"Si trae algún dinero, inviértalo"

Profesión: Estudiante.

Edad: 20 años.

Ciudad/ País de origen: Caracas, Venezuela.

Fecha de salida: Septiembre 2001

Ciudad/ País de destino: Madrid, España.

¿Por qué te fuiste de tu país?

La oportunidad de un cupo en la universidad. La difícil situación económica y familiar y la inseguridad personal. Pocas perspectivas profesionales de cara al futuro.

¿Qué fue lo más difícil de la decisión?

Los amigos, la familia. Todos los vínculos personales simplemente desaparecen al irse uno del país. Al ser uno joven es más fácil adaptarse, pero mis padres dejaron atrás toda su vida: sus amigos, sus aficiones, su trabajo (lo que quedaba). Uno llega siendo un don nadie y sin nada.

¿Por qué seleccionaste el país o ciudad de destino?

El idioma y la ciudadanía española nos animó a escoger España ante otros destinos. La cercanía cultural influyó mucho, pues nuestra familia es de origen español.

Describe los primeros tiempos

Muy duros. Hasta que uno se ubica y sabe realmente qué hacer puede llegar a pasar hasta un año. Las homologaciones de los títulos universitarios son casi imposibles, por lo que el empleo en el área profesional de uno es muy difícil. El desarraigo es muy fuerte, la nostalgia inmensa y sólo una gran seguridad en uno mismo puede hacerte sobrellevar estos malos aires. La gente parece ser muy maleducada, grosera y escandalosa con uno, pero sólo en apariencia; uno llega a adaptarse y resulta que gritar o decir muchas groserías no es por insultarte ni molestarte: simplemente ellos hablan así. El nivel para entrar a la universidad es bastante alto. Salir del bachillerato directo a la universidad puede significar un esfuerzo extra al que haría cualquier bachiller europeo. Por otro lado, no he sentido el más mínimo grado de racismo, por el contrario la gente se alegra de saber que eres latinoamericano y el interés por nuestra cultura aumenta día a día.

Describe tu situación actual

Yo estoy en la universidad, totalmente adaptado y con gran cantidad de amigos. He trabajado ocasionalmente y no es complicado conseguir empleo, pero aventurarse sin papeles puede ser arriesgado. La ola de inmigrantes de los últimos años ha sido desbordante y ya se nos bajaron los aires de que venimos de un país "rico" y nos sentimos orgullosos de ser parte del colectivo latinoamericano. Uno nunca debe olvidar sus raíces. Mis padres montaron un negocio con el poco dinero que nos quedaba, y francamente, si hay la posibilidad económica, es la vía más expedita para asentarse.

¿Te arrepientes de la decisión? ¿Qué harías distinto si pudieras repetir la experiencia?

Pa' tras ni pa' coger impulso! Hemos invertido mucho tiempo, sudor y esfuerzo, no podemos darnos el lujo de fracasar, lo hemos dejado todo y queremos ser felices. No nos arrepentimos y miramos el futuro positivamente. Nos hubiese gustado ahorrarnos el primer año de incertidumbres y desaciertos, y no hubiésemos tratado de trabajar en lo nuestro. Si trae algún dinero, inviértalo.

¿Piensas volver a tu país?

Nos encantaría volver, ir de vacaciones, tener una casa en Margarita. Venezuela nunca sale de nuestra mente. Sólo los que hemos salido sabemos cuánto apreciamos nuestro terruño.

Testimonio publicado al 01 de febrero de 2004.

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