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quiero ir a vivir a Australia |
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¿Cómo
son los australianos?
Australia es un país formado
por gentes de muy diversos entornos. La versatilidad multirracial
se ha convertido en un ejemplo excelente de su identidad nacional
y en uno de sus más importantes rasgos culturales.
A esa
diversidad han contribuido las culturas indígenas,
los primeros asentamientos europeos y las sucesivas olas de
inmigrantes de todos los rincones del mundo. Esa característica
de la sociedad australiana es fuente de ventajas competitivas,
enriquecimiento cultural y estabilidad social.
El estilo
de vida australiano es, por lo tanto, multicultural y privilegia
el derecho de todos los ciudadanos a expresar y compartir
las tradiciones, las creencias y los hábitos culturales
de sus raíces.
Los australianos suelen ser joviales, cordiales y frecuentemente
informales. Con relación a este último rasgo,
como principio general, se reconoce que la australiana es
una sociedad informal. Por supuesto, en las ciudades los
ejecutivos aún usan trajes y corbatas; pero en los
suburbios y zonas rurales prevalece un alto grado de informalidad.
En muchos restaurantes, hoteles y clubes, existen normas
sobre el vestuario, para evitar que la gente se presente
inapropiadamente durante la noche. Por esta razón,
ante una duda al respecto, lo mejor es preguntarle a alguien
del lugar.
Conforman una sociedad sin grandes diferencias
entre clases, en la que el trabajo honesto se valora más
que el éxito
rápido y fácil. Los australianos comparten
un gran respeto por la gente de otras culturas, por lo que
su hospitalidad con los extranjeros es cálida y sencilla.
No obstante, téngase en cuenta que, aunque los australianos
parece que no se enorgullecen de su propio país,
no aceptan de buena gana las críticas que les hagan
los visitantes.
Los rasgos culturales más característicos
de los australianos son los siguientes:
Individualismo:
La mayoría de los australianos prefieren ser tratados
como individuos, en lugar de como representantes de una cierta
clase o grupo. Generalmente detestan depender de otros.
Igualdad:
Los australianos
creen en la igualdad social, jurídica y política de todos los ciudadanos,
y la constitución australiana protege esos derechos.
Poseen leyes contra la discriminación por razones
de raza, género o estado civil. La mayoría
piensa que los otros son sus iguales, sin importar qué oficio
desempeñan o alguna otra condición. Esto explicaría
por qué tienen un casi patológico desagrado
por la presunción y el esnobismo. A ellos no les gusta
el elitismo, demuestran una profunda inclinación al
igualitarismo y suelen perdonar a aquellos individuos honestos
que reconocen sus errores. Como una extensión de ese
desagrado por la pedantería, aparece entre los australianos
el llamado “Síndrome de
los Tall Poppies”,
que pudiera describirse como ese gusto por desacreditar a
la gente que exhibe una excesiva vanidad por sus propios
logros. A pesar de esta tendencia, si alguien es tremendamente
exitoso y no alardea de ello, asegurará una profunda
veneración del público australiano, llena de
buena voluntad y admiración.
Sentido
del humor:
Los australianos tienen un buen sentido del humor y gustan
de ser amigables en su trato. El humor australiano se dirige
contra aquellas personas que dan la impresión de considerarse
superiores. Los australianos suelen bromear y uno de sus pasatiempos
favoritos consiste en hablar con expresiones graciosas, que
dirigen a las personas a quienes aceptan.
Contacto
con la naturaleza
Al poseer una geografía variada y plena
de riquezas naturales, los australianos guardan una relación
muy especial con el medioambiente. Disfrutan de la vida en
contacto directo con la naturaleza y suelen ser consecuentes
defensores de las causas ecologistas. Más de 80% de
los australianos habitan en la costa y la cultura playera
se ha convertido en parte integral de su vida. La mayoría
de las familias no conciben una vacación lejos de
una playa e innumerables australianos planean su retiro en
términos de refugiarse en alguna playa tranquila con
mucho sol.
Deporte
Los australianos otorgan mucho valor al deporte, las figuras
deportivas son consideradas héroes y las retransmisiones
de distintas disciplinas copan los primeros lugares en prensa
y televisión.
Es normal
ver cada fin de semana miles de personas practicando en los
espacios públicos sus deportes favoritos. El deporte
es visto en Australia como un modo de convivencia y camaradería,
una forma de pasar el tiempo entre amigos.
Se practican
todo tipo de deportes. El que más espectadores atrae
es el Rugby League, una variante del rugby tradicional con
algunos cambios en las reglas para hacerlo más espectacular.
Los partidos son seguidos por miles de aficionados cada semana.
Un deporte auténtico del país es el fútbol
australiano, una mezcla entre rugby y fútbol que se
juega en un estadio ovalado. Después aparecen el rugby,
cricket, el fútbol y el baloncesto.
El surf y el salvamento para surfistas constituyen actividades
populares, especialmente entre los jóvenes, quienes
consideran el surf como su deporte preferido. Lo practican
para disfrutar del tiempo libre en armonía con el
océano y la naturaleza.
Pasión por la nueva tecnología
Los
australianos aman la nueva tecnología. En los
pasados 25 años, han adoptado las innovaciones tecnológicas
mucho más rápido y con mayor entusiasmo que
cualquier otro país en el mundo. Nos referimos a la
TV de color, celulares, computadores, internet y TV por cable
y satelital. Esta última ha tenido un nivel de penetración
más alto que en el Reino Unido, hasta el punto de
que en tres años se calcula que alcanzará,
comparativamente hablando, el mismo número de suscriptores
que le tomó ocho años a los británicos.
Uso de voces y expresiones malsonantes
También son famosos, en el mundo anglosajón,
por utilizar en su hablar diario palabras y giros que ofenden
los oídos de algunas personas. Incluso los altos
funcionarios del gobierno los emplean públicamente.
Como ejemplo de esta aseveración, mencionamos el
controversial video de la campaña mundial que hizo
Australia, para promocionar el turismo, titulada "Where
the bloody hell are you", que fue prohibida en el Reino
Unido por la expresión usada, provocó revuelo
en la misma nación australiana y atrajo mucha atención
sobre ella.
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