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quiero ir a vivir a Australia |
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Australia,
nación de inmigrantes
La población australiana está conformada por
personas que provienen de todos los rincones del mundo. Alrededor
del 23% de los australianos ha nacido en otro país,
y por encima de la cuarta parte de la población tiene
padres que han nacido en el extranjero. Inmigrantes de más
de 160 países han decidido convertirse en ciudadanos
australianos.
A lo largo
de su historia, Australia ha recibido sucesivas oleadas migratorias
que la han convertido en una nación verdaderamente
multicultural. Sus ciudades son habitadas por gente proveniente
de muchos países, como Italia, Grecia, China, Vietnam,
Tailandia, Indonesia, India y Pakistán.
Antes
de la llegada de los colonizadores europeos, los aborígenes
habitaban la mayoría de las zonas del continente australiano.
Adaptables y creativos con una simple pero eficiente tecnología,
los indígenas australianos poseían unos complejos
sistemas sociales y unas tradiciones muy desarrolladas que
reflejaban su profunda conexión con la tierra y el
medio ambiente.
Los asiáticos
y los oceánicos mantuvieron contacto con los indígenas
australianos durante miles de años antes de que se
produjese la expansión europea en el hemisferio oriental.
En 1606,
el español Váez de Torres descubrió el
estrecho que hoy lleva su nombre, y tres años más
tarde Fernández de Quirós fue el primer europeo
que reconoció el territorio australiano; posteriormente
franceses, ingleses y, sobre todo, holandeses exploraron las
costas y el interior.
La primera
oleada migratoria europea importante comenzó en 1788,
cuando los ingleses establecieron colonias penitenciarias.
El 26 de enero se ha declarado el "Día de Australia"
en conmemoración de la llegada de los primeros barcos
con presidiarios ingleses. Alrededor de 160 mil convictos
fueron enviados a la isla-continente, desde Inglaterra, durante
los 80 años siguientes. Sin embargo, el gran desarrollo
de Australia sucedió durante la segunda mitad del siglo
XIX, con el descubrimiento de las minas de oro y el desarrollo
de la industria del ganado lanar.
A principios
del siglo XX, Australia se convirtió en una sociedad
abierta y democrática del "Nuevo Mundo".
La población europea presente entonces en Australia
era de 3,8 millones de habitantes, de los cuales la mitad
vivía en las grandes ciudades. Tres cuartos habían
nacido en Australia, en su gran mayoría descendientes
de ingleses, escoceses o irlandeses, y, en general, disfrutaban
de un nivel de vida más alto que el de sus familiares
de Gran Bretaña.
Con el
fin de la Segunda Guerra Mundial la nación entró
en un período de "boom" económico,
con la apertura de minas y con importantes proyectos para
la construcción de la nación. Los años
50 fueron un tiempo de estabilidad política basada
en el desarrollo de una próspera sociedad de propietarios
urbanos que facilitó la entrada al país de ciudadanos
inmigrantes.
Después
de las décadas de los 50 y 60, llegó a Australia
una ola de inmigrantes no ingleses, fundamentalmente de raza
blanca, la mayoría procedente de Europa del Sur y Oriental.
Además, desde entonces, ha emigrado al país
un importante número de asiáticos. Esas sucesivas
oleadas migratorias transformaron por completo a Australia,
sobre todo en las grandes ciudades.
En la
actualidad, la población australiana, que supera ligeramente
los 19 millones de habitantes, es una sociedad multicultural
conformada por indígenas e inmigrantes provenientes
de más de 160 países de todo el mundo.
Los pueblos
indígenas viven en todos los estados y territorios
de Australia, tanto en zonas urbanizadas como en zonas relativamente
remotas. Destacan en muchos campos, incluidos el mundo académico,
la literatura, el deporte, las artes y el mundo empresarial
y profesional. El gobierno australiano invierte cuantiosos
recursos en programas e iniciativas oficiales dirigidos a
mejorar las condiciones de los pueblos indígenas australianos.
Política
de inmigración no discriminatoria
Australia tiene en la actualidad una política de
inmigración no discriminatoria. El Programa de Inmigración
1999-2000 subraya la importancia de atraer nuevos inmigrantes
que tengan estudios o formación profesional que puedan
ser de utilidad para el crecimiento económico del país.
Sin embargo, Australia también recibe inmigrantes por
otros motivos, como en el caso de reunificación familiar
o por motivos humanitarios.
Australia
posee un buen historial de reasentamiento de refugiados. Es
uno de los 134 países signatarios de la Convención
de las Naciones Unidas y el Protocolo sobre el Estatus de
los Refugiados.
El Gobierno
australiano está comprometido por completo con la política
antidiscriminatoria. En 1996, el Primer Ministro de Australia
propuso una declaración parlamentaria sobre la tolerancia
racial. La Cámara de Representantes aceptó la
declaración de forma unánime. En dicha declaración
se denunciaba la intolerancia étnica y se reafirmaban
los principios de igualdad de derechos sin consideración
de raza, color, credo u origen, y el compromiso para con el
proceso de reconciliación con los pueblos aborígenes.
Sin embargo,
es importante saber que Australia no ha estado exenta de discriminación
contra los extranjeros. De hecho, hasta la segunda guerra
mundial Australia promovió únicamente la entrada
a su territorio de ciudadanos de raza blanca, durante la etapa
conocida como la política de la "White Australia"
(Australia Blanca).
En la
actualidad Australia practica una mayor apertura, sin embargo,
su política oficial de inmigración está
basada en una inmigración selectiva que favorece principalmente
a refugiados, familiares y profesionales altamente calificados,
bajo condiciones legales muy estrictas.
Más
información sobre la evolución de la política
australiana con respecto a la inmigración, en la sección
"Países clásicos de inmigración,
del capítulo "Emigrar,
fenómeno global".
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