|
Migración
¿Válvula
de seguridad?
Al establecer cualquier argumento
en cuanto al impacto de los inmigrantes (legales o no) sobre
el mercado laboral de cualquiera de los países receptores,
debe destacarse el hecho de que el 70% de los costos de cualquier
negocio son costos laborales, es decir, compromisos del patrono
con sus empleados (salarios, y beneficios laborales).
En economías
desarrolladas, como la estadounidense, por ejemplo, se están
dando dos condiciones clásicas precursoras de la inflación:
los ciudadanos tienen cada vez más dinero para gastar,
acelerándose el crecimiento; y las compañías
se desesperan en su búsqueda por empleados y trabajadores
(especialmente los que tienen altas habilidades), aumentando
el monto de sus sueldos para atraerlos.
Aparentemente,
esta situación no ha llegado a su límite gracias
al constante ingreso de mano de obra extranjera a los Estados
Unidos -sea proveniente de la inmigración legal o ilegal,
o de la contratación temporal de trabajadores con habilidades-
lo cual sigue añadiendo suficientes trabajadores a
la economía como para mantener estable el aumento de
los sueldos. Es lo que algunos especialistas denominan "la
válvula de seguridad de la inmigración".
El empleo
temporal es especialmente vital para aliviar la presión
en el mercado laboral norteamericano. Cabe resaltar que se
está ante un fenómeno muy importante: alrededor
del 25% de los inmigrantes que entraron al mercado laboral
de los Estados Unidos entre el año 95 y el 98 tenían
ocupaciones clasificadas como profesionales y especialidades
técnicas con altas calificaciones, comparados con el
16% de todos los trabajadores.
Es decir,
las naciones receptoras de inmigración están
siendo las beneficiarias de las habilidades y educación
especializada que ha sido pagada por otros países,
generalmente, pobres o en vías de desarrollo.
Por ejemplo,
de acuerdo con el censo de los Estados Unidos del año
90, alrededor del 63% de los inmigrantes en ese país
tenían, al menos, estudios de bachillerato y casi cerca
del 21% de todos los inmigrantes tenían un grado universitario
o más.
Esta realidad
ha hecho que desde la última década del siglo
XX países como Australia y Canadá tengan, de
hecho, preferencia por inmigrantes con grados universitarios
y de postgrado. En los Estados Unidos, por su parte, muchos
cambios en las leyes han abierto las puertas a más
inmigrantes con estas condiciones. Es lo que se conoce como
"inmigración selectiva".
Volver
al menú
|