferenciar las áreas peligrosas.
Lamentablemente, las estadísticas demuestran que son las mujeres las mayores víctimas de robo o violación en Estados Unidos, sobre todo sufren las consecuencias de arrebatones de cartera. Por ello, es bueno transitar por zonas urbanas bien iluminadas y nunca andar desprevenido.
Por radical que parezca, es vital ser desconfiado, sobre todo de los extraños. Muchos extranjeros son víctimas de crímenes llamados "juegos de confianza", donde el ladrón (en forma de promoción, representante de ventas, etc.) se gana la confianza para luego timar al inmigrante, abusando de su imposibilidad de expresarse bien en inglés y le ofrece todo tipo de ganancias rápidas y dinero fácil.
La polémica en torno a las drogas crece cada día. La marihuana, heroína, cocaína y crack, son las drogas de mayor utilización en Estados Unidos, sobre todo entre la población más joven. Muchos ciudadanos son de la opinión que deberían ser legalizadas ya que su prohibición no ha parado el consumo y por el contrario fomenta la existencia de bandas organizadas y violencia en las ciudades. Sin embargo, el gobierno lleva una política dura contra el consumo y el tráfico de drogas a través del organismo oficial DEA ("Drug Enforcement Administration"), del Departamento de Justicia. Existe la llamada "Guerra contra las drogas" cuyo lema es "Just say No" (Sólo di que no).
La policía y otros organismos de seguridad ofrecen todo tipo de información para la prevención del delito y ante situaciones de peligro, suelen responder de manera expedita y eficiente. Existe un número único de emergencias, el famoso 911, que es capaz de rastrear la llamada y enviar los equipos de rescate inmediatamente. Además, existen miles de instituciones y grupos de apoyo contra el crimen que pueden ayudar a tomar las previsiones o la terapia necesaria.
Si un extranjero o inmigrante es acusado de un crimen, cuenta con los mismos derechos que un estadounidense. Tendrá el derecho de permanecer callado y ser representado por un abogado. A pesar de todos los problemas de seguridad que tiene Estados Unidos, ningún otro país del mundo protege tanto los derechos de los acusados.
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